Eluana, trasladada del hospital para practicarle una muerte agónica

Eluana, trasladada del hospital para practicarle una muerte agónica

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La joven italiana fue ingresada esta madrugada en la casa de reposo La Quiete de Udine (norte), donde finalmente morirá en una agonía que se calcula de dos semanas, después de que le desconecten la alimentación artificial que la mantiene con vida.

REDACCIÓN HO, EUROPA PRESS.- La llegada de Eluana al centro sanitario se abarrunta como el final de un largo camino, después de que su padre obtuviera la autorización de la Justicia italiana para suspender la asistencia vital que necesita su hija. La enferma fue traslada de la clínica de Lecco (región de Lombardía, norte), donde se encontraba desde hace 17 años, a Udine (región de Friuli Venecia Julia), donde llegó poco antes de las 6.00 horas de esta mañana.

La ambulancia en la que viajaba entró por un ingreso secundario ya que el principal había sido invadido por los periodistas y fotógrafos que esperaban la llegada de la enferma.

Algunos grupos de personas contrarios a la decisión de la familia acudieron a la clínica de Lecco para protestar, como la exponente del Movimiento por la Vida Antonella Vian, que acudió con pan y agua para simbolizar "que esto es todo lo que Eluana necesita para vivir", explicó.

Por su parte, el obispo de Udine, monseñor Pietro Brollo, lanzó un llamamiento "a la conciencia de todos" porque "el único deber que tiene la sociedad con Eluana es el de ayudarla a vivir".

A pesar del rechazo que ha generado su decisión, el padre de la mujer, Beppino Englaro, manifestó su satisfacción, ya que "finalmente lograré hacer lo que Eluana quería", aseguró.

Tardará tres semanas en morir

Después de ingresarla, los médicos tendrán que esperar unos tres días antes de suspender la alimentación. Luego, la mujer tardará unas tres semanas en morir, según indican los propios facultativos que pretenden desconectar su alimentación e hidratación, ya que respira con normalidad y su corazón late por sí solo.

El caso de Eluana Englaro ha generado un intenso debate social en Italia entre quienes creen que suspender la alimentación artificial es un crimen y quienes consideran que sólo sirve para alargar inútilmente la vida a una persona que, de otro modo, ya estaría muerta.

Los primeros, alegan que la alimentación artificial no es una terapia sino una asistencia básica y debida y que, por tanto, suspenderla no es otra cosa que dejar morir a la persona de hambre y sed. La otra parte, en cambio, considera que con la alimentación artificial son las máquinas las que mantienen con vida a la persona y que, en todo caso, hay que tener en cuenta cuál era la voluntad de la persona afectada cuando estaba bien.  En todo caso, no cabe negar el sufrimiento que va a padecer Eulana en su terrible agonía.

Lleva 17 años en estado vegetativo

Eluana se encuentra en estado vegetativo desde 1992, año en que sufrió un grave accidente de coche a la edad de 19 años. Después de que los médicos confirmaran su estado vegetativo, su padre pidió la autorización judicial para dejar de alimentarla. Sin embargo, el tribunal de Lecco rechazó la primera petición, dando inicio a una larga batalla para conseguir que la Justicia italiana autorizara la muerte de su hija, que fue contestada por defensores de la vida que se pronunciaban desde todos los rincones del mundo.

La batalla parecía haber terminado el pasado mes de noviembre, cuando el Tribunal Supremo dio la razón definitivamente a la familia. No obstante, Beppino Englaro tuvo que enfrentarse a un nuevo obstáculo después de que el Gobierno de Silvio Berlusconi emitiera una directiva en la que prohíbe a todos los centros sanitarios del país interrumpir la alimentación de sus pacientes. La directiva obligó a la única clínica que se había mostrado disponible a acoger a Eluana a retirar su ofrecimiento, negando otra vez a la familia Englaro la posibilidad de dejar morir a su hija. Finalmente, ha sido la casa de reposo 'La Quiete' la única que ha podido ingresar a Eluana, ya que, al no ser estrictamente un centro sanitario, queda fuera de la orden del Gobierno.

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