Los socialistas que dicen no al aborto

Los socialistas que dicen no al aborto

"Muchos nos daremos de baja del PSOE" si la reforma del aborto sale adelante.

REDACCION HO.- Son socialistas, algunos son cargos electos, otros han votado al PSOE durante años. Pero todos rechazan la deriva abortista que ha elegido su partido. Algunos de ellos son viejos conocidos de los lectores de Noticias HO.

Hoy, en La Razón, Rosa Serrano escribe a propósito de los socialistas que están dispuestos a dejar su partido si el anteproyecto de ley del aborto sigue adelante:

«Hay mucha gente en mi partido que piensa como yo: el aborto no puede ser un derecho. Y menos, para menores de edad y sin el consentimiento de sus padres. Luego, hay un amplio abanico de opiniones, más o menos favorables. Lo hemos hablado en privado. Pero es muy difícil dar la cara. La gente ya tiene una vida hecha en torno al partido, una red social».

Ésta es la encrucijada en la que se hallan muchos militantes socialistas, incluso cargos del partido. Y lo explica uno de los pocos militantes de base que se atreve a dar la cara: Joaquín Montero, teniente de alcalde de la localidad de Paradas, en Sevilla. Se trata del único socialista que asistió a la manifestación por la vida el pasado mes de marzo.

Montero no es el único. Son conocidas las declaraciones públicas de altos cargos del PSOE que han cuestionado la posibilidad de que las menores, a los 16 años, aborten sin el consentimiento ni el conocimiento de sus padres.

Desde el ministro de Fomento, José Blanco, hasta el presidente de la Junta de Castilla-La Mancha y el ex presidente de la de Extremadura, pasando por los consabidos «socialistas cristianos», han sido numerosas las críticas a este punto.

Tanto que, a día de hoy, casi es la única incógnita que queda por despejar de lo que será la futura Ley de Salud Sexual y Reproductiva: ¿eliminará el Gobierno esta propuesta? No parece muy probable, habida cuenta de que el propio presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, la ha defendido y ha criticado las «interferencias» de los padres. Pero las críticas crecen. Sin embargo, fuentes del PP advierten que «esto puede ser una estrategia para circunscribir el debate a ‘‘aborto a los 16 años sí o no''».

De acuerdo con las mismas fuentes, «ningún disidente del PSOE en el Congreso va a dejar de votar a favor de la nueva ley, porque hay disciplina de voto. Hay rumores de que un grupo de diputados no están de acuerdo y se están organizando, pero a la hora de la verdad todos votarán en bloque».

Es posible, pese a que más de un diputado socialista prefiere no dar la cara -algunos de ellos, médicos de profesión- ha mostrado en privado su disconformidad con el anteproyecto. Sin embargo, «cuando se apruebe la ley, muchos militantes nos plantearemos darnos de baja del partido».

Lo prevé Montero, quien recuerda que «no sería el primero, porque la senadora catalana Mercedes Aroz ya lo ha hecho». También otros militantes de organizaciones de izquierdas, como Enrique Encabo, afiliado a UGT y miembro de la Junta de Personal de Comunidades de Castilla-La Mancha, que abandonó el sindicato después de que éste se uniera en Albacete a una concentración a favor de la reforma que prepara el Gobierno.

Y es que, si es discutible que la división entre los altos cargos pueda o no ser una «comedia», lo cierto es que, entre la militancia de base, la división también es creciente.

«Soy votante socialista de toda la vida y no estoy de acuerdo con la despenalización del aborto, y mucho menos con la ampliación que, muy probablemente, se aprobará en breve. Y vaya por delante que no es por motivos religiosos». Así se posiciona Ana Gallardo, una simpatizante del Partido Socialista que se ha puesto en contacto con grupos pro vida para dar a conocer algo que considera esencial: no todos los socialistas apoyan el aborto.

Como ella, Juana Teresa Espín, una votante que se define como «socialista cristiana» y que en su momento apoyó algunas de las leyes más polémicas impulsadas por Zapatero, como la del matrimonio homosexual, se opone al aborto. La explicación es sencilla: «Porque estoy a favor de la vida».

- ¿Votará algún diputado socialista en contra de la reforma del aborto?

-Es probable que no, puesto que habrá disciplina de voto. El socialista Joaquín Montero considera que es «poco democrático».

- ¿Por qué es poco democrático?

-Porque la reforma de la Ley de Interrupción del Embarazo no aparecía en el programa electoral del PSOE ni en la ponencia marco del congreso federal.

- ¿Cambiará el PSOE algún punto del anteproyecto?

-Su intención es mantenerlo, y cuenta con el apoyo de IU, ICV, ERC y BNG. Pero puede haber cambios en lo referente al aborto en las menores de edad.