Una enfermera inglesa podría ser despedida por ofrecerse a rezar por un enfermo

Una enfermera inglesa podría ser despedida por ofrecerse a rezar por un enfermo

Carline Petrie, una enfermera devota cristiana, se enfrenta a un posible despido e incluso a no ejercer su oficio de por vida por haberse ofrecido a rezar por un paciente.

REDACCIÓN HO.- El caso lo ha denunciado el Daily Mail, que afirma que esta enfermera de 45 años, de fe baptista, ha sido suspendida bajo el argumento de que no ha respetado un código de conducta sobre Igualdad y Diversidad, después de que se ofreciera a rezar por una paciente anciana.  En su defensa, esta trabajadora asegura en cambio que no pretendía inculcar sus creencias a otras personas, tan sólo ofrecer una pequeña ayuda espiritual.

Además, su paciente no llegó a quejarse por ello ni ha presentado protesta formal alguna. La anciana declaró al citado periódico que su oferta no la había preocupado, pero que le pareció extraña viniendo de una enfermera y que la había rechazado tras darle las gracias. "Era la primera vez que la veía.(..) No me gustaría que la despidiesen por una cosa así. Yo mismo tengo creencias cristianas y seguramente lo hizo con la mejor intención", dijo por su parte la anciana paciente.

La enfermera hizo su oferta a May Phippen, una viuda de 79 años, tras visitarla el pasado diciembre, y la anciana simplemente mencionó lo ocurrido de paso a otra enfermera al día siguiente. A raíz de la acusación de que ha sido objeto, Petrie dijo que "no logro entender cómo ofrecerme a rezar por alguien puede ser perturbador. Creo que es algo positivo y que transmite esperanza", explicó la enfermera. Petrie admitió haber sido amonestada tambié ya el pasado noviembre por ofrecer una estampita religiosa a un paciente masculino. El marido de la enfermera, técnico de telecomunicaciones, calificó de "ridículo" el que se haya llegado a ese extremo y expresó su esperanza de que "se imponga el sentido común".

El caso ha desatado la protesta de la comunidad cristiana, que afirma que sus miembros se están convirtiendo en el colectivo más discriminado de la sociedad. A este respecto se recuerda por ejemplo el caso de British Airways (BA), que llegó a despedir a una de sus trabajadoras, Nadia Ewieda, por negarse a dejar de usar un crucifijo sobre el uniforme y cuyo caso obligó a la aerolínea a revisar su política al respecto debido a la denuncia internacional, entre ellas la auspiciada por una alerta en HO. También se recuerda el caso de la empresa British Midland International (BMI), aerolínea británica que prohibió a su personal llevar Biblias, usar crucifijos o medallas de San Cristóbal en los vuelos con destino a Arabia Saudita, para "no ofender" a los musulmanes del país.