El aborto, la nueva forma de explotación occidental del tercer mundo

Kevin-Rudd
Mantener controlado el crecimiento de sus poblaciones con la excusa de la "salud reproductiva" garantiza el control de los países en vías de desarrollo.

REDACCION HO.- Los ramalazos coloniales de algunos gobiernos no parecen conocer límites. Tampoco su capacidad para explotar a quienes dicen apoyar cuando se tropiezan con ellos en algún foro internacional dedicado a escenificar la generosidad internacional de los países ricos.

Situándose en una posición de superioridad moral con respecto a los países en vías de desarrollo, el gobierno de Estados Unidos (demócrata), al que se acaba de sumar el de Australia (laborista), han empezado a tomar decisiones que no les conciernen y a decidir por los ciudadanos el tercer mundo.

 

El aborto como mecanismo de "estabilidad" del tercer mundo

No se conforman ya con condenar a los países en vías de desarrollo a la perpetuación de la pobreza a base de cerrar las fronteras a sus exportaciones. Además quieren exterminar a su población, no vaya a suceder que aumente "indebidamente" y empiecen a reclamar mejores condiciones de vida. Aunque lo disfrazan de solidaridad y ayuda al tercer mundo y aluden al hambre y las enfermedades que padecen muchos niños de los países pobres. De modo que para que no vivan situaciones tan dramáticas, impiden que nazcan.

Numerosos gobiernos occidentales, también el español, recurren al aborto, el método más rápido para eliminar ciudadanos de terceros países que pudieran ocasionar problemas en el futuro ("desestabilización" lo llaman). Lo hacen a través de la financiación de programas internacionales de cooperación y por medio de oenegés.

Australia, como EE UU al poco de llegar Obama a la presidencia, se acaba de sumar a la política de exportación del genocidio infantil. Para ello ha eliminado el veto que pesaba sobre la financiación de abortos en los países pobres.

El gobierno australiano destinará casi 10 millones de dólares durante los próximos cuatro años a "reducir la tasa de mortalidad materna" de países del tercer mundo a base de provocar abortos a sus mujeres.

El instrumento que el gobierno laborista australiano utilizará será la abortista Organización de las Naciones Unidas, cuyos programas de "salud reproductiva" están a la vanguardia en las técnicas de exterminio de ciudadanos del tercer mundo. La ONU y algunas oenegés adictas serás las beneficiarias de los fondos públicos australianos.

 

Un gobierno con remilgos y mucho cinismo

En el colmo del cinismo, el primer ministro australiano, Kevin Rudd, que se declara  anglicano practicante y recibió el apoyo en las últimas elecciones de buena parte de los defensores del derecho a vivir australianos, dice tener reservas respecto a estas políticas, aunque las ha aprobado.

Rudd dice que no apoya esta iniciativa, como no lo hacen, según él, otros miembros del Partido Laborista. Pero todos votaron a favor.

En Australia se practican 100 mil abortos año, con una población de 20 millones de habitantes.

No,si al final la única

No,si al final la única forma de acabar con la pobreza para esta gentuza va a ser matarlos a todos directamente.

Garantizar el derecho moral

Garantizar el derecho moral a abortar a las mujeres de los países más pobres -y generalmente dominados por una cultura patriarcal de origen religioso o tradicional- les permite obtener el control sobre su propio cuerpo y, así, avanzar en su autonomía personal. Si las mujeres del tercer mundo logran poder escoger cuántos niños quieren traer al mundo podrán prporcionar mejores recursos a los que decidan traer. Vuestra falacia consiste en negar la bondad de la promoción del aborto afirmando que no logra acabar con la pobreza; cuando lo cierto es que forma parte del conjunto de acciones que permitirán a las mujeres de países pobres alcanzar el bienestar,aunque por sí mismo no baste.

Es obvio, Miltonm, que si te

Es obvio, Miltonm, que si te cargas a los pobres acabas con la pobreza, pero no es un método muy respetuoso con la dignidad de las mujeres (y de los hombres).

Milton: No existe

Milton: No existe el derecho a matar a tu propio hijo (y mucho menos, un "derecho moral" -¿es ésa la nueva frase a explotar según la central de propaganda?). Matar a otra persona (no digamos a tu propio hijo) no es tener control sobre tu propio cuerpo, sino sobre el de otro (y para matarlo, además). Yo tengo el control de mis manos, y no por eso considero que "tengo derecho" a estrangular a nadie, para demostrar lo que sé hacer con ellas. Matar niños no es ninguna forma de "escoger cuántos niños traes al mundo", puesto que si no los hubieras traído ya, no tendrías que matarlos. Tu falacia consiste en negar que el asesinato es un crimen, y confundir "eliminar la pobreza" con "eliminar a los pobres". Los pobres necesitan comida y recursos, no que los mates. Sobre tu concepto de "bienestar" (no será para los niños asesinados), te diré que Adolf Hitler tenía un concepto de "bienestar" igual que el tuyo: Matando a muchos, probablemente habrá más para los que quedemos. Pero se te olvida una cosa muy sencilla: Para que haya recursos, alguien tiene que trabajar la tierra; alguien tiene que construir las casas. Alguien tiene que pescar. Y así... Y matando a millones cada año no hay suficiente gente para trabajar la tierra, ni para pescar, ni para construir casas. Pero si realmente crees que en este mundo somos "demasiados" (cuando el 90% del planeta está literalmente vacío), ¿por qué no empiezas por tí mismo? Que todos los progres sois muy listos: Sobra gente, pero yo no (siempre son los demás los que sobran, siempre son los demás los que no deben vivir, no yo). Así que matemos a muchos para que yo pueda vivir mejor.

Gracias a Hazteoir.org

Gracias a Hazteoir.org por publicar esta noticia en particular. El genocidio infantil tiene un alcance mucho mayor y mucho más coordinado en todo el mundo de lo que uno puede pensar al principio. Por cierto, esto del señor australiano Kevin Rudd y sus votantes provida, me recuerda al PP y los provida españoles. Que las habas las cuecen en todas partes. Y en nuestras casas, a calderadas.

Estoy totalmente de acuerdo

Estoy totalmente de acuerdo con Museros. Para erradicar la pobreza hay que ayudar a crear infraestructuras para que salgan adelante, no matar a sus hijos antes de nacer. En todo caso si no quieren tener tantos hijos, pueden recurrir a los anticonceptivos pero no al aborto. Esto me recuerda a los tiempos de los nazis. Un saludo

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