EE.UU. protege la objeción de conciencia en temas de salud reproductiva

EE.UU. protege la objeción de conciencia en temas de salud reproductiva

Tras meses de espera y a pocos días de la toma de posesión de Obama como presidente, el Gobierno estadounidense ha aprobado las nuevas normas que reconocen la objeción de conciencia para los sanitarios, incluida la posibilidad de negarse a administrar la abortiva píldora del día después.

NOTICIAS GLOBALES.- Tras varios meses de espera, el 18 de diciembre pasado, el gobierno estadounidense dio a conocer las nuevas normas para la protección del derecho a la objeción de conciencia de los profesionales de la salud y de las instituciones proveedoras de servicios de médicos, en temas relativos al aborto quirúrgico, servicios de salud reproductiva, anticoncepción de emergencia, etcétera, incluso en aquellos casos de mujeres que aducen haber sido violadas.

La regulación reglamenta tres leyes federales, de 1973, 1996 y 2004, que reconocen la objeción de conciencia para los centros de salud y el personal médico, e incluye la posibilidad de negarse a administrar la droga abortiva mifepristona (RU 486) y la píldora del día después.

Las normas comprenden a todas las instituciones y programas que reciben fondos federales, contemplan sanciones para quienes las incumplan y obligan a los proveedores de salud a comprometerse por escrito a cumplirlas.

Se trata de, entre otras cosas, evitar toda discriminación injusta contra el personal de salud, por ejemplo: negarse a contratar o despedir a aquellos que se nieguen a atentar de cualquier forma contra la vida humana, promover o provocar la pérdida de su certificación profesional, o exigirles que para obtenerla cometan actos contra la vida humana. "Estamos tratando de proteger el derecho de los profesionales a practicar la medicina de acuerdo a sus convicciones morales", ha declarado Michael Leavitt, Secretario de Salud.

La reglamentación entrará en vigor dos días antes de que Barack Obama se haga cargo de la presidencia de EE.UU.

Largo proceso

El 15 de julio pasado, The New York Times, vocero del lobby pro abortista, dio a conocer en exclusiva y con gran alarma el borrador del Departamento de Salud (DHHS) del gobierno de George Bush sobre la nuevas normas para preservar el derecho humano básico a la objeción de conciencia.

Inmediatamente, el 18 de julio, el Cardenal Justin Rigali, presidente del Comité de Actividades Pro-Vida de la Conferencia Episcopal de EE.UU., escribió a todos los miembros del Congreso en defensa "los esfuerzos para reafirmar y aplicar las leyes sobre la protección de la conciencia". Si los pro-choice"(pro-elección, abortistas) son sinceros, no tendrán inconveniente en que cada profesional pueda actuar según sus propias elecciones personales; por su parte, también las mujeres que respetan la vida de sus hijos no-nacidos, tienen derecho a ser atendidas por médicos que compartan sus convicciones, decía Rigali en la carta.

No faltaron las críticas al gobierno y al Cardenal Rigali, por ejemplo por parte de Hillary Clinton, futura Secretaria de Estado del gobierno entrante del abortista, Barack Obama y Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Representantes del Congreso. Los argumentos de éstos y otros abortistas fueron que las nuevas medidas "atentaban contra el derecho a la salud de las mujeres".

Hacia fines julio, el actual presidente electo Barack Obama, senador en ese momento, se dirigió con otros miembros de la Cámara al Secretario de Salud instándolo a abandonar el proyecto.

Oposición de procuradores generales

El 27 de diciembre, al Procurador General de Connecticut, Richard Blumenthal, haciéndose eco de los argumentos de los principales grupos pro-aborto (Planned Parenthood, NARAL), anunció que encabezaba la oposición a las nuevas reglas y que había formado una coalición con los procuradores generales de 13 estados con el fin de acudir a la Corte para anularlas. Componen el grupo Connecticut, Arizona, Illinois, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Montana, Nueva Jersey, Oregon, Rhode Island, Utah y Vermont.

