El lobby gay carga contra el TC por proteger el interés del menor

El lobby gay carga contra el TC por proteger el interés del menor

La FELGTB condena "la transfobia" de la justicia española, después de que el Alto Tribunal restringiera la patria potestad de su padre, Alex Pardo -ahora Alexia tras declararse transexual-, al hacer primar el interés del menor. 

REDACCIÓN HO / EUROPA PRESS.-  La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) condenó ayer miércoles "la transfobia" de la justicia española y mostró "su profunda decepción" por la resolución del Tribunal Constitucional (TC) que rechaza el recurso de apelación presentado por una transexual lucense, Alexia Pardo -antes Álex -, a la sentencia anterior de la Audiencia de Lugo, que restringía su patria potestad como progenitora de un hijo fruto de una relación anterior a su "reasignación sexual".

La Sala Primera del Tribunal Constitucional desestimó el pasado martes el recurso de amparo presentado por la transexual lucense Alexia Pardo contra la sentencia de la Audiencia Provincial que le restringía el régimen de visitas a su hijo, menor de edad. La sala lucense basaba esta decisión en su "inestabilidad emocional", por lo que Pardo decidió recurrir al Constitucional alegando que se trataba de una "clara discriminación" por su identidad sexual.

Cuando el Constitucional lo admitió a trámite, al ser la primera vez en la historia en la que se daba curso a un recurso de amparo por una presunta vulneración de los derechos fundamentales de una persona transexual, la decisión pionera fue muy bien acogida por el lobby gay y por la defensa, que manifestó entonces que, de ser favorable, el fallo crearía jurisprudencia. Sin embargo, ahora que el Tribunal Constitucional ha fallado en su contra, sólo hay críticas.

"El interés del menor -dice el colectivo gay en un comunicado-, por el que dice velar el TC, no sólo no se ha defendido, como pretende hacer creer la sentencia, sino que se ha despreciado al avalar que este hijo sólo pueda disfrutar de Alexia tres horas cada 15 días". En este sentido, la FELGTB dice que el menor "mantiene una perfecta relación con Alexia", pero el Tribunal Constitucional "quiere protegerlo de su madre transexual como si la transexualidad fuera algo pernicioso para el desarrollo del niño". Tras acusar a la justicia española de "estar salpicada muchas veces por la moral sexual transfóbica", anunció que apoyará al Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM), que defiende a Alexia, ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

El fallo del TC

Según el fallo del Constitucional, la decisión de restringir el régimen de visitas fue adoptada "teniendo en cuenta el interés genuino y prevalente del menor", y sin que haya influido "un supuesto prejuicio ante el dato de la transexualidad del padre". El alto tribunal insiste en este punto, afirmando que la causa de la restricción del régimen de visitas "no es la transexualidad del recurrente, sino la situación de inestabilidad emocional por la que atraviesa".

La batalla judicial comenzó en el año 2004, cuando su ex mujer tuvo conocimiento de que Pardo había iniciado un tratamiento hormonal -para completar su cambio de sexo mediante una intervención quirúrgica- y solicitó a los tribunales la suspensión de la patria potestad y del régimen de visitas a su hijo. La mujer fundamentaba su petición en cierto "desinterés" del padre sobre el niño -que ahora tiene once años- y en el hecho de que, desde hacía unos meses, su ex marido "se maquillaba y se vestía habitualmente como una mujer".

Poco después, una sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Lugo desestimaba la petición de privación de la patria potestad del padre, pero estipulaba un nuevo régimen de visitas de sólo tres horas cada quince días. Además, los encuentros entre padre e hijo debían desarrollarse siempre en un punto de encuentro y nunca a solas, sino en presencia de psicólogos y de los dos progenitores.

Pardo presentó entonces un recurso de apelación en la Audiencia de Lugo, que fue desestimado. La sala provincial apoyaba la decisión del juzgado de instrucción y argumentaba que la resticción del régimen de visitas no conllevaba una restricción del padre por ser transexual, "sino que trata de buscar la solución más adecuada para el interés del menor, a fin de que progresivamente se adapte a la nueva situación de manera adecuada".

Finalmente, el transexual lucense presentó un recurso de apelación ante el Tribunal Constitucional, que ahora ha sido también desestimado.