Inaugurada la polémica cúpula de Barceló en el edificio de la ONU

Inaugurada la polémica cúpula de Barceló en el edificio de la ONU

«BLOGS HO: <span class="feedlink"><a href="http://www.outono.net/elentir/?p=3767"><span style="color: #003871">Esto ha costado 20 millones de euros</span></a>, por Elentir</span>»
«BLOGS HO: <span class="feedlink"><a href="http://facetas.wordpress.com/2008/11/18/la-cupula-de-barcelo/"><span style="color: #003871">La cúpula de Barceló</span></a>, por Pablo G</span>»

"En tiempos de crisis, la Alianza de Civilizaciones bien merece el dispendio". Es lo que debe pensar el Gobierno, que se hará cargo de ocho de los veinte millones de euros que cuesta la decoración de la cúpula de Miquel Barceló en la Sala XX del palacio de la ONU en Ginebra, inaugurada hoy a mayor gloria de Zapatero.

REDACCIÓN HO.- Los Reyes, con la asistencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de Rodríguez Zapatero y más de 700 invitados, han sido los encargados de inaugurar la reforma de la Sala de Derechos Humanos y Alianza de Civilizaciones de Naciones Unidas: una cúpula cubierta por 35.000 kilos de pintura en forma de estalactitas de colores y agujeros negros. El Rey ha destacado "la fuerza expresiva de la obra" y su "belleza creativa", que según el artista mallorquín concibió al sufrir un espejismo un día de mucho calor durante su estancia en el desierto africano. "Este espacio es un poco de ciencia ficción. Es como un Consejo Intergaláctico, con gentes e idiomas muy diferentes, con opiniones tan opuestas", ha explicado el artista mallorquín.

Los 1.400 metros cuadrados que presiden la cúpula pintada por Barceló, uno de los espacios más grandes del Palacio de las Naciones de Ginebra, será el lugar habitual de reuniones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, por lo que el Rey confía en que esta sala facilitará "los debates y acuerdos para impulsar la dignidad del ser humano". Bajo un techo iluminado por los 35.000 kilos de vivos colores que conforman el "mar-cueva" de Barceló, Don Juan Carlos declaró su "especial admiración" ante el trabajo de este "gran artista" porque "nada mejor que el arte como lenguaje universal para expresar los valores, principios y misiones que inspiran a las Naciones Unidas en torno al ser humano y al mundo".

La llamada Sala de la Alianza de Civilizaciones también ha sido alaba por Zapatero, como cabía esperar: "qué mejor modo para mi país que contribuir a la conmemoración del 60 Aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos que aportando una obra tan excepcional a Naciones Unidas. Y junto a  los derechos humanos, en convivencia nada casual, la  evocación de la iniciativa  de la Alianza de Civilizaciones que impulsamos Turquía y España, y hoy esa iniciativa asumida por las propias Naciones Unidas", ha declarado el presidente del Gobierno.

A la inauguración ha asistido también el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, quien detalló el proceso que ha dado lugar al "recinto de negociación más moderno" de la ONU, decorado por un "mar-cielo" en el que un viento del Sur mueve una "marejada de color hacia el Norte", como reflejo de que la globalización "puede ser gobernada con leyes, valores y políticas".

Una obra polémica en tiempos de crisis

Huelga decir que durante la inauguración no ha habido referencia alguna a la polémica generada por el coste de la obra de arte, más de 20 millones de euros, de los que once son para el artista. Pese a tanto elogio, lo que no es un espejismo es su elevado coste y el modo de sufragarla, que ha despertado no pocas críticas por el uso de una partida de 500.000 euros destinados al Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) por parte del Gobierno de Zapatero para su financiación, máxime en estos tiempos de crisis que apelan a mayor austeridad o en todo caso, a habilitar partidas de mayor subsidio social. España, octavo contribuyente de Naciones Unidas, asumió la rehabilitación de la sala, que se ha financiado en un 60 por ciento con capital privadoy el resto con una aportación de 7,4 millones de euros del Estado español, de los que casi cinco millones corresponden al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y el resto a Comunidades Autónomas.

Así, por ejemplo, el conseller de Presidencia balear, Albert Moragues, ha informado de que la aportación del Govern a la obra de decoración ha sido de 150.000 euros, en respuesta a  la pregunta que le realizara el diputado popular José María Rodríguez, en el turno de preguntas del pleno del Parlament por el gasto realizado por el ejecutivo autonómico en dicha obra; Moragues añadía en su respuesta que su Ejecutivo ha considerado este proyecto como una inversión "estratégica". Todo apunta pues a que siempre habrá ocasión de rendir cuentas con el Ejecutivo central.

Pese a todo, para el Gobierno es un gasto más que justificado: el secretario de Estado de Economía, David Vegara, ha considerado que las explicaciones que se ha dado Moratinos sobre la aportación española a la obra de Miquel Barceló "son más que suficientes", y precisó que aunque parte salga de los FAD, "lógicamente no se va a contabilizar como ayuda al desarrollo".  Vegara ha hecho estas declaraciones antes de asistir a la comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo en el Congreso y en el día en que se descubre la obra del artista mallorquín, y mañana volverá a referirse al asunto en la sesión de control de la cámara alta, donde responderá a una pregunta del PP sobre esta cuestión. Sabiendo que considera que ya se han dado "suficientes" explicaciones, parece que su comparecencia no traerá grandes sorpresas.

El pasado día 12, en el debate de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2009, el portavoz del PP en Cooperación Internacional, Gonzalo Robles, ya sacó a relucir la polémica, al acusar al Ejecutivo de haber "detraído 500. 000 euros" del FAD y le preguntó "cuántas vacunas, pozos, saneamientos, cuántos miles de niños podían haber sido atendidos" con ese dinero.  El PSOE respondió acusándole de demagogia y de "ocultar información" a la Cámara, dado que esa actuación no ha computado como Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD).