El socialismo desaparece en Europa

El socialismo desaparece en Europa

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La izquierda atraviesa la peor crisis de su historia en el continente, preludio de su derrota en España. 

REDACCION HO.- Los resultados electorales de Alemania e incluso los portugueses, a pesar del triunfo de José Sócrates, evidencian el decrépito panorama de la izquierda europea, cuyos partidos languidecen entre la indiferencia general de la ciudadanía.

En los últimos 70 años la izquierda no había vivido una época tan adversa. Los socialdemócratas alemanes del SPD, con Frank Walter Steinmeier a la cabeza, fueron derrotados de manera clamorosa y sus resultados fueron los peores desde la segunda guerra mundial. Aun perdiendo algunos votos, la CDU de Angela Merkel les dejó en un humillante 23 por ciento de votos, porcentaje que, vistas las primeras reacciones, no servirá más que para hundirles todavía más en el abismo.

En el Reino Unido las perspectivas para la izquierda no son mucho mejores. Después de los años dorados de Tony Blair, al que su partido echó a patadas, los laboristas ven hoy como se convierten en la fuerza política residual, según todos los sondeos.

El último señala que David Cameron sería primer ministro de celebrarse hoy los comicios, con un 36 por ciento de los votos, seguido del Partido Liberal-demócrata, con un 25 por ciento. Los laboristas aparecen en último lugar con el  24 por ciento de intención de voto. Gordon Brown es ya un líder amortizado,  sin liderazgo y desprestigiado. Lo paradójico es que gozó de ambas cosas, pero fue solo como ministro de Blair. La izquierda cainita repite no aprende de sus errores.

Los socialistas portugueses podrían sentirse más optimistas que sus colegas británicos, alemanes y franceses, pero no es oro todo lo que reluce. El PSP  venció el pasado domingo, pero José Sócrates lo logró al precio de perder la mayoría absoluta. A pesar de tener enfrente a un extraviado PSD liderado por un personaje, Manuela Ferreira Leite, que ni queriendo podría haberlo hecho tan mal.

Peor que los portugueses lo tienen los socialistas franceses. El PSF es el  verdadero agujero negro de la izquierda europea, un nido de culebrones, líos de todo tipo (en ocasiones, incluso políticos) y desbordante corrupción. 

Los socialistas franceses parece que ya se han acostumbrado a la oposición, en la que están instalados desde hace 14 años, a la división y a la carencia de liderazgo. Su último resultado electoral: el 16 por ciento en las elecciones del pasado año al parlamento europeo.

En cuanto a los italianos, Dario Franceschini, relevo del dimitido y fracasado Walter Veltroni al frente del Partido Democrático, sigue mostrándose incapaz  de hacer frente a un personaje tan peculiar como el escandaloso, ordinario y maleducado Silvio Berlusconi, que sigue paseándose por la política italiana e internacional como si fuera el gallo en medio de las gallinas.

España, último reducto

La situación del PSOE de Zapatero es de las más halagüeñas de toda la izquierda europea, aunque sus perspectivas electorales empiezan a declinar. El Barómetro del CIS del pasado mes de julio adjudicaba una intención del voto al Gobierno del 39 por ciento, y al PP del 40,2 por ciento. Los sondeos privados e independientes y los del propio Partido Popular distancian mucho más a populares de socialistas. En estos momentos ningún observador pone ya la mano en el fuego por un PSOE que está perdiendo credibilidad a raudales y cuyo gobierno se pone en evidencia con frecuencia inusitada.

Prisas con el aborto

El último reducto de la izquierda europea podría desaparecer si las elecciones se convocaran en los próximos meses. Las prisas legislativas del PSOE y de toda la izquierda española, nacionalismos incluidos, guardan relación con este dato. El impaciente Gobierno y los partidos que lo apoyan saben que el reloj corre en su contra en proyectos como el del aborto.