La postura Obama sobre planificación familiar y aborto viola el acuerdo de El Cairo

La postura Obama sobre planificación familiar y aborto viola el acuerdo de El Cairo

Mientras, el Senado vive una nueva polémica a raíz de la propuesta para designar a Harold Hongju Koh máximo asesor legal del Departamento de Estado.

REDACCIÓN HO / http://www.c-fam.org/, Por Samantha Singson y Austin Ruse.- La semana pasada, durante una comparecencia en el Comité de Asuntos Exteriores de los Estados Unidos, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, anunciaba un cambio en los "valores, creencias y la agenda mundial" por parte de la nueva administración Obama, admitiendo que en el término "derechos reproductivos" incluyen el aborto.

   La relación que Clinton establece entre la planificación familiar y el aborto no constituye simplemente una ruptura drástica con la administración anterior; es una clara violación del Programa de Acción de El Cairo, que fue negociado por el gobierno de su marido en 1994. El documento de El Cairo explícitamente establece en dos oportunidades que, bajo ningún concepto, el aborto debe ser "promovido como un método de planificación familiar".

Las declaraciones de la Secretaria Clinton contrastan brutalmente con la anterior política de los Estados Unidos. En los últimos ocho años, su delegación ante a la ONU hizo numerosas intervenciones en las que subrayó reiteradamente que no hay consenso internacional acerca del aborto. Hasta la semana anterior a la elección de Barack Obama, la delegación norteamericana manifestó que "la salud reproductiva y sexual no incluye el aborto, no respalda, avala ni promueve el aborto ni el uso de sustancias abortivas" y que "ninguna de estas referencias debe ser entendida como un respaldo, aval o promoción del aborto".

Es común que en la ONU las naciones entablen debates acalorados acerca del término "salud reproductiva". Cuando se introdujo esa expresión en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo celebrada en El Cairo, en 1994, los Estados sólo acordaron que fuera incluida en el documento final no vinculante, entendiendo que no podía ser utilizada para crear ningún nuevo derecho al aborto. Más de trece países también hicieron explícitas reservas para asegurarse de que ninguno de los términos relacionados con la salud reproductiva se definiera de modo tal que incluyera el aborto.

Hasta el día de la fecha, no hay consenso internacional sobre el significado específico del término "salud reproductiva", ni se ha definido si el aborto debería ser excluido de su definición. Actualmente, el término "salud reproductiva" ocupa el centro del debate legislativo en algunos países como Filipinas y está incluido en una serie de declaraciones y propuestas de la Organización de los Estados Americanos, la Unión Africana y la ONU. Como la Constitución filipina ampara explícitamente la vida en gestación, el uso de dicho término en el contexto de la legislación nacional excluye claramente cualquier vinculación con el aborto.

Durante años, los grupos de presión a favor de la vida presentes en la ONU han instado a los países a que expidan declaraciones interpretativas enérgicas para proteger sus leyes del aborto.

Polémica en el Senado

Mientras, la polémica llega al Senado de Estados Unidos, a raíz de la propuesta para nombrar a Harold Hongju Koh, ex decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Yale, como máximo asesor legal del Departamento de Estado. Koh también suena estos días como candidato a suceder al juez David Scouter en el Tribunal Supremo, vacante sobre la que Obama deberá decidir antes de que se produzca, el próximo mes de junio.

Desde el momento en que comenzaron las audiencias del Senado estadounidense para debatir la propuesta de incorporación de un nuevo alto consejero legal para el Departamento de Estado del país, se advirtió claramente que la crítica generalizada contra el candidato había causado irritación entre sus defensores. El Presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, John Kerry, negó de inmediato las acusaciones que afirman que Koh quiere subordinar la Constitución de los Estados Unidos a fuentes jurídicas extranjeras. Kerry se dirigió a Koh en estos términos: "Y no pretende eliminar el día de la madre, ¿no?", lo cual provocó risas ahogadas en todo el recinto. Con esto se refería a la crítica de los sociales conservadores, quienes afirman que Koh apoya la ratificación de un tratado de las Naciones Unidas cuyo comité de monitoreo dijo que el día de la madre promovía un estereotipo cultural negativo.

Excepto unos pocos republicanos, los miembros del Comité consideraron necesario refutar las críticas que se han erigido contra Koh. Lo cierto es que entre sus voluminosos escritos, Koh ha defendido con ahínco una teoría legal conocida como el "transnacionalismo", según la cual los jueces federales y las cortes supremas de Justicia deben recurrir a fuentes jurídicas extranjeras, como, por ejemplo, la opinión de la Corte Europea de Derechos Humanos, para interpretar la Constitución estadounidense y determinar las leyes nacionales. En la audiencia, Koh se distanció de sus propios escritos al decir que sólo estaba interesado en "conocer" el derecho extranjero y se burló de quienes piensan que los abogados estadounidenses no deberían "conocer" las leyes foráneas.

En contra de la candidatura de Koh, se ha constituido una "coalición soberana" representa un gran número de intereses de centroderecha acerca de la seguridad nacional y de la política social, constitucional y extranjera. Se espera que, de un momento a otro, dirija una carta al Senado.

Para los sociales conservadores es preocupante el apoyo que Koh brinda a los regímenes de las Naciones Unidas que formulan, y a veces coaccionan, la política social de los Estados soberanos. Koh, por ejemplo, respalda la ratificación que los Estados Unidos hicieron de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés). Koh parece ignorar o permanecer indiferente ante la amenaza que constituye el comité de la ONU que controla el cumplimiento de la CEDAW. En 2002, Koh declaró ante el Senado que la CEDAW era "neutral frente al aborto", cuando, en realidad, el Comité de CEDAW había introducido el aborto en el tratado, en su inciso sobre la "salud". Es más, en ese momento parecía ignorar o ser indiferente ante el hecho de que el Comité de CEDAW indicara a los Estados Partes que debían legalizar el aborto.

En una declaración escrita que entregó al Comité, Koh negó la existencia de una norma jurídica internacional corriente sobre la pena de muerte. Dado que hay mayor uniformidad de criterios en el mundo sobre la pena de muerte que sobre del aborto, se sobreentiende que Koh también negaría la existencia de una norma análoga para el aborto. No obstante, por el modo en el que Koh evadía argumentos y urdía otros frente al Comité (a veces parecía negar sus propios escritos), no se puede estar seguro de sea consistente con su propia lógica.

Se espera que Koh sea rechazado del Comité por votación, y está garantizado que se producirá una lucha de fondo sobre su confirmación.