El mundo del dolor y la colaboración interreligiosa, en el adiós del Papa a Camerún

El mundo del dolor y la colaboración interreligiosa, en el adiós del Papa a Camerún

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Benedicto XVI llega hoy a Angola, dentro de su viaje al continente africano.

REDACCIÓN HO, COPE.- En el discurso de despedida ante el presidente de Camerún, Benedicto XVI ha recordado especialmente dos momentos de su visita: el conmovedor encuentro con el mundo del dolor y el mantenido con la comunidad musulmana, que representa al 22% de la población. Un Islam moderado, lejos del fanatismo y la violencia que dialoga y colabora con la Iglesia Católica, , informa la COPE a través de su enviada especial, Paloma Gómez Borrero.

De nuevo, el Papa ha manifestado su esperanza de colaboración para defender y tutelar la dignidad del hombre "en un mundo secularizado que necesita escuchar a Dios".

Un discurso muy breve, que ha concluido con un mensaje a los habitantes: les ha pedido que sean mensajeros y portadores de reconciliación y de paz, y que trabajen para eliminar la injusticia, la pobreza y el hambre. Después, Les ha dicho adiós con estas palabras: "Que Dios bendiga esta bellísima nación. Un país de promesas y de glorias. Que Dios os bendiga a todos".

Comienza la visita a Angola

Tras abandonar Camerún, Benedicto XVI partió en avión rumbo a Angola donde hoy inicia su viaje apostólico. De los 16,3 millones de habitantes, los católicos son el 55,6% . Actualmente hay 27 obispos, 794 sacerdotes, 2.276 religiosos, y 1.236 seminaristas mayores. La Iglesia mantiene en este país 481 centros educativos -desde escuelas primarias a superiores-, donde estudian 226.000 alumnos. A esto hay que sumar la atención sanitaria que se presta en 23 hospitales, 269 ambulatorios y varias decenas de residencias de ancianos, orfanatos y consultorios familiares.

Así como Camerún ha disfrutado de décadas de paz, Angola acabó su larga guerra civil (de 1975 a 2002) hace ahora siete años. Angola es el octavo productor mundial de crudo, y su guerra civil tuvo mucho que ver con el control de esas reservas de petróleo.

La Iglesia católica está en Angola desde finales del siglo XV con los misioneros portugueses, y la gran celebración de los cinco siglos de evangelización se hizo ya en 1992, con un viaje de Juan Pablo II. Según ha declarado el obispo de Viana, Mons. Joaquim Ferreira Lopes, a la agencia portuguesa Ecclesia, "en el África austral Angola ocupa un lugar histórico privilegiado, ya que la Iglesia comenzó aquí a finales del siglo XV, y toda la epopeya de la Iglesia al sur del Ecuador pasa por aquí, como una señal que ninguna otra nación tiene; nadie puede quitar a Angola esa primacía".

Petróleo y pobreza

El jefe del Estado es José Eduardo Dos Santos, que se mantiene en el poder desde 1979, tras sobrevivir a la larga guerra civil. Su partido, el Frente Nacional para la Liberación de Angola, es ampliamente mayoritario, con un 81% de los votos en las últimas elecciones de 2008.

El crecimiento económico, impulsado por los altos precios del petróleo de los últimos años, se ha mantenido en una media del 15% anual de 2004 a 2007. La renta per cápita ha subido a 9.100 dólares, pero la esperanza de vida al nacer apenas llega a los 41 años y la mortalidad infantil es del 141 por mil.

El país cuenta con grandes recursos naturales -extensos bosques, oro, diamantes, yacimientos de petróleo, recursos pesqueros-, pero para explotarlos bien necesitaría también mejorar las infraestructuras, muy dañadas por la guerra civil. Como en otros países africanos, China está colaborando en la construcción de infraestructuras, a cambio de su acceso a las materias primas. Angola tiene también créditos concedidos por Brasil, Portugal, Alemania, España y la Unión Europea. Toda estas entradas de capital extranjero y de las divisas por exportaciones de petróleo han sido un caldo de cultivo de la corrupción, especialmente en las industrias extractivas.