UNICEF y OPS proponen una "alianza estratégica" con la Iglesia pero sin renunciar al aborto

UNICEF y OPS proponen una "alianza estratégica" con la Iglesia pero sin renunciar al aborto

Lo relata Carlos Polo, participante en el último Encuentro de Pastoral Social de la Infancia y Adolescencia en Riesgo organizado por el CELAM en Ecuador.

Por Carlos Polo, director de la Oficina para Iberoamérica del Population Reserach Institute (PRI).- Estuve presente en el último Encuentro de Pastoral Social de la Infancia y Adolescencia en Riesgo organizado por el departamento de Justicia y Solidaridad del CELAM entre el 23 al 27 de Marzo en la ciudad de Quito, Ecuador. Asistí en representación de la  Comisión de Vida, Familia e Infancia de la Conferencia Episcopal Peruana.

Cuando recibí la documentación del evento, dos ponencias llamaron mucho mi atención, una la de un representante de UNICEF y otra de un representante de la Organización Panamericana para la Salud (OPS). Me dio mucha curiosidad saber lo que los representantes de UNICEF y OPS podrían decir a los miembros de la pastoral de la infancia y adolescencia de las distintas Conferencias Episcopales de Iberoamérica. Así que empaqué unas mudas de ropa, muchas interrogantes y tomé el vuelo.

Llegué y vi caras conocidas en el auditorio, y eso acrecentó mis ganas de escuchar. Conozco a muchos de los que asistieron y sabía que estarían al tanto del doble discurso de estas organizaciones involucradas en el control natal y el aborto en todo el mundo. Para nuestra ingrata sorpresa tanto la exposición del representante de UNICEF como la de la OPS terminaron con la propuesta de formar una "alianza estratégica" con la Iglesia Católica. En efecto, varios de los Obispos, sacerdotes, religiosos y laicos participantes escuchamos con perplejidad la intención de estos funcionarios. Estos dos personajes utilizaron diversos términos. Se habló de "relanzar", de "formar trípodes", de "ser socios estratégicos" y cosas por el estilo para referirse a un "prometedor" trabajo conjunto de la Iglesia Católica y estas organizaciones. 

La verdad que había pocas cosas que objetar a las ponencias que presentaron. Por ahí mencionaron una cosa que otra relativa a la salud reproductiva y otra al género, pero para quien no tenía información previa no había nada que despertara suspicacias. Y ese precisamente era el problema.

¿Cómo sería posible hacer una elección consciente para la mayoría de estos agentes pastorales, sacerdotes y religiosas pobres, que viven concentrados en sus trabajos con niños pobres de alguna comunidad y quizás no están al tanto del debate internacional y los grandes foros de discusión de derechos humanos o políticas públicas? ¿Cómo opinar o hacer una elección consciente sobre una "alianza estratégica" sin tener información sobre toda la actividad de UNICEF u OPS? ¿Pensarían en trabajar conjuntamente con una organización que sigue una ideología contraria a la vida y que no tiene ninguna intención de renunciar al aborto ni la promoción de la píldora del día siguiente, la ideología de género y muchos otros tópicos que contrarían las enseñanzas de la Iglesia Católica?

Por esa razón solicité entrevistas tanto al Dr. Oscar Suriel, Asesor Internacional en salud de la familia y comunidad de la OPS, como al Dr. Manuel Manrique Castro quien se presentó como un funcionario de larga trayectoria en UNICEF ahora encargado de relanzar relaciones de UNICEF con la Iglesia Católica. En ambos casos se explicitó a estos funcionarios que se trataba de entrevistas de carácter periodístico y filmadas, a lo cual accedieron voluntariamente tal como consta en los videos que tengo en mi poder.

Creo que muchos católicos que ignoran estos detalles merecen conocer a fondo la ideología y las acciones concretas de estas organizaciones.

Entrevista al Dr. Oscar Suriel, representante de la OPS:

Al preguntarle al Dr. Suriel sobre la promoción del aborto que OMS/OPS realiza, éste al principio negó rotundamente cualquier acción de su organización en esa línea. Luego le cité algunos documentos de OPS y cómo había sido uno de los agentes políticos para presionar al gobierno nicaragüense a que restituya el llamado aborto "terapéutico", a lo cual me respondió que "OPS sí apoya el aborto terapéutico y no el aborto per se". Le dije que muchos, no sólo en la Iglesia, estábamos al tanto de la falacia del "aborto terapéutico" y que además su respuesta era incongruente con el apoyo de OPS a la ley de aborto del Distrito Federal de México donde el aborto es legal para todo niño menor de 12 semanas de gestación. Frente a eso no tuvo respuesta. Las contradicciones de Suriel fueron creciendo a medida que tratamos el tema de la píldora del día siguiente y de los derechos reproductivos.

