La campaña ateísta en los autobuses de Barcelona, aplazada hasta el día 12

La campaña ateísta en los autobuses de Barcelona, aplazada hasta el día 12

La campaña, que exhibirá en los autobuses urbanos pancartas con el lema Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y goza de la vida, iba a haber comenzado hoy, pero se ha retrasado "por problemas técnicos".

REDACCIÓN HO, EFE, ABC.-  La campaña ateísta a través de la publicidad que portarán dos autobuses de la red de transporte público de la ciudad de Barcelona, que tenía que iniciarse hoy, se ha aplazado y no empezará hasta el próximo 12 de enero, cuando dos autobuses circularán con una inscripción publicitaria animando a los ciudadanos a disfrutar de la vida sin preocuparse por la existencia de Dios. Fuentes de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) han informado de que pese a que la campaña se ha pospuesto, no se modificará en principio su estructura prevista, de forma que se prolongará durante dos semanas.

Varias entidades ateístas catalanas, imitando una campaña llevada a cabo recientemente en Londres y en otras ciudades británicas por la British Humanist Association, han contratado a través de la agencia que se encarga de gestionar la publicidad de TMB que dos autobuses circulen con anuncios laterales con el lema "Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y goza de la vida".

El bus que más contamina

Ya son muchos los barceloneses que apuntan el carácter meramente provocador de la campaña y cuestionan si un espacio público como éste, de uso general, es el espacio idóneo para realizar campañas que atentan contra las convicciones más firmes de la gran mayoría, por muy de origen privado que sea el capital de quien se publicita. Por lo pronto, como señala el diario ABC, el bus ateo contamina el aire antes de circular, quizás fiel a una de las acepciones de la palabra "contaminar": "corromper la fe o las costumbres".

"Es una campaña movida por el odio, el odio a la religión", denuncia a ABC el presidente del Grupo de Entidades Catalanas de la Familia (GEC), Daniel Arasa, quien juzga que el lema "no es insultante", aunque obviamente a él no le guste. Con todo, si de él dependiera no la prohibiría, pues, sostiene, -y para ello apela a su condición de periodista-, que en este caso, por encima de otras consideraciones está "el derecho a la libertad de expresión". De todas formas, el presidente del GEC pronostica que a los promotores les saldrá el tiro por la culata con esta campaña ateísta, pues "hará que mucha gente se plantee si Dios existe y se darán cuenta de que sí".

Mismo augurio hace el presidente del grupo municipal del PP en Barcelona, Alberto Fernández: "Más que cuestionar a Dios, removerán las consciencias y reafirmarán su fe en él", sentencia. En cuanto al debate que suscita que se utilice una plataforma pública, un autobús, Fernández afirma que cree que esta campaña está "promovida", si no directamente al menos indirectamente, por los partidos que gobiernan en el Ayuntamiento y la Generalitat, que han hecho gala de su laicismo y ateísmo con iniciativas como la Ley de Culto o la propuesta -de ICV- de no acudir a la misa de la Mercé en la fiesta mayor. Precisamente, para aclarar si la administración ha auspiciado directamente esta iniciativa, Fernández avanza que su partido pedirá al Consistorio y a TMB si esta campaña ha recibido algún tipo de ayuda pública para su financiación. Sus promotores lo niegan y dicen que se ha financiado sólo con donativos privados.

Al respecto de esta campaña el arzobispado de Barcelona, ha subrayado que, para los creyentes, "la fe en la existencia de Dios no es motivo de preocupación, ni es tampoco un obstáculo para gozar honestamente de la vida, sino que es un sólido fundamento para vivir la vida con una actitud de solidaridad, de paz y un sentido de trascendencia".