Montes dice que se podría morir mejor en Andalucía que en Madrid

Montes dice que se podría morir mejor en Andalucía que en Madrid

Y el jesuita y profesor de ética Juan Masía propone el "pluralismo ético" para la eutanasia y el aborto.

REDACCION HO.- El verano produce un curioso tráfico de supuestas ideas, muchas de ellas bastante pestilentes, generalmente pagadas con dinero de los ciudadanos, al que sus beneficiarios denominan "cursos de verano".

La última aportación en esta modalidad de picaresca contemporánea se ha podido ver en la denominada "universidad" Menéndez Pelayo, en su sede de Santander, que por segundo año consecutivo abre sus puertas a Luis Montes, ex coordinador de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), para que explique sus técnicas.

Según Montes, que ante la perspectiva de su segundo año recaudatorio en tan agradable entorno, sacó a relucir su siniestro sentido del humor, las comunidades autónomas deben regular la eutanasia, a la que se refiere como "protocolo relacionado con el fin de la vida", con objeto de que no "se muera mejor en Andalucía que en Valencia o Madrid" o que en Valencia "sea en inglés".

El denominado "curso magistral" que imparte Montes se titula Eutanasia y suicidio asistido. Un derecho del siglo XXI.

La inauguración del acontecimiento fue aprovechada por Montes para aplaudir el proyecto de "Ley de Muerte Digna" que ha puesto en marcha el gobierno socialista andaluz, aunque le sabe a poco porque no deja lo suficientemente claro la forma en que debe acabarse con la vida de los enfermos en la sanidad pública.

Para Montes, la ley andaluza "no va a ser un hito" porque se centra en normativas sobre protocolos, sin entrar en la eutanasia o suicidio asistido.

Montes, experto en muerte, augura que en un plazo de 10 años, en toda Europa se va a producir un debate social sobre la normativa legal de la eutanasia y el suicidio asistido.

En la edición del año pasado de este curso se fraguó el denominado Manifiesto de Santander, sobre la eutanasia y el suicidio asistido, en base al cual se han recogido firmas, se ha trasladado a expertos y ha llegado al Congreso de los Diputados.

En principio se descarta convertirlo en una iniciativa legislativa popular, entre otros motivos por que, formalmente, para presentarla, es necesario que no haya ninguna iniciativa en la Cámara al respecto y los grupos minoritarios las suelen llevar con frecuencia a las votaciones.

En el mismo "curso", el profesor de Ética en la Universidad de Sophia (Tokio), el jesuita Juan Masía, propuso el "pluralismo ético" para tratar la eutanasia y el l aborto, cuestiones en las que el "profesor" lamentó "la radicalización" de los obispos españoles.

Masía criticó que en estos debates influyan los aspectos ideológicos o políticos que impiden que se pueda discutir de forma "serena, científica o ética":

"Si digo que sí o que no porque mi partido me lo impone o me lo impone mi Iglesia, eso no es autonomía, ni dignidad humana ni adultez ni nada".

A juicio de Masía, España se encuentra en una situación "francamente anómala", por lo que hemos de agradecer que haya venido desde Japón a Santander para explicarnos lo que nos pasa aquí.

El profesor jesuita sostuvo que los obispos españoles, "como cualquier otro grupo de opinión", tienen el derecho a manifestar públicamente sus opiniones, siempre y cuando lo hagan "proponiéndolas, sin imponerlas".

"No se puede hacer como en la Ley de Reproducción Asistida, querer imponer a los parlamentarios lo que hay que hacer".

En cuanto a poscreyentes, según Juan Masía se puede tener un "peso relativo" sobre ellos y abogó por tratarlos "como adultos, no como niños".