Caamaño trata de rectificar tras evidenciar el radicalismo de la reforma proabortista

Caamaño trata de rectificar tras evidenciar el radicalismo de la reforma proabortista

«<a href="http://www.hazteoir.org/node/23098">Organización Médica Colegial: &quot;Objeción de conciencia por las buenas o por las malas&quot;</a>»
«<a href="http://www.hazteoir.org/node/23099">&quot;La inmensa mayoría de los médicos no practicamos abortos ni lo haremos&quot;</a>»« »
«<a href="http://www.hazteoir.org/node/23089">Caamaño: &quot;No cabe objeción de conciencia médica al aborto porque sería desobediencia civil&quot;</a>»

Ofrece como "aclaración" su intento de rectificar ante su patinazo de ayer negando el derecho a la objeción, tras el inmediato y contundente rechazo cívico y de los profesionales sanitarios a sus amenazas.

REDACCIÓN HO.- El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, evidenciaba ayer miércoles, una vez más, el radicalismo que mueve al Gobierno al tratar de imponer su reforma legal proabortista, amenazando a médicos y sanitarios que se oponen a perpetrar abortos, nada menos que arrogándose la capacidad para negar lo que es un derecho constitucional, el ejercicio de la objeción de conciencia por parte de estos profesionales.

Evidenciado una vez más el talante liberticida del Gobierno, tras la fuerte polémica suscitada por el inmediato rechazo de los colectivos sanitarios -que, lejos de amedrentarse han reafirmado sus derechos y convicciones-, Caamaño trataba de rectificar a las pocas horas de sus declaraciones y, de cara a la opinión pública, con un comunicado emitido por su Ministerio, en el que se destacaba que la reforma legislativa sobre el aborto que trata de sacar adelante el Gobierno nada dice sobre la objeción de conciencia de los sanitarios.

Frente al engaño

Pero la realidad de lo que pretende el Gobierno, imponer a toda costa su proyecto sin cambio alguno y cueste lo que cueste, quedó ayer evidenciado por las palabras de Caamaño.  El comunicado del Ministerio de Justicia se presenta no como un retracto o rectificación, sino como una "aclaración" a las palabras del ministro, como si todo hubiera sido fruto de un mala interpretación de sus palabras por parte de terceros, cuando en verdad no cabe más forma de verlo que como una amenaza (ver vídeo adjunto): con la reforma, no cabría objetar ante el aborto con la nueva reforma legal que trata de imponer el Gobierno  porque se interpretaría como "un acto de desobediencia civil".

Camaño amenazaba así a los médicos y sanitarios, entrevistado por Europa Press:

Pero que nadie se lleve a engaño. Ha sido la rápida y contundente reacción cívica y de los profesionales sanitarios la que ha despertado la alerta en la opinión pública y ha forzado al Ministerio a introducir matices para salvaguardar su imagen del "talante y el diálogo". Las dos principales asociaciones de profesionales de la salud, tanto la Organización Médico Colegial (OMC) como el Consejo General de Enfermería (CGE), han asegurado que el derecho de objeción era "innegociable", que lo defenderán "por las buenas o por las malas" y que no descartaban ninguna medida para preservarlo: "Desde una demanda de inconstitucionalidad" a, llegado el caso, "un paro o huelga general" de todos los servicios sanitarios del país.

Los ciudadanos, por su parte, cuentan con un motivo añadido para manifestarse por la Vida el próximo 17 de octubre en Madrid: frente al engaño, la imposición y la negación de derechos y libertades, se hace más necesaria esa participación cívica.