Objeción: derecho del médico frente al aborto

Objeción: derecho del médico frente al aborto

«<a href="http://www.hazteoir.org/node/17232">Los médicos quieren que se regule la objeción al aborto</a>»

Los expertos consultados por Diario Médico coinciden en que el Estado no puede imponer una prestación que sea contraria a la integridad moral de un médico, dudan de la necesidad de una regulación específica en esta materia y se muestran recelosos ante la creación de un registro de objetores.

DIARIOMEDICO.COM,  por Marta Esteban.- La reforma de la ley del aborto que el Gobierno tiene previsto aprobar en el segundo semestre de este año vuelve a dar protagonismo absoluto a la objeción de conciencia en el ámbito sanitario. Este derecho ya ha sido alegado por los médicos y otros profesionales en cuestiones como la prescripción y dispensación de la píldora del día después, la investigación con embriones sobrantes de la fecundación in vitro, el diagnóstico preimplantacional e incluso en el uso de algunas técnicas de detección de malformación fetales, como la ecografía a las veinte semanas de gestación.

Los avances médicos que chocan con la conciencia de los profesionales han llegado incluso a los tribunales de justicia. El propio Tribunal Constitucional reconoció este derecho en la sentencia de 1985 sobre la constitucionalidad de los tres supuestos que a día de hoy están permitidos en la interrupción voluntaria del embarazo.

La forma en la que la nueva ley sobre el aborto recogerá este derecho, para algunos constitucional, es todavía una incógnita. Pero son muchas las dudas sobre el alcance de la objeción de conciencia cuando se enfrenta al derecho de los ciudadanos a una prestación reconocida por el Estado.

Preguntas y respuestas

  1. ¿Puede el Estado imponer a sus funcionarios que faciliten una prestación que forma parte del catálogo?
  2. ¿Qué límites tiene el derecho a la objeción de conciencia?
  3. ¿Sería necesaria una ley específica para regular este derecho? ¿Es posible su regulación?
  4. ¿Está a favor de la creación de un registro de objetores?

"Un registro exigiría regular su acceso" (José López Guzmán, Universidad de Navarra:):

1- La actitud de un Estado puede oscilar entre admitir que aquéllos que vean agredida su integridad moral puedan recurrir a la objeción -omitiendo una acción- y la de sojuzgar la conciencia de sus ciudadanos, negando su libertad de conciencia. El Gobierno está efectuando un verdadero acoso a quien discrepa de sus medidas. No sólo por coartar y negar el respeto a la libertad, sino por hostigar y ridiculizar a quien no comparte su opinión. 

2.- Una de las cuestiones que debe tenerse en cuenta es que la omisión no ponga en peligro la vida de ningún sujeto. En el caso del aborto, si un médico se opone, la mujer es perjudicada por tener que ir a otro facultativo, pero se protege la conciencia del médico y la vida del nuevo ser.

3- Es muy difícil. La vía ordinaria de regulación son los jueces, pero si los altos tribunales son del color del Gobierno ofrecen escasas garantías y los profesionales están desorientados.

4- Soy bastante reacio, pero en algunos casos puede ser necesario. Esa información debería ir acompañada de una regulación sobre su acceso.

"Su regulación deberá evitar la discriminación" (Rafael Navarro Valls, Academia de Jurisprudencia):

1- Cuando una prestación contrasta con las convicciones éticas, deontológicas o morales de un médico, el Estado no puede imponerla con medidas coactivas. La obligación de organizar un servicio recae sobre los entes hospitalarios, no sobre los objetores. Si hay discrepancia entre el derecho de la madre y el del objetor, prevalece el último al ser derecho fundamental.

2- Insistir demasiado en las limitaciones de este derecho es hacer elucubraciones que desconocen la realidad de la vida sanitaria. Por ejemplo, limitarlo sólo al supuesto de que haya otros médicos que lo realicen es un falso dilema. Imponer la obligación de elaborar un catálogo de personal objetor o no objetor es un atentado contra la privacidad. Establecer gravámenes a modo de prestaciones sanitarias sustitutorias sería algo irreal y desenfocado.

3- La objeción de conciencia a prácticas abortivas no está regulada. El Constitucional ha establecido que para ser tutelada no es necesaria una ley. La regulación que pueda hacerse de este derecho debe poner especial cuidado en evitar toda discriminación injusta contra el personal médico. Por ejemplo, negarse a contratar a quienes no quieren practicar abortos, obligarles a declarar sobres sus razones, etc.

