La Universidad de Sevilla suprime la mención al aborto en el Juramento Hipocrático

La Universidad de Sevilla suprime la mención al aborto en el Juramento Hipocrático

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La decana de Medicina considera que es un texto meramente simbólico, que carece de importancia.

REDACCION HO.- El Decanato de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla ha suprimido este año las frases del Juramento Hipocrático que hacen mención al aborto y a la eutanasia que constan en el Juramento Hipocrático. El pasado año, las menciones al aborto y la eutanasia ya suscitaron polémica, pero no llegaron a suprimirse.

Según informa hoy ABC, José Luis Alcántara, médico cirujano del Hospital Virgen Macarena presente en el acto y vicepresidente del Colegio de Médicos, ha denunciado que en la lectura que tuvo lugar el pasado 12 de junio se suprimió la parte que decía:

"A nadie daré una droga mortal aun cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer pesarios abortivos."

Según el periódico, una de las alumnas, Sara Vinat, aseguró que los futuros médicos habían sido advertidos de esta censura:

"Desde la organización nos avisaron de que nos habían dado el juramento antiguo y pasaron fila por fila diciéndonos que había habido un error de impresión y que no pronunciáramos esa frase."

El texto clásico del Juramento Hipocrático recoge la aludida frase junto a otra que hace mención a la eutanasia:

"A nadie daré una droga mortal aun cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer pesarios abortivos. Pasare mi vida y ejerceré mi arte en la inocencia y en la pureza."

Según la Universidad, es el Colegio de Médicos sevillano quien dona los pergaminos a los alumnos para este acto, y en los de este curso figuraba el juramento clásico original y otro, al parecer, "pactado".

Según Carmen Osuna, decana de la Facultad de Medicina, el Juramento Hipocrático carece realmente de importancia:

"Sólo se lee para dar un marco solemne al acto. Hace unos años nos enteramos de que Hipócrates no hizo realmente el juramento, por lo que lo estuvimos revisando y elegimos incorporar una adaptación de la Organización Mundial de la Salud. Detrás de esto no hay nada."

La revisión a que alude la decana es en realidad una censura que se ha practicado ya en numerosas universidades. Las alusiones al aborto y a la eutanasia han desaparecido también en la versión del Juramento Hipocrático impulsado en la Declaración de Ginebra, en 1948.

El concepto de centro universitario de la decana de Medicina sevillana es, como poco, peculiar. Carmen Osuna cree que la Universidad no debe dedicarse a promover debates sobre estos temas, ni debe pronunciarse:

"Cuando no se tiene la intención de hacer una declaración de principios sobre algo, mejor se elimina."

Para terminar de arreglarlo, la decana Osuna, según ABC:

"También se refirió a la graduación de los alumnos como «un acto festivo sin mayor trascendencia», en el que la lectura del juramento sólo busca que los recién licenciados tengan presente la existencia de un código deontológico."

Juramento Hipocrático

    Juro por Apolo el Médico y Esculapio y por Hygeia y Panacea y por todos los dioses y diosas, poniéndolos de jueces, que este mi juramento será cumplido hasta donde tenga poder y discernimiento. A aquel quien me enseñó este arte, le estimaré lo mismo que a mis padres; él participará de mi mantenimiento y si lo desea participará de mis bienes. Consideraré su descendencia como mis hermanos, enseñándoles este arte sin cobrarles nada, si ellos desean aprenderlo.

    Instruiré por precepto, por discurso y en todas las otras formas, a mis hijos, a los hijos del que me enseñó a mí y a los discípulos unidos por juramento y estipulación, de acuerdo con la ley médica, y no a otras personas.

    Llevaré adelante ese régimen, el cual de acuerdo con mi poder y discernimiento será en beneficio de los enfermos y les apartará del perjuicio y el terror. A nadie daré una droga mortal aun cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer pesarios abortivos. Pasare mi vida y ejercere mi arte en la inocencia y en la pureza.

    No cortaré a nadie ni siquiera a los calculosos, dejando el camino a los que trabajan en esa práctica. A cualesquier casa que entre, iré por el beneficio de los enfermos, absteniéndome de todo error voluntario y corrupción, y de lascivia con las mujeres u hombres libres o esclavos.

    Guardaré silencio sobre todo aquello que en mi profesión, o fuera de ella, oiga o vea en la vida de los hombres que no deban ser públicos, manteniendo estas cosas de manera que no se pueda hablar de ellas.

    Ahora, si cumplo este juramento y no lo quebranto, que los frutos de la vida y el arte sean míos, que sea siempre honrado por todos los hombres y que lo contrario me ocurra si lo quebranto y soy perjuro.

Texto actualizado de la Declaración de Ginebra (Universidad de Valencia)

  1. Consagraré mi vida al servicio de la humanidad.
  2. Guardaré a mis maestros el debido respeto y gratitud.
  3. Practicaré mi profesión con conciencia y dignidad.
  4. La salud de mis pacientes será el objetivo prioritario de mi trabajo.
  5. Respetaré los secretos que me fueren confiados en todo aquello que con ocasión o a consecuencia de mi profesión pudiera haber conocido y que no deba ser revelado.
  6. Consideraré a mis colegas como a mis propios hermanos y no formularé a la ligera juicios contra ellos que pudieran lesionar su honorabilidad y prestigio.
  7. No permitiré que prejuicios de religión, nacionalidad, raza, partido político o nivel social se interpongan entre mi deber y mi conciencia.
  8. No prestaré colaboración alguna a los poderes políticos que pretendan degradar la relación médico-enfermo restringiendo la libertad de elección, prescripción y objeción de conciencia.
  9. Guardaré el máximo respeto a la vida y dignidad humanas. No practicaré, colaboraré, ni participaré en acto o maniobra alguna que atente a los dictados de mi conciencia.
  10. Respetaré siempre la voluntad de mis pacientes y no realizaré ninguna práctica médica o experimental sin su consentimiento.
  11. No realizaré experimentos que entrañen sufrimiento, riesgo o que sean innecesarios o atenten contra la dignidad humana.
  12. Mantendré la noble tradición médica en lo que a publicidad, honorarios y dicotomía se refiere.
  13. Procuraré mantener mis conocimientos médicos en los niveles que me permitan ejercer la profesión con dignidad y seguridad.
  14. Si llegado el día en que mis conocimientos o facultades físicas o sensoriales no fueran las idóneas para el ejercicio profesional no abandonase éste voluntariamente, pido a mis compañeros de hoy y de mañana que me obliguen a hacerlo.
  15. Hago estas promesas solemne y libremente, bajo Palabra de Honor, en memoria de todos los que creen o hayan creído en el honor de los médicos y en la ética de sus actuaciones.