El PP abandona el pacto de la Justicia y pide la recusación de Garzón

El PP abandona el pacto de la Justicia y pide la recusación de Garzón

Mariano Rajoy, arropado por la plana mayor de su partido, denuncia que la operación Gürtel responde a una caza de brujas contra el PP, tras el escándalo suscitado por las informaciones sobre la cacería compartida por Garzón y Bermejo previas a la investigación judicial.

REDACCIÓN HO.-  En una puesta en escena sin precedentes, con la que se trataba de mostrar la unidad del partido, Mariano Rajoy convocaba ayer a la prensa arropado por todo el comité ejecutivo nacional del PP: a su lado estaban Arenas, Cospedal y Ana Mato. Detrás, a su izquierda, Gallardón y el valenciano Camps. Más alejada Esperanza Aguirre. Los populares cerraban filas y pasaban al ataque. Rajoy arremetía contra el Gobierno, rompía toda interlocución con el ministro de Justicia y anunciaba que pedirían de forma inmediata la recusación del juez Garzón.

Con gesto serio, el presidente del PP denunciaba una trama contra su partido. Asegura que el PP nada tiene que ver con las actuaciones de los detenidos en la llamada operación Gürtel emprendida por el juez Baltasar Garzón en la Audiencia Nacional: "todas las contrataciones de esta casa se han hecho en el marco de la legalidad. Todas, sin excepción, figuran en el Tribunal de Cuentas y de ninguna hemos recibido beneficio alguno", sentenciaba el líder de los populares.

Varios dirigentes del PP han denunciado los constantes casos de persecución a militantes del PP, acosos judiciales, añaden, que al final terminan en nada pero que acaban dañando irreparablemente la imagen de los populares. "Esto no es una trama del PP, como algunos pretenden. Esto es una trama contra el Partido Popular, que es una cosa muy distinta", añadía Rajoy.

El PP pide la comparecencia del fiscal general del Estado por las continuas filtraciones del sumario y por el uso partidista de la Fiscalía.  Al respecto, Mariano

En medio de todo, para agravar la situación, la cacería en la que participaron juntos, el pasado fin de semana, el ministro Bermejo y Garzón, de la que informaban ayer los medios. Para Mariano Rajoy, sólo tiene un calificativo: "obsceno. Es el mínimo calificativo que se le puede aplicar. Esto es un acto que liquida la calidad de la democracia. Esto es inaceptable en un país como el nuestro".

Por ello, los populares han tomado dos decisiones: "El PP rompe cualquier interlocución con el Ministerio de Justicia mientras Bermejo siga siendo el titular. Y el PP, que hoy presentará su escrito de personación en esta causa, pedirá la recusación del juez Garzón", añadía el presidente del partido.

No obstante, Rajoy transmitía un mensaje de tranquilidad a sus militantes y votantes, asegurando que no permitirá "que se juegue con el honor de millones de ciudadanos".

Consecuencias

Las primeras consecuencias tras la comparecencia de la plana mayor del PP ante la prensa ya se han producido: Esta mañana Federico Trillo y Soraya Saénz de Santamaría han presentado el escrito de personación en la causa en la Audiencia Nacional, así como el escrito de recusación de Garzón.

Trillo Vs. BermejoPreviamente, ayer, el PP abandona ayer el Pacto de la Justicia mientras Bermejo siga de ministro. Lo anunciaba Federico Trillo en un debate algo más que tenso en la Comisión de Justicia del Congreso. Con ello, se da por roto el pacto alcanzado este verano para modernizar la Justicia. El ministro, por su parte, respondía acusando al PP de escenificar, de hacer un drama para evitar que se hable de sus problemas internos. En la misma línea, el portavoz parlamentario socialista, José Antonio Alonso, ha exigido a Rajoy que rectificara sus acusaciones de esa misma mañana.

Los socialistas acusan al PP de inventar conspiraciones. Bermejo lo expresaba así: "Esta pérdida clara de papeles del señor Rajoy está empañando al Estado de Derecho. Es una actuación de un partido político antisistema". El PP le recuerda a Bermejo que también es ministro los fines de semana, cuando se reúne con el juez Garzón. La cacería pasaba a centrar el debate: "que alguno de ustedes parece que señala, que afina, y que el otro dispara", manifestaba Trillo., a lo que Bemejo respondía: "mire, cuando apunto, disparo. Soy bastante bueno, y a veces fallo... Pero eso en otro área ¿sabe?". "Le felicito por la puntería que dice tener -le espetaba Trillo-,  sinceramente y con los mismos términos, no con la cuadrilla de caza, ¿eh?".

