Gabilondo desea que el pacto educativo incluya una solución al conflicto de EpC

Gabilondo desea que el pacto educativo incluya una solución al conflicto de EpC

<a href="http://www.hazteoir.org/node/24223">«Los objetores a EpC, en la agenda de Gabilondo»</a>
<a href="http://www.hazteoir.org/node/23452">«¿Gabilondo se reunirá con los objetores a EpC?»</a>

Se toma hasta Navidad para ver si el acuerdo es "viable" y asegura estar "decidido a encontrar una solución para las familias que han invocado la objeción de conciencia".

REDACCIÓN HO, EUROPA PRESS y ABC.- El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha manifestado hoy durante la presentación de los PGE de 2010 para su departamento que el Pacto de Estado de Educación "es mucho más viable que hace un mes". En declaraciones que ABC publica en su edición de hoy, va más lejos aún y afirma que "hoy hay una viabilidad mayor que hace una semana". Así mismo, ha asegurado de nuevo que está dispuesto a reunirse con los objetores a Educación para la Ciudadanía (EpC) para intentar que ese deseable acuerdo incluya una solución al conflicto originado por el diseño curricular de ese grupo de asignaturas.

"A día de hoy, todos se han mostrado a favor del pacto por lo que trabajaremos para que sea viable", ha señalado el ministro. Gabilondo ha añadido que, después de los encuentros mantenidos en los últimos días con los representantes en materia educativa del PP, de CiU, del PNV y del PSOE, esta semana se reunirá con los portavoces de ERC.

En opinión del ministro, "la voluntad política tiene que estar a la altura de la voluntad de los ciudadanos" y ha aventurado que en Navidades se podrá hacer "una valoración realista" sobre el estado de las negociaciones. "Si vemos que el pacto no es viable o no hay voluntad política, no se sacará", ha puntualizado.

Entre otros fines, el Pacto de Estado de Educación persigue mejorar la calidad de la educación, reforzar la figura del profesor, aumentar el dominio de los alumnos en lenguas extranjeras, favorecer la modernización e internacionalización de las universidades españolas y hallar una solución al ya largo y complejo conflicto originado por la implantación de las asignaturas de EpC.

 

Dispuesto "a hablar con quien haya que hablar" para solucionar el problema de EpC

El ministro ha insistido en que EpC "es obligatoria" y debe cursarse "con toda normalidad", aunque reconoce que no es "ajeno" a la polémica que ha despertado la implantación de ese grupo de materias, reavivada después de que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) haya reconocido el derecho de los padres a objetar y, por tanto, a exonerar a sus hijos de cursarlas.

Como ya hiciera de forma reiterada en semanas anteriores, Gabilondo ha expresado su "respeto" hacia quienes se acogen a la objeción de conciencia. No obstante, ha afirmado que este derecho "tiene sus límites y sus márgenes" y que "no se puede usar en cualquier situación". El ministro ha hecho pública una vez más su disposición "a hablar con quien haya que hablar", en clara alusión a las plataformas que articulan el movimiento objetor, cuyos representantes le han solicitado audiencia hasta en tres ocasiones (la última, el pasado jueves, día 1 de octubre).

 

Declaraciones a ABC: se toma hasta Navidad para ver la viabilidad del pacto educativo

"El pacto educativo debe buscar la estabilidad normativa, poner a los profesores en el centro del modelo, porque sin ellos no hay acuerdo posible, y flexibilizar el sistema, que es demasiado rígido", afirma el ministro de Educación, a Milagros Asenjo en una entrevista que el diario ABC publica en su edición de hoy.

Respecto del plazo que se haya podido marcar para lograr el acuerdo, Gabilondo responde:

"Cuando me emplacé para este empeño lo hice para ver su viabilidad. Estoy dispuesto a estar hablando tres años, pero si en dos o tres meses se ve que no es viable no voy a tener al país entretenido, mareando la perdiz".

Y seguidamente añade:

"Esa viabilidad se puede ver antes de Navidad. Nos sentamos lo que haga falta, si vemos que no hay voluntad política o no existen las condiciones adecuadas, creo que es mejor que prosigamos nuestras tareas en la educación. Sería un verdadero disparate tener a los ciudadanos dando rodeos dos años con un pacto que sea inviable. No obstante, hoy hay una viabilidad mayor que hace una semana".

En cuanto a la disposición con que afronta el reto que él mismo se impuso cuando lanzó la idea del pacto educativo, Gabilondo dice lo siguiente:

"Es muy importante que no empecemos por esgrimir nuestras diferencias ideológicas o políticas antes de comenzar a hablar. Sé que en educación, la ideología es muy importante, pero hay que buscar lo que nos es común y, en lo que no sea decisivo, aparcar las diferencias".

Esto es lo que opina en relación con la falta de valores:

"Venimos de una sociedad autoritaria, hemos dado, quizás, bandazos y ahora debemos buscar el equilibrio. Tal vez venimos de una situación en la que muchos no hemos tenido todas las posibilidades que hubiéramos deseado en la vida y queremos darles todo a los chavales. Ahí creo que nos hemos equivocado".

Por otra parte, el responsable de la política educativa no descarta posibles reformas de la legislación educativa:

"Junto a la estabilidad o la flexibilidad normativa, quiero buscar seis o siete aspectos de interés educativo y social y, como he dicho, si es necesario introducir algún cambio normativo para mejorarlos".

Y seguidamente detalla cuáles son esos aspectos a los que alude:

"Educación Infantil, Formación Profesional y Universidad. Asimismo nos preguntaremos por los contenidos de la enseñanza obligatoria e indagaremos qué pasa en el Bachillerato. Es decir, responderemos a preguntas próximas a la realidad educativa".

Cuando Milagros Asenjo le pregunta por la crispación que EpC ha traído al sistema educativo, Gabilondo responde en tono conciliador:

"El tema de la Ciudadanía se ha serenado porque se ha asumido que es una asignatura más, como las otras. Y también porque yo estoy trabando para no entrar en conflicto con cada Comunidad. Quiero serenar esto, si bien es cierto que hay familias que invocan la objeción de conciencia".

La periodista le pide que explique qué tiene que decir, y el ministro contesta:

"Este es un tema muy importante aunque sea de pocas familias porque la invocación de la conciencia es una cosa muy seria. Otro caso es cuáles son los límites de la objeción de conciencia, cómo se regula ese derecho y cómo se puede invocar. Estoy decidido a encontrar una solución para las familias que han invocado la objeción de conciencia. Es difícil y el Supremo ha dicho que es una asignatura más ante la que no cabe la objeción".

Respecto de si la decisión del TSJ de Castilla y León ha complicado las cosas, esta es su contestación:

"El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dicho que la objeción es un derecho fundamental que debe dirimir el Constitucional, pero el Gobierno de Castilla y León también ha dicho que es una materia obligatoria".

A juzgar por sus palabras,parece que Gabilondo ha traído a la sede ministerial de la calle Alcalá un nuevo estilo, diametralmente opuesto al de sus antecesoras M.ª Jesús San Segundo y Mercedes Cabrera. ¿Se quedará en palabrería hueca o se plasmará en hechos?

Pronto saldremos de dudas, pues el propio ministro le ha puesto fecha a la resolución del enigma: en Navidad lo veremos.