CONCAPA invita a las familias a rebelarse contra la educación sexual obligatoria que impondrá el Gobierno

CONCAPA invita a las familias a rebelarse contra la educación sexual obligatoria que impondrá el Gobierno

Exige a Zapatero y a su Ministra de Sanidad "que saquen las manos de la educación de nuestros hijos y se limiten a su instrucción".

REDACCIÓN HO.- Por medio de un comunicado con fecha de ayer, la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA), que representa a más de tres millones de familias españolas, hace "un llamamiento a todos los padres para que se rebelen contra la imposición de la Ministra de Sanidad de impartir clases de educación sexual a los alumnos a partir de 11 años".

Para la entidad presidida por Luis Carbonel, "el planteamiento de la ministra es erróneo desde el principio, porque no ha contado con las asociaciones de padres para conformar este tipo de enseñanzas, demostrando un desprecio hacia la labor que les corresponde como primeros educadores".

Esa imposición atenta contra "la libertad de los progenitores y de los centros, ya que la educación en la escuela -también la sexual- debe contar con la conformidad de los padres y ser acorde con el ideario del centro educativo".

La Confederación considera que "lo propio del talante positivo de que presumió ZP pero que nunca existió" habría sido buscar el consenso esta materia de forma que se erradicara de la misma todo lo que fuera 'objeto de controversia',en consonancia con las sentencias del Tribunal Supremo sobre Educación para la Ciudadanía (EpC).

A su juicio, al igual que lo hacen varios gobiernos socialistas autonómicos, Trinidad Jiménez "banaliza las relaciones sexuales que justifica y limita, con un reduccionismo inadmisible, a la prevención de embarazos y enfermedades sexuales, y pretende vender un placer vacío a nuestros hijos".

"Un gobierno sustentado en un partido que ha demostrado en reiteradas ocasiones una visión del sexo que no comparten muchos españoles (viñetas eróticas de Don Quijote, talleres de masturbación...) no puede imponer a nuestros hijos una educación con la que no estamos de acuerdo", prosigue el texto de la nota.

A continuación, destaca que, "esta educación sexual ya está presente en el reciente acuerdo entre CEAPA (Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos) y la FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), que abre los colegios a este colectivo minoritario para imponer la filosofía de género y el relativismo que a ellos se les antoja correcta, y como modelo a seguir por todos los ciudadanos".

Tras denunciar que "ZP nos impuso el matrimonio homosexual, el divorcio expres y la LOE sin ningún tipo de consenso social", llama la atención sobre el hecho de que "ahora pretende imponer el aborto como un derecho de la mujer -a la que deja sola y desamparada- y la educación sexual de nuestros hijos sin respetar el derecho de los padres a educar según nuestros principios y convicciones, algo que reconoce el art. 27 de la CE".

Además de negar "que todas estas creaciones sean nuevos derechos sociales, como con desfachatez y falsedad presenta este Gobierno", CONCAPA exige a Trinidad Jiménez y al propio Zapatero "que saquen las manos de la educación de nuestros hijos y se limiten a su instrucción de modo que, al menos, nos permita situarnos en la media europea en cuanto a calidad de enseñanza".

La entidad que representa mayoritariamente a los padres de alumnos de centros concertados defiende que "son las familias quienes mejor conocen a sus hijos y las que saben la forma y el momento más adecuado para personalizar la educación para cada uno de sus hijos, sin intromisiones indeseables de ningún gobierno".

Por último, la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos "exige al Presidente del Gobierno que no permita que se use la escuela con fines espurios o sectarios y retire el proyecto de imponer la educación sexual a nuestros hijos" y le advierte que "las familias españolas se movilizarán contra este proyecto totalitario que afectaría a nuestros hijos a los 11 años, una edad en la que todavía no tienen formado una personalidad madura".