El PP, que pedía la comparecencia urgente del ministro de Justicia y del Fiscal general del Estado, volvía a pedir la dimisión de Bermejo: "políticamente sólo procede su dimisión. Por incompetencia en su gestión, por descaro en su aproximación al poder judicial", afirmaba Trillo. Frente a ello, el titular de Justicia aún tenía tiempo para la ironía: "estamos asistiendo a un espectáculo del PP contra el PP. Usted dice que dimita Don Mariano... ¿Qué Don Mariano?".

Bermejo y Garzón, de cacería

La noticia que ayer adelantaba El Mundo y de la que se hicieron eco y ampliaron detalles diversos medios de comunicación sigue hoy copando las primeras páginas de la prensa. La consideración de la operación Gürtel ha experimentado un importante giro al conocerse que Bermejo y Garzón compartieron cacería el pasado fin de semana. El viernes por la mañana fue cuando el magistrado ordenaba las primeras detenciones, y por la noche cenaba con el ministro. Después, el domingo, ambos disfrutaban de su jornada cinegética en una finca privada de Jaén. La versión de Bermejo es que fue un día de descanso y no para hablar de trabajo, pero el PP insiste en que ese comportamiento no es ético otros partidos afirman que esa cacería les recuerda a tiempos del franquismo.

Los cazadores cazadosLo cierto es que ministro y juez compartieron mesa, charla y cacería.  El viernes por la tarde ambos llegaron a Jaén. Cenaron en un restaurante de Andujar. Tan sólo unas horas antes Garzón había puesto en marcha la operación Gürtel,  la presunta trama de corrupción con la que se pretende salpicar al PP. el domingo, el titular de Justicia y el magistrado, muy aficionados a la caza, se desplazan a una finca privada para participar junto a otras 60 personas en una montería.

Bermejo aduce ahora que no habló de trabajo y le  pide a Rajoy que no lo use como cortina de humo: "al campo va uno a desconectar de los problemas habituales. No se le ocurre a nadie ir al campo a esas otras cosas... O mejor dicho, parece que sí se le ocurre a alguien que está intentando echar una cortina de humo sobre los verdaderos problemas".

Este miércoles en los pasillos del Congreso sólo se hablaba de este encuentro: mientras que para el PP no es ético que el ministro de Justicia se vaya de caza con el instructor del caso, el vicepresidente del Gobierno le estaba importancia al tema: "no sé de ningún juez que se deje influir por ningún tipo de contacto porque coincidan en el cine o paseando con quien sea por la calle", señalaba Solbes.  Al PNV, por su parte, esto le recuerda a tiempos pasados: "aprovechar las cacerías para resolver problemas políticos era propio de tiempos del franquismo", señalaba su portavoz parlamentario.  Una cerería que, de momento, termina con fuego cruzado.

Más que una montería

Lo cierto es que las nuevas informaciones que se van ofreciendo sobre el caso no hacen sino cuestionar cada vez más la versión de Bermejo.  Según ha desvelado la cadena COPE, en la cena en Andujar del sábado por la noche entre Garzón y Bermejo había un tercer comensal: el comisario general de la Policía Judicial, quien se acercó exclusivamente para cenar con el ministro y el juez, y regresó posteriormente a Madrid. Unos encuentros, pues, con mucha más envergadura política de la que el ministro ha intentado contrarrestar.

Garzón sigue con su instrucción

Mientras, Baltasar Garzón tomaba ayer por la tarde declaración a los tres principales acusados. Entre ellos, el presunto jefe de la supuesta trama, Francisco Correa, y para dos de sus colaboradores, su primo Antoine Sánchez y Pablo Crespo.  Las dos fiscales anticorrupción que se ocupan del caso, Miriam Sánchez y Concha Sabadell, solicitaron prisión incondicional y el juez, a la 1:00 de esta madrugada, decretaba esta medida para los tres.  El juez ha dejado en libertad aunque con cargos a las tres mujeres, que habían declarado ante él este miércoles -Carmen Rodríguez Quijano (esposa de Correa), Felisa Jordán y Carmen Luis Cerezo-, aunque con la obligación de comparecer mensualmente en la Audiencia y notificar al juzgado si tienen intención de abandonar España.

Esta tarde, Garzón tomará declaración al cuarto arrestado, el empresario Álvaro Pérez Alonso, acusado al igual que el resto de tráfico de influencias, soborno, blanqueo de capitales y fraude fiscal.