Dra. López Barahona: “Un embrión es un individuo de la especie humana”

Dra. López Barahona: “Un embrión es un individuo de la especie humana”

«<a href="http://www.hazteoir.org/node/18219" target="_blank">El &quot;bebé medicamento&quot; es utilizado para su primer trasplante</a>»
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Rajoy hizo suyos en TVE los argumentos de los defensores del aborto y de la investigación con células embrionarias, una postura que casa mal con el derecho a la vida que el líder del PP dice defender. 

REDACCION HO.- En el programa de TVE Tengo una pregunta para usted, Mariano Rajoy mantuvo una  notable indefinición con relación al derecho a la vida.

El presidente de los populares dijo en tono defensivo que su partido no había convocado la manifestación del pasado domingo, para a continuación afirmar que no votará la ley y que podría llevarla al Tribunal Constitucional. Rajoy añadió en relación con la actual ley del aborto, que permite el exterminio de 300 seres humanos cada 24 horas:

"Se debe mantener la actual ley en España, ya que respeta el derecho a la vida"

Cuando se abordó el asunto de las células madre, trató de mantener la ambigüedad. Por dos veces María Navarro, una jubilada de Zaragoza, le preguntó si permitiría que se aplicara sobre su hijo la investigación con células madre si éste sufriera una enfermedad incurable.

Como se recordará, el pasado 14 de febrero se conoció la noticia del primer "bebé medicamento" español, que ya habría sido utilizado para el tratamiento de la enfermedad de su hermano. Rajoy respondió a la pregunta:

"Lo primero que haría es informarme...".

La jubilada insistió:

- Ya, pero si su hijo...

- En este momento se puede investigar con células madre porque por una decisión que tomó el PP y con células madre adultas, que son mucho más eficaces a la hora de resolver enfermedades".

La señora insistió de nuevo:

"Lo que yo le pregunto es, si fuera su hijo, la única posibilidad."

Mariano Rajoy respondió:

"Lo que quiero es que mi hijo se salve, claro. Como todo el mundo."

La doctora Mónica López Barahona, decana de la Facultad de Ciencias Biosanitarias de la Universidad Francisco de Vitoria, profesora de Oncología Molecular y Bioética y responsable de la Cátedra de Bioética Jérôme Lejeune, denuncia que "el profundo dolor de unos padres ante la enfermedad de un hijo no justifica la muerte de otros hijos".

López Barahona, firmante de la Declaración de Madrid, en declaraciones a HO, recuerda que un embrión es un individuo de la especie humana:

"Una vez que un óvulo es fecundado por un  espermatozoide se constituye una nueva realidad: el cigoto  o embrión unicelular.

Un nuevo ser humano en estado unicelular, un nuevo ser humano independientemente del modo en que se haya generado (in vitro o por reproducción sexual), un nuevo ser humano independientemente de las razones por las cuales se haya deseado generarlo (para poder curar a un hermano enfermo o sencillamente deseado como lo es un hijo independientemente de que pueda ser o no útil su sangre de cordón umbilical), un nuevo ser humano sujeto, por tanto, de los mismos derechos que cualquier otro individuo de la especie humana."

La doctora López Barahona señala que el "bebé medicamento" de Sevilla, como el que hacía a la pregunta del programa de televisión y la respuesta de Mariano Rajoy, tuvo que pasar "los controles de calidad que se practicaron, resultó ser un embrión sano y además de sano inmunológicamente compatible con su hermano, y ello hizo de él un embrión seleccionado para darle la opción de nacer".

Por el contrario el receptor, su hermano, "no tuvo que pasar ningún control de calidad, no tuvo que demostrar en su fase embrionaria si iba a ser o no un niño sano, ni si iba a ser o no inmunológicamente compatible con nadie".

Mónica López Barahona reflexiona para HO a propósito de los protagonistas reales de este tipo de noticias, que no son los padres sino los niños implicados:

Hemos sabido recientemente que las células madre presentes en la sangre de Javier han sido útiles para curar a su hermano Andrés que padecía una enfermedad sanguínea.

Vale la pena reflexionar primero sobre Andrés, fruto de una relación sexual de sus padres,  querido y deseado por sus progenitores y nacido enfermo.

Andrés no tuvo que pasar ningún control de calidad, no tuvo que demostrar en su fase embrionaria si iba a ser o no un niño sano, ni si iba a ser o no inmunológicamente compatible con nadie. Su enfermedad, constatada tras su nacimiento, no ha hecho de él en ningún momento un niño menos digno o menos querido por sus padres.

Reflexionemos ahora sobre Javier, fruto de una selección embrionaria practicada a un cierto número de hermanos de Andrés generados por fecundación in vitro.

Javier pasó los controles de calidad que en su caso sí se practicaron, Javier resultó ser, tal como se constató tras el análisis genético de una de sus células embrionarias un embrión sano y además de sano inmunológicamente compatible con Andrés y ello hizo de él un embrión seleccionado para darle la opción de nacer y en octubre de 2008 nació Javier que hoy sabemos ha sido útil para curar a Andrés.

Reflexionemos ahora sobre los otros hermanos de Andrés y de Javier, los grandes ausentes de esta noticia y de esta historia. Reflexionemos sobre -al menos- dos de ellos (seguramente han sido más los que han tenido esta suerte). Como no sabemos su nombre llamemos a uno Juan y a otro Pablo.

Reflexionemos sobre Juan, fruto como Javier de una selección embrionaria practicada a un cierto número de hermanos de Andrés generados por fecundación in vitro. Tras el análisis genético practicado a Juan él resultó ser como su hermano Javier, un embrión enfermo, de la misma enfermedad.

La diferencia es que en el caso de Juan se supo en su fase embrionaria y esto fue causa suficiente para que a Juan se le matara...

Reflexionemos sobre Pablo, fruto de Javier y Juan de una selección embrionaria practicada a un cierto número de hermanos de Andrés generados por fecundación in vitro.

Tras el análisis genético practicado a Pablo él resultó ser como su hermano Andrés, un embrión sano, pero sin embargo Pablo no fue 100% compatible inmunológicamente con Javier y esto fue causa suficiente para que a Pablo se le matara...

La dignidad de la vida humana, de cualquier vida humana, también la de los embriones y la de los embriones generados por fecundación in vitro, no viene dada por la salud o enfermedad del ser humano, ni por su sistema inmune compatible o no con otros seres humanos, sino por el mero hecho de ser un ser humano.

El profundo dolor de unos padres ante la enfermedad de un hijo no justifica la muerte de otros hijos."

La doctora Mónica López Barahona es consultora en el área de Bioética de Naciones Unidas, es asimismo miembro del Comité Director de Bioética del Consejo de Europa y decana de la Facultad de Ciencias Biosanitarias de la Universidad Francisco de Vitoria. Es profesora de Oncología Molecular y Bioética en dicha universidad y responsable de la Cátedra de Bioética Jérôme Lejeune.