Elena Valenciano justifica la reforma proabortista cargando contra la familia y la religión

Elena Valenciano justifica la reforma proabortista cargando contra la familia y la religión

La secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, para quien "el aborto no es un asesinato", dice que la medida está pensada para proteger a "esas jóvenes más vulnerables" de los "abusos machistas" que sufren en su familia o por parte de grupos religiosos.

REDACCIÓN HO.- La Secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, tras manifestar  públicamente esta mañana que "el aborto no es un asesinato", justificó la reforma proabortista que trata de imponer su partido desde el Gobierno arremetiendo contra la familia y mostrando su intolerancia laicista:

 "La medida está pensada en especial para esas jóvenes más vulnerables, pues desgraciadamente no siempre es posible encontrar el apoyo y cariño de la familia, porque todavía existen en el país abusos sexuales dentro de la familia, grupos en los que el machismo es la norma general de comportamiento, o grupos religiosos".

En declaraciones recogidas a RNE, la destacada socialista  fue más allá al poner en manos de los menores la capacidad de eliminar otra vida bajo el peregrino argumento de que "no hay que ser hipócritas" respecto al aborto cuando la edad de consentimiento sexual está en los 13 años": "los hijos mantienen relaciones sexuales desde que son muy jóvenes, desde los 14, 15, 16 años, y no hay que taparse los ojos", añadía, olvidado que lo mismo que no hay que taparse los ojos, tampoco hay que mirar para otro lado cuando se es un padre responsable.

En cuanto a un posible acuerdo con el PNV, que ha subordinado el apoyo a la reforma legal a su enmienda de que los padres sean informados de alguna forma sobre la decisión de sus hijas a la hora de abortar, Valenciano no le dio más importancia al señalar que "cuantas más fuerzas políticas se sumen, mejor, pero que hay un amplio acuerdo ya en la cámara con otras fuerzas políticas".

En este sentido, Elena Valenciano, y en su línea de terminología ultrafeminista encaminada a suavizar la trágica realidad del aborto, como si acaso fuera posible retomar un embarazo tras acabar violentamente con él, añadía que "son menos del 5% las menores que se someten a una interrupción voluntaria del embarazo y la inmensa mayoría de ese porcentaje lo hace acompañada de sus padres".