Obama abre la veda de las células madre embrionarias
REDACCIÓN HO Y EFE.- Barack Obama levantará el lunes el veto para financiar con fondos federales la investigación con células madre embrionarias.
A pesar de que en ningún lugar del mundo las investigaciones con líneas celulares madre embrionarias han curado a nadie y que los únicos logros científicos proceden de células adultas, el nuevo presidente de Estados Unidos se ha empeñado en destinar dinero a este tipo de trabajos que implican la destrucción masiva de embriones humanos.
Como en otros países donde todavía se hace uso de esta desacreditada práctica (en España su principal defensor es Bernat Soria), también en EE UU se trata de vender a la opinión pública la investigación con células madre como un avance. Un funcionario del gobierno afirmó que la inversión en células madre "devolverá la integridad científica a los procesos gubernamentales".
Hasta ahora los científicos que se empeñan en seguir esta línea fracasada de investigación debían recurrir a la financiación privada. A partir del lunes podrán solicitar fondos públicos para sus trabajos.
En su trabajo De las células madre a las células iPS, el doctor Justo Aznar, director de Investigación del Instituto Ciencias de la Vida y del Observatorio de Bioética de la Universidad de Valencia, concreta las diferencias entre las células madre embrionarias y las adultas:
Al comparar las posibilidades de utilización clínica de las células madre embrionarias y las células madre adultas, nos parece que el balance es claramente favorable a las células madre adultas ya que:
1) ambas poseen la capacidad de generar líneas celulares de todo tipo de tejidos;
2) asimismo ambos tipos de células pueden dividirse en cultivo prácticamente de forma indefinida;
3) igualmente, aunque el control de la diferenciación hacia células de función más específica no está bien esclarecido, es menos incontrolado en las células adultas;
4) también la capacidad de desarrollar tumores es significativamente menor en las células madre adultas que en las embrionarias, lo que les da una amplia ventaja de cara a su aplicación clínica;
5) asimismo las embrionarias, por ser un material alogénico, procedente de embriones congelados distintos al paciente que requiere el transplante celular, tienen la capacidad de producir rechazo inmunológico o de favorecer la enfermedad de injerto contra huésped, cuando raramente esto ocurre con las células madre adultas, por ser un material celular autólogo;
6) ello hace que, en el momento actual, la utilidad terapéutica de las células madre embrionarias sea prácticamente nula, en contraposición a los múltiples ensayos clínicos que con células madre adultas existen;
7) además, al margen de estas consideraciones biomédicas, la dificultad técnica para obtener las células madre es mucho menor con las adultas, que pueden generarse a partir incluso de muestras de sangre periférica o de cordón umbilical, que con las embrionarias, que deben ser extraídas de embriones sobrantes de fecundación in vitro o en teoría de embriones generados por transferencia nuclear somática, procedimientos ambos mucho mas complejos desde un punto de vista técnico;
8) otro aspecto a considerar es la necesidad de disponer de gran número de ovocitos humanos para generar las células madre embrionarias, pues para ello se utiliza la transferencia nuclear somática, que como se sabe, por su baja eficiencia, hace necesario disponer de gran número de mujeres dispuestas a ceder sus óvulos, circunstancia cargada de oscuros nubarrones éticos;
9) también es favorable el aspecto económico a las células madre adultas, pues es sabido el elevado coste requerido para la generación de líneas celulares a partir de embriones sobrantes de fecundación in vitro o para obtenerlos por transferencia nuclear somática, en contra del reducido montante económico necesario para la obtención de células madre adultas;
10) y, finalmente, y no por ser lo último menos importante, son las grandes dificultades éticas que conlleva el uso de las células madre embrionarias, pues como ya reiteradamente se ha referido, para producirlas se requiere ineludiblemente destruir el embrión del cual se obtienen, práctica del todo inadmisible desde cualquier punto de vista ético que se considere, dificultad ética que por otro lado no existe cuando se utilizan células madre de tejidos adultos.
De todo lo anterior se deduce que de cara a la aplicación clínica de las células madre, son las adultas las que ofrecen más ventajas, lo que hace que, como ya se ha referido, sean estas últimas las únicas que hasta el momento se han utilizado con finalidad terapéutica.
El texto completo en De las células madre a las células iPS.
M. Vidal Sáb, 07/03/2009 - 07:55h
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios














Comentarios recientes
hace 6 horas 36 minutos
hace 6 horas 42 minutos
hace 6 horas 48 minutos
hace 6 horas 52 minutos
hace 8 horas 10 minutos
hace 8 horas 13 minutos
hace 8 horas 35 minutos
hace 11 horas 4 minutos
hace 11 horas 11 minutos
hace 11 horas 14 minutos