Zelaya llama a la insurrección en Honduras mientras la Iglesia pide paz
REDACCIÓN HO, por Cristina Castro.- Manuel Zelaya, el depuesto presidente de Honduras después de que se ordenara la intervención del Ejército por insistir en su violación de las leyes pese a las advertencias de todas las altas instancias del país -incluidas el Congreso, la Justicia y hasta su propio partido-, ha llamado a los hundureños a la insurrección. Zelaya, crecido tras el apoyo recibido por buena parte de la comunidad internacional, que no ha querido saber de los hechos que separan lo ocurrido en Honduras de un golpe de Estado, ha asegurado que pronto regresará al país para seguir en al presidencia.
Al mismo tiempo, solicitó el apoyo exterior para aislar al nuevo gobierno conformado en torno a Micheletti, a los que denominó "golpistas".
Curioso que en su discurso Zelaya admitiera que "la insurrección es un proceso legitimo que forma parte de los conceptos más elevados del sentido de la democracia frente a un gobierno usurpador", y en el caso de Honduras "es un derecho que está consignado en el artículo 3 de la Constitución". Precisamente ha sido su propia deslegitimación, al pretender perpetuarse en el poder aún a costa de una flagrante violación de la Constitución, al más puro estilo chavista, lo que justifica el nuevo orden establecido en Honduras y la formación de un nuevo Gobierno, que debe acabar siendo ratificado en unas nuevas elecciones libres.
Zelaya realizó este llamamiento tras ser recibido por el Gobierno guatemalteco con honores de Jefe de Estado, y tras entrevistarse en privado por más de dos horas con el presidente, Álvaro Colom, quien le reiteró su respaldo y reconocimiento como Presidente constitucional de Honduras.
La Iglesia hondureña busca la paz tras denunciar la violación de la ley
El arzobispo de Tegucigalpa, cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, uno de los nombres que más sonó como sucesor a Juan Pablo II junto al de Ratzinger, aseguró ayer que la Iglesia "no puede alinearse con ninguna parte" ya que lo único que busca es "la reconciliación, la paz y, sobre todo, el entendimiento a través del diálogo".
En declaraciones a 'Radio Vaticano' recogidas por Aciprensa, el cardenal se refirió a la delicada situación que está atravesando su país tras la salida de Manuel Zelaya de la Presidencia, recordando que "quien ejerce la violencia perecerá en la violencia", por lo que pidió a todos los hondureños que busquen "la unidad en lo que es esencial".
No opinión obstante, con igual claridad, Mons. Madariaga expuso que "los partidos políticos pueden ser legítimos, pueden tener modos distintos de pensar, pero esto no justifica de ninguna de las maneras la violación de la ley". En este sentido, lamentó que "si volvemos atrás, descubrimos que no ha sido respetada ninguna ley porque quien la ha violado el primero es la máxima autoridad".
Benedicto XVI también manifestó el pasado domingo su preocupación por la situación que atraviesa el país centroamericano y pidió a todas las partes que superen "las tendencias particularistas" para asegurar "una convivencia pacífica y una auténtica vida democrática".
Estados Unidos no quiere oír hablar de plazos
Mientras, el Gobierno de Barack Obama se pronunció ayer en contra de establecer un "plazo artificial" en la tarea de mediación emprendida por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, para resolver la crisis institucional que vive Honduras. La Casa Blanca respondió así al ultimátum lanzado anteayer por Zelaya, quien amenazó con romper el diálogo si no era restituido en su cargo de forma inmediata.
"No queremos fijar una fecha límite artificial; las partes deberían darle tiempo a este proceso", dijo Ian Kelly, portavoz del Departamento de Estado estadounidense. No obstante, Nelly afirmó que "La restauración del orden democrático significaría la restauración del presidente elegido democráticamente".
Los hechos ignorados
Zelaya fue desalojado del poder el pasado 28 de junio y expatriado a Costa Rica por un comando de las fuerzas armadas hondureñas, en cumplimiento a una orden de la Corte Suprema de Justicia. Los hechos son los siguientes:
- Zelaya, antes de terminar su mandato, quiso ambiar la Constitución para poder perpetuarse él en el poder, como han venido haciendo en Iberoamérica Chávez, Evo, Correa, Ortega .... Para ello, infringió las leyes para poder llevar esto a efecto a través de una llamada "encuesta" que camuflaba sus manifiestas intenciones. El Congreso le dijo que no era legal. Todas las altas instancias judiciales le dijeron que no era legal, su propio Partido le dijo que no era legal -¿se dice en Europa que su partido político rompió con él?-, pero siguió despreciando a todos. Todas las instancias del país estaban en su contra: el Comisionado para los Derechos Humanos, el Congreso, toda la Judicatura, la Fiscalía, todas las iglesias católicas y protestantes, el partido y los mismos alcaldes de su partido político y al final, hasta las Fuerzas Armadas.
- A pesar de recibir la prohibición expresa, por inconstitucional, de realizar esa mal llamada encuesta, prohibición emanada de los más altos tribunales de justicia, él siguió adelante para perpetuar fuese como fuese en el poder. Dio orden al General Jefe de las FF.AA. para que distribuyese las urnas, pero éste había recibido orden de los jueces de no hacerlo por la razón de siempre: ilegalidad manifiesta. El general se negó con documento al apoyo y aquí empezó a explotar la situación, porque Zelaya veía que se le escapaba la ocasión ya que termina su mandato dentro de seis meses.
- En un abuso más de poder destituyó al general por desobediencia, cosa que repudió el pleno del Congreso y las más altas instancias judiciales demostraron la nulidad de esa destitución. El Congreso le invitó a que rectificase y Zelaya dio una imagen esperpéntica, junto con un reducido grupo de seguidores, yendo a recuperar las urnas para distribuirlas en coches particulares: Ni había mesas constituidas, ni había listas de votantes ...
- El Congreso, por casi unanimidad -menos 4 votos- aprobó su destitución por desobediencia a la Constitución y los jueces dieron orden a las FF.AA. para que le arrestasen y le sacasen del país. Las FF. AA. se ejecutaron. En ningún momento el ejército ha tomado el poder ni ha pegado un solo tiro. Siguiendo la Constitución el Congreso nombró al nuevo Presidente ad ínterin por seis meses y siguen los tres poderes institucionales en pleno funcionamiento: el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial.
Ahora queda la pregunta: ¿Es esto un golpe de Estado?
Recursos informativos:
- Honduras: ¿Desde cuándo salvaguardar la Constitución es un golpe de Estado?
- Tensión en Honduras mientras Zelaya agradece el apoyo del "primer ministro Felipe"
- Dictamen de la Corte Suprema de Honduras contra Zelaya
- Orden de busca y captura de la Fiscalía contra Zelaya
- Orden de captura de Zelaya emitida por la Corte Suprema al Ejército
- Hechos según la Corte Suprema de Justicia
CFuencisla Mié, 15/07/2009 - 16:51h
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Este déspota de Zelaya
Absalom Y mientras tanto,
Los hondureños tienen