Mikel Buesa: "En el embrión concebido por dos seres humanos hay una vida humana"

Mikel Buesa: "En el embrión concebido por dos seres humanos hay una vida humana"

Mikel Buesa, de UPyD, nos ha hecho llegar su postura personal sobre el proyecto de ley del aborto del gobierno de Zapatero.

El Catedrático de Economía del Terrorismo de la Universidad Complutense de Madrid. D. Mikel Buesa Blanco, ex-presidente del Foro de Ermua, premio HazteOír 2007 en la categoría de Sociedad Civil, y actualmente miembro de la directiva de UPyD, ha atendido la solicitud de Derecho a Vivir y nos ha hecho llegar su postura personal sobre el proyecto de ley del aborto del gobierno de Zapatero a través del siguiente mensaje:

  • Desde mi punto de vista el aborto constituye una tragedia para la mujer que aborta y un fracaso para la sociedad, que no ha sido capaz de evitarlo. También considero que, tal como ocurre en la actualidad, el aborto debe ser recogido en el Código Penal y tipificado como un delito. Y de la misma manera, entiendo que ese delito debe estar despenalizado en aquellos supuestos en los que se puede entender que la colisión entre los derechos de la madre y los derechos del niño no nacido, se inclina en favor de aquella.
  • La ley actualmente vigente responde a este planteamiento y ha proporcionado un marco que podríamos haber considerado equilibrado si, en su aplicación, los principios establecidos en ella no hubiesen sido bastardeados por la presión de unos negociantes de la muerte interesados en ganar mucho dinero a costa de las mujeres y de las minorías pro-abortistas que quieren establecer el derecho femenino a matar. Esta situación ha sido también propiciada por unos gobiernos autonómicos que han renunciado a ejercer sus competencias de inspección sanitaria y han dejado hacer a su antojo al negocio privado de las clínicas abortistas. Y no debe olvidarse que de esos gobiernos son responsables políticos, principalmente, del PSOE y del PP. Por ello, me parece que hay que denunciar la hipocresía de estos últimos.
  • Que la ley actual haya sido reiteradamente conculcada señala que, seguramente, debería ser reformada. Pero no para establecer el derecho femenino a matar en determinados supuestos, sino para evitar que las soluciones reales a la colisión entre los derechos de la madre y del niño no nacido estén desequilibradas en perjuicio de estos últimos. Tal vez la solución a este dilema esté en la fijación de un plazo rígido e inapelable, como ocurre en una buena parte de los países que han regulado este asunto. No lo sé muy bien, pues no creo tener los suficientes conocimientos sobre el asunto. Pero, en cualquier caso, me parece que este es el debate en el que, seriamente, deberíamos estar metidos; y no en el debate radical en el que nos ha metido el Gobierno y su demagogia.
  • Dicho esto, también he de señalar que nadie me tiene que convencer de que en el embrión concebido por dos seres humanos hay una vida humana. Me parace que debatir sobre esto es superfluo por más que algunos lo nieguen como coartada para reconocer el derecho femenino a matar. Más bien, insisto, lo que se ha de discutir es acerca de los límites morales y jurídicos en los que se ha de desenvolver la solución al dilema entre los derechos de la madre y los del hijo no nacido.
  • Comprendo que este asunto levante pasiones. Pero muchas veces la pasión no es buena consejera cuando a lo que nos enfrentamos es a un asunto cuya solución siempre constituirá una tragedia y un fracaso.

Desde Derecho a Vivir agradecemos el mensaje y la opinión de D. Mikel Buesa, que responde a la solicitud realizada desde esta plataforma.