La libertad religiosa, amenazada en España y en el mundo

La libertad religiosa, amenazada en España y en el mundo

La reforma de la Ley de Libertad religiosa en España, un intento de erradicar el hecho religioso de la esfera pública que contribuya a tener ciudadanos más manipulables.

REDACCIÓN HO.- La Mesa sobre Libertad Religiosa del I Congreso Nacional de Jóvenes organizado por HO, moderada por Goretti Mora, tuvo como ponentes a Pablo Crespo, portavoz del Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia; Javier María Pérez-Roldán, presidente del Centro Jurídico Tomás Moro y abogado; y Carlos Carazo, responsable de Marketing de Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Pedro Crespo centró su intervención en el análisis de la situación por la que atraviesa la libertad religiosa en España, en función de la regulación existente sobre esta materia y con especial atención en la reforma legislativa anunciada por el Ejecutivo de Zapatero.

Como explicó Crespo a los jóvenes, el reconocimiento de la libertad religiosa como un derecho fundamental y un bien jurídico que merece protección, recogido por nuestra Constitución, tiene su base también en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Pedro Crespo"El hecho de legislarlo debe contemplarse como un medio para garantizar su ejercicio, no para limitarlo", enfatizó el ponente, avanzando ya los derroteros por los que se mueve el proyecto de reforma que pretende imponer el Gobierno de Zapatero.

"La actual legislación ve el hecho religioso como algo positivo, un derecho cuyo ejercicio debe facilitarse a los ciudadanos. Así, por ejemplo, en las cárceles u hospitales se dispone de un servicio de atención religiosa para favorecerlo. Pero con la reforma que se nos anuncia nos quieren robar esta libertad; igual que en la educación tratan de "formar conciencias" e imponer el adoctrinamiento ideológico a través de EpC, de forma que los ciudadanos sean después más manipulables, con este proyecto el Estado, pretende doblegar nuestras conciencias, algo que sólo es propio de los Estados totalitarios", afirmaba Crespo.

Con la actual reforma el PSOE -el mismo partido, no hay que olvidarlo, que se vanagloria de su Manifiesto Laicista del 2006 a costa de instrumentalizar la Constitución-, dice que con ello pretende garantizar dos cosas, como expuso Cruz:

"Por un lado, garantizar la aconfesionalidad del Estado, lo que es absurdo puesto que ya está garantizado por la Constitución y la actual ley; y, por otro, garantizar un trato igualitario a todas las religiones, argumentando que el panorama religioso el España ha cambiado y que se precisa una nueva ley que sustituya la que ha quedado obsoleta.Pero esto sólo es la excusa que maquilla las auténticas intenciones del Ejecutivo. En el OLRC lo sabemos de primera mano, porque hemos tenido acceso al borrador del proyecto de ley".

De acuerdo con este conocimiento, el portavoz del OLRC detalló lo que realmente encierra esta reforma:

  • Regular (por lo tanto, imponer so pena de castigo) la idea de que la religión y la conciencia no son más que excusas para desobedecer la ley. Algo que se corresponde con las manifestaciones realizadas este verano por el ministro de Justicia, Francisco Caamaño
  • Imponer la idea, a través de su formulación como texto legal, de que cuanto más privado sea el hecho religioso, más libertad habrá en el mundo. Un error tremendo y una falsedad, puesto que el hecho religioso lo que es algo personal, algo íntimo que hace referencia a las más profundas convicciones de un ser humano, lo cual es algo muy distinto a decir que es algo "privado". Cambiar los términos y contemplar lo religioso como algo "privado" se encamina a limitar el derecho que todos tenemos a manifestar públicamente esas convicciones profundas, íntimas y personales. La experiencia nos muestra que hay espacio para todos, que es posible la convivencia entre quienes profesan religiones diferentes o entre creyentes y no creyentes. El afán por legislarlo de otra forma obedece, pues, al deseo de eliminar todo símbolo o manifestación religiosa en nuestra sociedad, que la fe quede reducida a nuestra persona, que no podamos manifestarla. Debates como la retirada de crucifijos de edificios públicos, que tanta polémica y rechazo social han suscitado, no son más que evidencias de lo que se pretende con esta reforma. 
  • De esta forma, la reforma alimenta otro afán mayor que tiene el actual Ejecutivo: el de que los ciudadanos se comporten como ellos quieren que lo quieren, crear una especie de orden moral que se dicta desde el estado, que nadie cuestione públicamente, en definitiva, hacernos manipulables.

Pérez-RoldánIdeas estas que se correspondían con las expresadas por el abogado Javier Mª Pérez Roldán. El presidente del CJTM señalo así que

"Con esta reforma el Estado ha vuelto a la postura más radical del liberalismo del siglo XIX: erradicar todo sentido de la trascendencia. Todo ser humano tiene ese sentido, tenemos una religiosidad, ya sea para creer o negar la existencia de Dios, pero nuestra naturaleza nos hace poner los ojos en algo trascendente al nosotros mismos. Cuando desde el Estado se quiere controlar a la sociedad civil, su primer paso es procurar que nadie tenga referencias morales o religiosas, eliminar su sentido de la trascendencia, y así sólo tendrá el referente que le proporcione el propio Estado".

"Al Gobierno le estorba la libertad religiosa, quiere simplemente someternos a la más absoluta esclavitud, a la pérdida de nuestros derechos, legislando sobre cualquier materia -educación, vida, matrimonio y familia o, como en este caso, sobre la religión- desde un ámbito ajeno al del propio legislador, como es el campo de la ideología que se trata de imponer, de modo que no sea cuestionado por nadie. Pero toda ley tiene que estar inspirada e  valores religiosos o trascendentes, esto es, objetivos, ajenos al propio yo, pues si no lo único que resulta es ideología", concluyó el presidente del CJTM.

 

Cerrando la mesa intervino Carlos Carazo. Partiendo de años de experiencia en su labor dentro de Ayuda a la Iglesia Necesitada, habló a los presentes de la necesidad de ser conscientes de que, en esyos mismos intantes, muchos cristianos están sufriendo persecución en el mundo. Detalló  graves violaciones a la libertad religiosa y las persecuciones que sufren los católicos en diferentes partes del mundo, bajo el cómplice silencio de la mayoría de los medios de comunicación: torturas, asesinatos, secuestros, quema de iglesias y conventos, cárcel... se multiplican en diferentes puntos del planeta, en países como China, India, Iraq, Congo y África central, Cuba, Venezuela... Pero no es un problema ajeno a Europa, como recuerdan los graves ataques contra los cristianos en la Bosnia de hace unos pocos años.

Frente a la persecución religiosa, Carazo abogó a los presentes a participar mediante tres instrumentos fundamentales:

"La oración, el informar y estar informados sobre lo que realmente ocurre en esos países -la demanda de información obligará además a los medios de comunicación a no seguir silenciado estos hechos- y ayudar financieramente a las organizaciones que se encargan de velar por la libertad religiosa en el mundo y denunciar sus violaciones".