Para el ministro de Justicia "la libertad religiosa tiene que tener límites"
El responsable de preparar la ley de "libertad" religiosa quiere restringir las libertades individuales.
Etiquetas: - El Gobierno calla ante el atentado fallido contra la Parroquia de Santa Genoveva
- Arzobispo de Bagdad: "Donde hay fundamentalismo, hay persecución"
- Asesinado en La Habana el sacerdote cántabro Mariano Arroyo Merino
- BLOGS HO: Caamaño se quita la careta por Ignacio Arsuaga
- BLOGS HO: Los límites de la libertad religiosa y de conciencia, por José C. Muñoz
- VÍDEO: Ignacio Arsuaga comenta el ataque a una iglesia de Madrid
REDACCION HO.- El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, es el responsable de preparar la reforma de la Ley de Libertad Religiosa y de Conciencia. Caamaño ha intervenido en un curso sobre "pluralidad religiosa", eufemismo tras el que el gobierno de los socialistas oculta un recorte de las libertades, y ha dejado estas reflexiones:
- "La libertad de conciencia no puede ser una excusa permanente para desobedecer la ley."
- "Treinta años después, es necesario replantearnos la normativa referente a libertad religiosa y al modo de practicarla."
- "También la libertad religiosa tiene que tener límites."
- "La libertad religiosa debe moverse dentro de los límites de una sociedad democrática, y ajustarse a la lógica de esta sociedad."
- "La actual ley no dice nada sobre la religión y los espacios públicos, la defensa, la educación y por eso queremos reformarla."
- "Es necesario un proceso de adaptación de algunas prácticas religiosas, prohibiendo aquellas que sean contrarias al orden público."
- "Hay que regular la libertad religiosa, pero también la de conciencia."
- derechos humanos
- Francisco Caamaño
- Ley de Libertad Religiosa y de Conciencia
- Libertad de expresión
- libertad ideológica y religiosa
M. Vidal Mar, 14/07/2009 - 19:09h
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios














Absalom Este caballerete,
Las únicas limitaciones que
Está claro que estas
Para este señor, la
La ley no puede ser una
belela Los límites a la
¿quién es ahora el