Después de revisar estos múltiples desencuentros en temas vitales, le pregunté si la OPS/OMS renunciaría a la promoción de estos temas para hacer posible un trabajo conjunto con la Iglesia. No me dijo que sí, ni siquiera que habría un intento de acercamiento o una revisión. Me dijo que sólo era mi "percepción", la cual era muy diferente a la que deberíamos tener para marchar en el camino "porque al fin y al cabo lo que importa es salvar vidas". Repetí tercamente mi pregunta sobre una intención de cambio de parte de la OPS/OMS. Y obtuve una evasiva más para que luego me repitiera el "mantra del consenso": "Tú me estás hablando de disenso y yo de consenso. Bajo ningún concepto tenemos disenso con la Iglesia Católica". Y de un plumazo quiso suprimir toda la conversación anterior. 

Entrevista al Dr. Manuel Manrique, representante de UNICEF:

En el caso del Dr. Manrique le pregunté su opinión acerca de los cuestionamientos de la Santa Sede a UNICEF por su implicación con el aborto y la salud reproductiva. Manrique me respondió que "se trataba de pequeñas contingencias que no tienen mayor trascendencia" y que "no eran temas de fondo". Insistí al decirle que en ese mismo instante en el website oficial de UNICEF constaba que ésta compra y distribuye máquinas de succión para hacer abortos. La respuesta de Manrique fue que no creía y que conocía esa acusación pero que nunca había sido sustentada.

Si quiere acceder a esa información, solamente tiene que hacer click en

http://www.unicef.org/videoaudio/PDFs/2007_bid_plan_medical_unit.pdf   

Y busque en la lista:

HOSPITAL EQUIPMENT

0760640 Pump, suction, foot-operated /EA Oct-07 3,750 units

0760605 Pump, suction, portable, 220V, w/access Oct-07 2,100 units

Es decir, UNICEF hacía una estimación de compra, en octubre de 2007, de 5850 unidades entre bombas de aspiración eléctricas y a pedal. Vale la pena señalar que son estimaciones para los próximos 24 meses.

Al citarle el apoyo de UNICEF al aborto terapéutico en Nicaragua y en México, Manrique me contestó que se trataba de casos que conciernen a personas particulares. En un intento fallido de explicar esa situación, hizo caso omiso a que la firma del representante y el logo de UNICEF consta en documentos suscritos públicamente como se lo hice notar.

Todavía más increíble fue su explicación sobre la promoción de preservativos para la prevención del SIDA que UNICEF propone en adolescentes. Manrique me dijo que no era una posición oficial de la Iglesia Católica y me citó ejemplos de algunos Obispos que apoyan el uso del preservativo en esos casos. Mencionó al Secretario de la Conferencia Episcopal de Colombia y varios Obispos brasileros. Inmediatamente le pregunté si acaso el Papa Benedicto XVI, que acababa de sufrir múltiples ataques por decir lo contrario, no era la voz oficial de la Iglesia. Ante eso Manrique me respondió  "eso es lo que dice usted".        

¿Amenazas?

Tanto Manrique como Suriel apenas terminaron las entrevistas, ya fuera de cámaras, criticaron ácidamente mis preguntas acerca de estos temas y me instaron a crear disenso. Obviamente si era de alguna manera una amenaza, ésta no iba a inhibirme de comunicar lo que investigué de UNICEF y OPS. Todo lo contrario, la incomodidad que ambos expresaron ante la posibilidad que difunda esta información me confirmó en el deber de hacerlo. ¿Por qué razón no podría hablarse de algo que en otros foros ambas instituciones hablan abiertamente o figuran en sus páginas webs oficiales?

Suriel me dijo "No saben cuánto dinero se perdería si ésta colaboración no se lleva a cabo". En ese momento, traté de ponerme en sus zapatos y entender realmente cuál podría ser su propósito. Traté de pensar desde la perspectiva de Suriel sin malicia. Y creo que él ni Manrique entienden la naturaleza de la labor de la Iglesia. Ellos creen que están convocando trabajadores sociales (y dicho sea de paso, muy comprometidos, muy baratos o hasta gratuitos). Y visto así, sin malicia, quizás creen que estos asuntos de doctrina, valores o principios son meras opiniones individuales y que no deberíamos hacer tanto escándalo. Por supuesto, no se estarían dando cuenta que cada obra de la Iglesia es, más bien y ante todo, la expresión y la propuesta de una creencia no negociable.

Pensar con malicia es pensar que lo entienden y están dedicados a desarrollar una estrategia para engañar incautos.