"Estoy a favor de un registro de no objetores" ( Justo Aznar, Director del Instituto de Ciencias de la Vida): 

  1.  El Estado ofrece unas prestaciones, pero cuando chocan con la conciencia lo lógico es que se respete el derecho a no facilitar esa prestación.
  2.  La objeción tiene los límites de los derechos superiores a ella.
  3. Tampoco sería malo que hubiera una ley. Sin embargo, puede ser una ley tan limitativa que reduzca mucho el derecho.
  4. Estoy a favor de un registro, pero de los no objetores. Un listado de los profesionales que objetan puede ser usado para otros fines.

"La objeción al aborto, derecho fundamental" (Antonio Galbis, Pte. de la Deontológica del Consejo Andaluz): 

  1. En el aborto se ha reconocido expresamente la objeción de conciencia como derecho fundamental por el Tribunal Constitucional en 1985, por lo que no se puede impedir su ejercicio.
  2. La objeción tiene cuatro características. La colisión entre una norma legal que impone un deber y una moral que tiene el sujeto. En segundo lugar, la motivación, esto es, la razón moral por la que el sujeto objeta. La tercera característica sería la finalidad, es decir, el objetor quiere que esa norma legal no se le aplique. Y, por último, el causismo, pues la objeción no cabe en cualquier materia. La finalidad y el causismo son los límites.
  3. No es fácil, pero eso no quiere decir que no sea posible. Dada la situación existente, sería factible incluyendo un artículo dentro de la ley. En los demás casos no hay más remedio que acudir a los tribunales.
  4. Para el caso del aborto sería muy conveniente, siempre que se cumplieran las normas sobre intimidad para evitar lo que dice el Código Deontológico: "El médico no debe estar condicionado por acciones u omisiones ajenas a su propia libertad de declararse objetor de conciencia".

    (En las respuestas ha colaborado David Guillem-Tatay, del Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia).

"El 'nasciturus' es bien jurídico protegido" (Natalia López Moratalla, Presidenta de la AEBI): 

  1.  La objeción es un derecho fundamental. Hemos pasado de la despenalización en tres casos a un intento ilegítimo e ilegal de declarar un supuesto derecho a abortar. El Estado no puede imponer esa prestación porque el nasciturus es un bien constitucionalmente protegido.
  2.  El límite es que haya un derecho legal a una prestación y que sea un bien común que haya que prestar. Si el objetor alega razones para no cumplir el servicio, debe conmutársele esa obligación.
  3. No es precisa una regulación porque es un derecho que existe y se puede ejercer.
  4. De ninguna forma. El colegio profesional es el que debe conocer el dato a fin de realizar una distribución, unos horarios, etc. que permitan atender la demanda.

"Lo contrario a la moral no cabe imponerlo" (Mª Dolores Vila-Coro, Bioética de la Unesco):

  1.  No se puede imponer una prestación que vaya en contra de la integridad moral.
  2. La propia conciencia moral y la lex artis propia de la profesión sanitaria.
  3. La objeción está contenida en el artículo 16 de la Constitución. En el caso del aborto ya no es una cuestión ideológica, sino que supondría obligar a un profesional a privar a un ser humano de un derecho tan fundamental como es la vida. No veo inconveniente para que se dicte una ley específica.
  4. Debería ser una relación de médicos que estuvieran dispuestos a practicarlos.

Habría que fijar un proceso de validación" (José Antonio Díez, Asociación para la Defensa de la Objeción de Conciencia):

  1. Si el legislador ve que una norma puede producir una colisión debería incluir una cláusula de protección de la objeción de conciencia.
  2. Es un derecho que debe fundamentarse en motivos serios y coherentes. En el caso de la objeción sanitaria debe arbitrarse una alternativa para no perjudicar los derechos del paciente.
  3. Una regulación sería perturbadora. Regular suele ser sinónimo de limitar. Creo que bastaría con arbitrar un proceso de validación por parte de los colegios.
  4. Podría vulnerar la Constitución y plantear colisiones con la Ley Orgánica de Protección de Datos.

"Una norma supondría forzar las conciencias" (Nicolás Jouve, Catedrático de Biología):

  1. Las nuevas prestaciones no se pueden imponer.
  2. El derecho a la vida humana en todas sus etapas.
  3. No debe hacerse, pues supondría forzar las conciencias y un retraso en las libertades.
  4. En absoluto; sería estigmatizar a las personas.