La semana política, marcada por el irrefutable rechazo cívico al aborto

La semana política, marcada por el irrefutable rechazo cívico al aborto

Mientras el Gobierno recurre a la argucia para, vía fabricación de encuestas, tratar de disfrazar el incontestable éxito del 17-O, el PP analiza hoy el éxito de la convocatoria: Mayor Oreja va en el buen camino al alentar a una regeneración del partido que conecte con los manifestantes, que rechazan también la actual ley del aborto.

REDACCIÓN HO.- El rechazo social al aborto en España es un hecho que nadie puede negar ante la evidente muestra dada por los ciudadanos este sábado en Madrid. Pero contra toda lógica, el Gobierno intenta mantenerse en la sinrazón, negando la evidencia para recurrir a la vieja práctica de los sondeos encargados y después filtrados a grupos mediáticos afines: una encuesta del Ejecutivo, cuya primicia ha disfrutado la Cadena SER, intenta hacernos creer que "ocho de cada diez encuestados se declara a favor del derecho libre de la mujer a decidir en las primeras semanas de gestación". Algo que si antes era de difícil encaje racional y prueba de ello era no sólo encuestas independientes sino la cita del pasado 29 de marzo, ahora es imposible tras la manifestación cívica del 17-O.

La argucia del Ejecutivo no se la tragan ni los propios socialistas

Los resultados de la encuesta, elaborada desde hace cinco meses son, como hoy destacan los medios independientes, tan sorprendentes como poco creíbles. Según ese sondeo, cerca del 90% de los españoles es partidario de que una nueva norma regule el aborto y una mayoría, también, está de acuerdo con permitir que las adolescentes de 16 años aborten sin consentimiento paterno. Baste decir que todos los sondeos conocidos hasta la fecha han ofrecido datos en sentido contrario. Por otra parte, es evidente que tampoco había un clamor social a favor de un cambio de legislación en  esta materia, como demuestra el hecho de que el partido del Gobierno ni siquiera se planteara esa posibilidad en su programa electoral. Lo que está claro es que esta argucia del Ejecutivo, lejos de neutralizar el impacto que la movilización del sábado ha tenido en la opinión pública, da nuevos argumentos a quienes se oponen a su iniciativa.

Pero por mucha encuesta que traten de fabricar y por mucho vocero del que se sirvan, el intento no encaja ni en las propias filas del PSOE; aunque pocos se atrevan a admitirlo en voz alta, empezamos a  encontrar como desde el propio socialismo se levantan voces de advertencia. Sin atreverse a criticar directamente la reforma legal que trata de imponer el Ejecutivo, José Bono dejaba entrever cierto distanciamiento al señalar este domingo al abogar por el consenso y defender que " el aborto no es un asunto ideológico", sino " algo que afecta desde el punto de vista social, traspasando las ideologías de los partidos", y tiene más que ver con el "modo de concebir la vida que a la ideología".

También otro ‘socialista ilustre', el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, valoraba el 17-O indicando que la manifestación contra el aborto Fue un ejercicio de libertad y de participación democrática en un Estado libre y de Derecho en el cual los ciudadanos tienen la posibilidad y el derecho de manifestar sus opiniones sobre cualquier asunto"..

Mayor Oreja pide al partido que recoja el guante del 17-O

Por su parte, el PP parece decidido a recoger el guante lanzan do por miles de personas que protestaron el sábado en Madrid contra la reforma de la Ley del Aborto. Hoy, la Ejecutiva popular analizará la situación después del éxito que supuso la manifestación contra la reforma en las calles de Madrid. Ello después de que Mariano Rajoy señalara ayer que esta semana pedirá mediante una enmienda la retirada de la normativa. El dirigente popular se apoyó, precisamente, en el "éxito" de la multitudinaria marcha para afirmar que «no hay necesidad» de un cambio de la ley. 

También hoy en La Mañana de la COPE  el jefe de filas del partido en el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, destacaba que "estamos ante la creación de un nuevo movimiento social".  Según el europarlamentario, Zapatero busca la confrontación y fruto de ello es la ley del aborto.  Mayor destaca que la crisis que sufre España no es sólo económica, sino que afecta a nuestra democracia:

"Nuestra democracia que está muy mal, y los que estamos en política desde el año 1977 nunca habíamos tenido el grado de preocupación que tenemos hoy. Por eso lo importante de potenciar ese concepto de regeneración, y por eso el PP sólo tiene que tener la obsesión de un proyecto regenerador, un proyecto capaz de conectar con los miles de españoles que estaban en la manifestación".

Oreja ha reconocido la responsabilidad del PP por no defender durante sus mandatos valores como el que motivó la manifestación del sábado, por añade que en su opinión se trató de un defecto de toda la sociedad.

El PP también debe a abandonar sus complejos y no reinterpretar al gusto el clamor social

El mensaje de Mayor Oreja va por  buen camino. Los manifestantes del sábado no se oponían sólo a la reforma legal, sino a la propia existencia de una ley que despenaliza el aborto y atenta contra el derecho a vivir, un bien que el Estado debe proteger, como ha sentenciado el Constitucional. No es cierto, como señalaba De Cospedal en la propia manifestación de Madrid en la que participó, que  haya consenso social con la actual ley y que los ciudadanos acepten el aborto, eso quedó claramente evidenciado este sábado. Por eso, si Rajoy se propusiera de verdad llevar la voz de los manifestantes al Parlamento, no debería conformarse con la retirada de la reforma, sino solicitar que el aborto vuelva a ser delito en todos los supuestos. Y, además, puesto que la ley vigente ha demostrado ser un coladero que facilita la práctica de abortos muy tardíos, Rajoy debería defender ajustes en la nueva norma y no abogar simplemente por retirarla.