Anasagasti: “Hay gente que tiene la misma fidelidad a sus creencias religiosas que al PNV”

Anasagasti: “Hay gente que tiene la misma fidelidad a sus creencias religiosas que al PNV”

«<a href="http://www.hazteoir.org/node/24933">El PNV subordina su apoyo a la reforma proabortista a la aceptación de sus enmiendas parciales</a>»

El senador nacionalista justifica con este argumento el ejercicio de hipocresía de la dirección de su partido con respecto al aborto.

REDACCION HO.- ¿Está de acuerdo el PNV con el aborto? ¿Es partidario del exterminio de niños no nacidos? ¿Le parece oportuno que en nuestro país se exterminen más de 300 fetos cada día?

El PNV no quiere aclarar cuál es su postura ante el aborto, al igual que les sucede a otros partidos políticos, y prefiere deslizarse por la dudosa pendiente de la ambigüedad.

Tras haber apoyado al PSOE en los Presupuestos Generales del Estado, el PNV se planteaba apoyar la reforma abortista del PSOE y no dar libertad de voto a sus diputados por primera vez en su historia. Y como los intereses de los partidos divergen cada vez más de los intereses de la ciudadanía a la que dicen representar, Anasagati tiene que justificar lo injustificable:

"Hay militantes y simpatizantes que se molestarían si el PNV respaldara la ley del aborto, porque hay gente que tiene la misma fidelidad a sus compromisos y sus creencias religiosas que al propio PNV."

Para no "molestar" a sus militantes y simpatizantes, los nacionalistas han optado por la calle de en medio: ni apoyan, ni votan en contra, se limitan a enmendar la periferia del proyecto socialista:

"Hemos presentado enmiendas. Hubo una discusión muy serena en la Asamblea del PNV el sábado pasado, donde se esgrimieron todos estos argumentos y estamos todavía viéndolas venir en el sentido de cómo va a ir la discusión parlamentaria."

A la vista de las declaraciones de Iñaki Anasagati y de su compañero Andoni Ortuzar en Radio Euskadi ("Hemos intentado hacer un equilibrio entre el derecho a la vida y el derecho de las personas a decidir libremente su sexualidad, a proteger su fecundidad") y en Cope ("Las españolas tiene que irse a abortar a Londres"), los molestos militantes y simpatizantes del PNV tienen todo el derecho del mundo a seguir preguntando si su partido está de acuerdo con el aborto, si es partidario del exterminio de niños no nacidos y si le parece oportuno que en nuestro país se exterminen más de 300 fetos cada día. El PNV no ha respondido todavía a ninguna de estas cuestiones.

Lo único que hasta la fecha ha hecho el Partido Nacionalista Vasco es ofrecer al Gobierno lo que este ya ha anunciado que está dispuesto a negociar:

1. La información a los padres de las menores de 16 años, que no su autorización.

2. El reconocimiento de la objeción de conciencia del personal sanitario, que ya está contemplado en la Constitución y el proyecto del Gobierno no puede alterar aunque lo pretenda.

3. Y sobre todo que la sanidad vasca extermine a los fetos vascos en los hospitales vascos; es decir, que el proyecto abortista del PSOE no invada las sagradas competencias autonómicas vascas.

Si el PSOE acepta estas tres condiciones falsas, el PNV votará a favor de su proyecto de exterminio de niños no nacidos. Y en todo caso, suceda lo que suceda con las mencionadas condiciones, sus diputados no tendrán libertad para votar en conciencia.