Las confesiones en España, contra los planes de Zapatero sobre libertad religiosa

Las confesiones en España, contra los planes de Zapatero sobre libertad religiosa

Musulmanes, judíos y evangélicos comunican también en privado al Gobierno que consideran innecesaria una nueva Ley de Libertad Religiosa.

REDACCIÓN HO.- Según informa Religión Confidencial, además de la Iglesia Católica, las principales confesiones religiosas presentes en España, musulmanes, judíos y evangélicos, han comunicado en privado su opinión a la dirección general de Asuntos Religiosos sobre la iniciativa del Ejecutivo que preside Rodríguez Zapatero: consideran innecesaria su anunciada reforma de la ley de Libertad religiosa y, por el contrario, defienden que lo que debe hacerse es aplicar la actual legislación.

Exactamente es la opinión que, como señala este digital, expresó hace unos días el presidente de la Conferencia Espicopal Española, monseñor Rouco Varela: "¿Para qué esta nueva ley? -se preguntaba-. No encontramos respuesta".

Todo cuando, con la ambigüedad que rodea siempre a los grandes anuncios de reforma que realiza el Gobierno, cuando aún se desconoce cuándo se pondrá sobre la mesa el proyecto de reforma.

Financiación

Una de las razones por las que musulmanes, evangélicos y judíos no quieren cambios, tiene que ver con la financiación que reciben del Estado. El Gobierno quiere un trato económico idéntico, de manera que las tres confesiones religiosas citadas perderían unos 5 millones de euros anuales que reciben de los Presupuestos Generales del Estado.

Como alternativa, tendrían que adoptar el sistema de financiación de la Iglesia Católica -0'7% del IRPF de quienes marcan la casilla correspondiente- pero sus fieles son muy pocos y saldrían perdiendo. Por ello le han pedido al Gobierno que no es necesaria la reforma de la ley actual.

Preocupación en la Iglesia Católica

El pasado 25 de agosto el cardenal Rouco expresó esta misma postura sobre la intención del Gobierno de reformar la Ley de Libertad Religiosa. "Nos llama la atención, porque la actual es una ley muy buena. Ya en 1992, con el Gobierno socialista de Felipe González, se establecieron acuerdos con las comunidades musulmana, judía y evangélica. ¿A qué viene entonces esto? ¿Para qué esta nueva ley? No encontramos respuesta", explicó Rouco.

En todo caso, aclaró, el arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, sea cual sea la nueva ley, tendrá un rango inferior a los acuerdos de España con la Santa Sede de 1979.