¿Qué pueden hacer los cristianos cuando su país aprueba leyes injustas?

José Ramón Recuero

El I Congreso de Juristas Católicos reflexiona sobre la objeción de conciencia y la desobediencia civil.

LA RAZON.- En 1856 el Estado de Misisipi aprobó mediante un procedimiento democrático e impecable su Constitución. En ella se lee: «El poder legislativo no podrá emancipar a los esclavos sin consentimiento de sus propietarios».

En España, en el artículo 26 de la Constitución de 1931, se decretó que las órdenes religiosas con más votos que los tres habituales quedaran extinguidas.

En Holanda, desde 2001, los médicos pueden matar a sus pacientes, a veces sin necesidad de que éstos lo pidan.

Éstos son ejemplos de leyes de «derecho positivo», aprobadas por estados democráticos y de derecho, pero de cuya justicia cabe dudar y que afectan a valores fundamentales.

Con estas muestras, el abogado del Estado José Ramón Recuero ilustró ayer en el I Congreso de Juristas Católicos las enseñanzas del pensador y demócrata Tocqueville sobre la necesidad de prevenir la «tiranía de la mayoría» y la arbitrariedad de la fuerza cuando no se acepta la lógica de la moral natural.

Pero, ¿qué pueden hacer los cristianos cuando su país aprueba leyes injustas?

Los conferenciantes reunidos en la Universidad San Pablo CEU de Madrid buscaron márgenes para actuar.

«La Constitución en su preámbulo habla de perseguir la justicia; usemos ese valor, acudamos al Tribunal Supremo, al Constitucional... y si aun así no conseguimos defender la justicia, tendremos que soportar el efecto coactivo de la ley», dice Recuero.

El notario y académico Antonio Pau propone pedir al legislador que, si no cree en la Ley Moral Natural, que al menos se atenga a «la naturaleza de las cosas», que «no legisle como vivienda un ascensor, o como matrimonio una unión de tres personas, o de dos del mismo sexo».

Ignacio Sánchez Cámara, filósofo del Derecho, es más directo: «Si tu conciencia te impide obedecer una ley de contenido injusto, no deberíamos hablar de derecho a objetar sino de deber, porque tienes el deber de desobedecer tal ley. Al final, tenemos que seguir lo que dice San Pedro en Hechos de los Apóstoles: hay que obedecer a Dios antes que a los hombres».

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Yo estoy con Sanchez Cámara

Yo estoy con Sanchez Cámara y con Recuero; ante una ley injusta lo justo es no obedecerla y estar preparado para la persecución coactiva.

belela Creo que Zapatero lo

belela Creo que Zapatero lo que quiere es destruir la familia y la religión. Quere que todos seamos corderitos

Bravo por Sánchez Cámara.

Bravo por Sánchez Cámara.