Según The New York Times (25-12-08), el mismo día de su asunción presidencial, Obama debería derogarlas con una orden ejecutiva. Para la presidente de Planned Parenthood (PP), Cecile Richards, haría falta una intervención urgente del Congreso para espantar definitivamente el fantasma de la objeción de conciencia que “limita” el derecho de las mujeres “a elegir”. Lo que en realidad teme PP, es que se le pueda acusar de discriminación por no contratar “personal pro-vida” en sus clínicas, (Life News, 19-12-08; Planned Parenthood, Paternidad Planificada, PP, filial norteamericana de la IPPF, la multinacional del aborto y la corrupción de menores).
Victoria legal en Illinois

El 18 de diciembre, la Corte Suprema de Illinois sentenció que los farmacéuticos y propietarios de farmacias tienen derecho a no vender el producto abortivo llamado Plan B para "anticoncepción de emergencia". (Sentencia Morr-Fitz vs. Blagojevich). La Dra. Charmaine Yoest, Presidenta de Americanos Unidos por la Vida (AUL), declaró: "Esta es una gran victoria para la libertad de conciencia de todos los proveedores de servicios de salud. Los farmacéuticos tienen ahora un buen recurso contra la ley discriminatoria que los obligaba a renunciar a sus derechos", (vid. Life News, 19-12-08).

Fundamentalismo abortista

El gobernador Rod Blagojevich, actualmente acusado de corrupción por la “venta” de la banca que dejó libre Obama en el Senado, obligó en 2005 a las farmacias y a los farmacéuticos a vender ese compuesto químico abortivo y declaró que “los farmacéuticos deben dispensar el Plan B o dejar su profesión”. Tras dos sentencias contrarias, el caso llegó a la Corte del estado que reconoció el derecho a objetar.

En 2006, el gobernador Blagojevich expresó su decisión de vetar cualquier ley que reconociera el derecho a la objeción de conciencia a médicos y farmacéuticos. Y se jactó de su fundamentalismo abortista diciendo: "Piensen en lo que hemos sido capaces de hacer desde que soy gobernador. La libertad reproductiva de las mujeres está más protegida en Illinois que en cualquier estado de los Estados Unidos, en contra de los avances y los ataques (pro-vida) procedentes de la administración Bush. Con mi liderazgo hemos aprobado una ley para que las compañías de seguros puedan distribuir sin límite anticonceptivos”.

Nuevas normas: ¿por qué ahora?

¿Qué pretende la administración saliente de George Bush con las nuevas normas sobre objeción de conciencia?

Pensamos que es ante todo una medida de claro compromiso con la defensa de la libertad religiosa, argumento final en el que se basa la nueva reglamentación. Se podrá discrepar sobre la oportunidad de acudir a ese fundamento, pero debemos convenir que es un punto muy sensible de la cultura tradicional de los Estados Unidos. Para derogarlas, Barack Obama deberá actuar contra la libertad religiosa, y eso es particularmente comprometedor para el presidente electo.

No deja de llamar la atención la actitud de Obama de nombrar católicos apóstatas (*) en su gabinete. Es particularmente importante respecto de este tema el nombramiento de Tom Daschle en el Departamento de Salud (DHHS). Daschle, -que se autocalifica de católico disidente-, es un tenaz defensor del “derecho irrestricto a abortar” y estará a cargo de la oficina de la que emanó la nueva reglamentación para la objeción de conciencia, (Life News y Life Site, 06-01-09). Es decir, Obama podría pretender que sean católicos renegados los que colaboren con él en el avasallamiento de la libertad religiosa, y sean sus cómplices en la pretensión de obligar a convertirse en criminales a los católicos fieles y a otras personas de buena voluntad y en tratar de transformar en mataderos a las instituciones de salud confesionales. 
 

(*) NOTA DE NOTICIAS GLOBALES: Nos resistimos a usar el término católicos disidentes, porque nos parece demasiado acorde con los dictados de la reingeniería de las religiones que pretende el nuevo orden mundial. A la luz del Magisterio de la Iglesia, sobre todo de la enc. Evangelium vitae, pensamos que a esos católicos les cabe la calificación de apóstatas, ya que de modo contumaz se oponen a una enseñanza inmutable de la Iglesia. Dice Juan Pablo II en la enc. Evangelium vitae: “(…) Por tanto, con la autoridad conferida por Cristo a Pedro y a sus Sucesores, en comunión con los Obispos de la Iglesia católica, confirmo que la eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral. Esta doctrina, fundamentada en aquella ley no escrita que cada hombre, a la luz de la razón, encuentra en el propio corazón (cf. Rm 2, 14-15), es corroborada por la Sagrada Escritura, transmitida por la Tradición de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal (n. 57). (…) Declaro que el aborto directo, es decir, querido como fin o como medio, es siempre un desorden moral grave, en cuanto eliminación deliberada de un ser humano inocente. Esta doctrina se fundamenta en la ley natural y en la Palabra de Dios escrita; es transmitida por la Tradición de la Iglesia y enseñada por el Magisterio (n. 62)”.