Aumentan las ejecuciones, incluso públicas, por profesar una fe en Corea del Norte

Aumentan las ejecuciones, incluso públicas, por profesar una fe en Corea del Norte

<a href="http://www.hazteoir.org/node/1581">«Líderes cristianos fueron ejecutados con una apisonadora en Corea del Norte»</a>
<a href="http://www.hazteoir.org/node/22523">«Corea del Norte tortura a 200 mil personas en campos de concentración»</a>

Así lo denuncian defensores de los Derechos Humanos tras la ejecución de una mujer por distribuir Biblias.

REDACCIÓN HO.-  En Corea del Norte, tal vez la sociedad más cerrada del mundo, la férrea dictadura comunista sólo permite venerar al fundador del país, Kim Il-sung, y a su hijo y actual líder, Kim Jong-il. El informe de varias organizaciones defensoras de los derechos humanos con sede en Corea del Sur destaca el caso de una mujer que fue ajusticiada en público el mes pasado, en una localidad al norte del país, cercana a la frontera con China.

Según indica Andre Vornic, corresponsal de BBC en Asia, la mujer fue acusada de distribuir biblias, espiar para Corea del Sur y Estados Unidos y colaborar con disidentes. Los padres de esta mujer, su marido y sus hijos fueron enviados a un campo de detención.

El corresponsal de BBC añade que aunque estas informaciones son muy difíciles de comprobar, Corea del Norte es conocida por su intolerancia hacia la religión.

Cristianos en la clandestinidad

El país comunista, uno de los más herméticos del mundo, considera la religión como una de las mayores amenazas contra el régimen. De hecho, sólo el fundador de la República Popular Democrática de Corea, Kim Il Sung, y su hijo y actual dirigente, Kim Jong Il, pueden ser alabados

El gobierno de Estados Unidos sostiene que el hecho de poseer una biblia en el país comunista puede ser motivo de torturas y desaparición, afirma Vornic. Pero a pesar de la persecución, se estima que unos 30.000 norcoreanos practican el cristianismo en sus hogares y en secreto.

La posición de Pyongyang se ha endurecido en lo relacionado a derechos humanos y a la política de defensa en el último año. Algunos analistas creen que puede ser una estrategia para apuntalar al gobierno de Kim Jong-il, al que se supone enfermo, durante el proceso de designación de su hijo, Kim Jong-un, como próximo líder 

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Defensores de Derechos Humanos denuncian un aumento de las ejecuciones, algunas de ellas en público, tras la ejecución de una mujer por distribuir Biblias.

Líderes cristianos fueron ejecutados con una apisonadora en Corea del Norte

Corea del Norte tortura a 200 mil personas en campos de concentración

REDACCIÓN HO.-  En Corea del Norte, tal vez la sociedad más cerrada del mundo, la férrea dictadura comunista sólo permite venerar al fundador del país, Kim Il-sung, y a su hijo y actual líder, Kim Jong-il. El informe de varias organizaciones defensoras de los derechos humanos con sede en Corea del Sur destaca el caso de una mujer que fue ajusticiada en público el mes pasado, en una localidad al norte del país, cercana a la frontera con China.

Según indica Andre Vornic, corresponsal de BBC en Asia, la mujer fue acusada de distribuir biblias, espiar para Corea del Sur y Estados Unidos y colaborar con disidentes. Los padres de esta mujer, su marido y sus hijos fueron enviados a un campo de detención.

El corresponsal de BBC añade que aunque estas informaciones son muy difíciles de comprobar, Corea del Norte es conocida por su intolerancia hacia la religión.

Cristianos en la clandestinidad

El país comunista, uno de los más herméticos del mundo, considera la religión como una de las mayores amenazas contra el régimen. De hecho, sólo el fundador de la República Popular Democrática de Corea, Kim Il Sung, y su hijo y actual dirigente, Kim Jong Il, pueden ser alabados

El gobierno de Estados Unidos sostiene que el hecho de poseer una biblia en el país comunista puede ser motivo de torturas y desaparición, afirma Vornic. Pero a pesar de la persecución, se estima que unos 30.000 norcoreanos practican el cristianismo en sus hogares y en secreto.

La posición de Pyongyang se ha endurecido en lo relacionado a derechos humanos y a la política de defensa en el último año. Algunos analistas creen que puede ser una estrategia para apuntalar al gobierno de Kim Jong-il, al que se supone enfermo, durante el proceso de designación de su hijo, Kim Jong-un, como próximo líder