Perú rechaza las presiones del negocio abortista internacional

Perú rechaza las presiones del negocio abortista internacional

"No existe el derecho al aborto", recuerda la vicepresidenta tercera del Congreso, Fabiola Morales, al conocido médico abortista de EE.UU. Daniel Grossman, quien aseguró públicamente que el Estado "debería ofrecer este tipo de servicios".

REDACCIÓN HO / ACIPRENSA.-  La vicepresidenta tercera del Congreso peruano, Fabiola Morales, precisó que en el país no existe el "derecho" a abortar, en respuesta a una entrevista publicada en un diario limeño, en el que el médico abortista de Estados Unidos Daniel Grossman señalaba, mostrando su ignorancia y desinformación, que el Estado "debería ofrecer este tipo de servicios".

El gineco-obstetra norteamericano estuvo en el Perú para participar en la conferencia iberonoamericana Prevención y atención del aborto inseguro. La entrevista a Grossman forma parte de una campaña abortista que busca, por todos los medios, imponer un protocolo que "regule" el mal llamado aborto terapéutico en el Perú, para así liberalizar esta práctica infanticida en cualquier caso. En este sentido, Grossman afirmaba en la entrevista que "debe existir un protocolo, un conjunto de normas que regulen esta práctica".

Ante estas afirmaciones, la congresista Morales precisó, en declaraciones exclusivas a ACI Prensa, que Daniel Grossman "realiza abiertas manifestaciones  en contra de las normas nacionales vigentes, y directamente en contra del derecho más importante de la persona como es el de la vida".

Asimismo, precisaba; "en el ordenamiento jurídico peruano el aborto es siempre un delito. La regla general es la punición de los abortos y el supuesto mencionado aparece entonces como una excepción a esa regla. La sola lectura del Código pone de manifiesto que ello es así".

La vicepresidenta del Congreso peruano señala además que "el hecho de que la legislación penal no penalice ciertos supuestos de aborto no implica que esa conducta sea valorada positivamente por el derecho y que por lo tanto deba ser reglamentada, autorizada o, menos aún, obligatoriamente impuesta su realización a los médicos y a las instituciones de salud públicas o privadas". Por esa razón, "muy por el contrario, cuando se trata de proteger los derechos humanos, como lo es el derecho a la vida, la tutela penal es una obligación primaria del Estado".

Así, concluye Morales, "es inaceptable informar erróneamente a la población como si existiera un derecho a abortar", como lo hizo Grossman sin tener un conocimiento claro de la normativa peruana.

Grossman, conocido por su vinculación al negocio del aborto

Por su parte, el Director del Population Research Institute (PRI) para Iberoamérica, Carlos Polo, cuestionó severamente la actitud de Grossman: "¿Qué se puede esperar que opine un médico de Population Council [desde 2003 ocupa el cargo de Especialista en Salud en la Oficina Regional del Consejo de Población (Population Council) para América Latina y el Caribe (LAC)], el centro neurálgico de la promoción del aborto en el mundo, y funcionario de Marie Stopes, el segundo proveedor de abortos en el mundo? Desde su lógica abortista, las mujeres tienen derechos y los niños, ninguno. Para él, los niños por nacer no existen simplemente".

Seguidamente el Director del PRI para América Latina subraya que ante un "foráneo que opina sobre nuestras leyes y nuestra forma de ver la vida", los peruanos "tenemos una Constitución que reconoce el derecho a la vida desde la concepción. Grossman vive, cree y proclama la necesidad del aborto legal".

"Nosotros en el Perú celebramos el Día del Niño por nacer, por ley y porque así lo sentimos. A Grossman le damos pena por eso", indica Polo y pregunta: "¿El Estado debería legalizar el asesinato de niños por nacer y el Ministerio de Salud debería matarlos porque Grossman así lo recomienda?"

Finalmente, Carlos Polo recuerda al médico abortista que "los peruanos mayoritariamente rechazamos el aborto, los inseguros y lo que Usted llama seguros. Más bien, cada día hay más conciencia de cómo hay gente que utiliza argumentos falaces para engañar a la opinión pública. ¿Seguridad? Sí, para que las mujeres peruanas tengan una vida digna y no se vean forzadas a matar a sus niños por nacer".