La ministra de Salud apoyará el veto de Presidente de Uruguay al aborto

La ministra de Salud apoyará el veto de Presidente de Uruguay al aborto

<a href="http://www.hazteoir.org/node/14266">Uruguay: reiteradas argucias parlamentarias en el empeño de legalizar el aborto</a>

María Julia Muñoz, está dispuesta a firmar el anunciado veto presidencial a la polémica ley de salud sexual y reproductiva aprobada por la Cámara de Diputados, que incluye la despenalización del aborto.

REDACCIÓN HO.-  El Congreso uruguayo aprobó el pasado martes el proyecto de ley de Salud Sexual y Reproductiva que incluye la despenalización del aborto, en medio de amenazas de veto presidencial que ponen en riesgo su promulgación y duros cuestionamientos por partes de los colectivos provida.

Según ha informado diario El País en declaraciones recogidas por ACIPRENSA, Muñoz ha declarado que si el Presidente Tabaré Vázquez se lo pide no le crea "ningún cargo de conciencia firmar" el veto a la ley de salud sexual y reproductiva que incluye un artículo que despenaliza el aborto.

La ministra de Salud añadió que los secretarios de estado son designados por el Presidente, "para cumplir con el programa de gobierno y con sus indicaciones", y firmar el veto a una ley determinada es parte de su trabajo, ya que el tema del aborto no está incluido en el programa de gobierno.

Sin embargo, Muñoz insistió que "todavía no hay ley" debido a que el proyecto volverá al Senado porque recibió cambios de último momento. Si ahí se aprueban los cambios, el texto será ley y Vásquez vetaría la norma.

La aprobación en el Senado

El texto fue sancionado en su totalidad en el Senado por 17 votos de los 30 totales, con las adhesiones de la coalición oficialista de izquierda, Frente Amplio, y pasará en las próximas horas al Poder Ejecutivo para su promulgación o eventual veda. El proyecto había sido aprobado la semana pasada por la Cámara de Diputados con una modificación en un artículo, por lo que debió regresar al Senado, que ya lo había votado en noviembre de 2007. Un año atrás, el Senado había dado un  `sí' inicial al proyecto, que este martes el bloque del gobernante e izquierdista Frente Amplio (FA) decidió dar tratamiento de ‘grave y urgente', habilitandode esta forma la votación.

La iniciativa admitida ahora por las dos Cámaras habilita a la mujer a "decidir la interrupción de su embarazo durante las 12 primeras semanas de gravidez"  bajo los supuestos de penuria económica, familiares o de edad. Asimismo, contempla la despenalización del aborto por razones de salud, malformaciones o peligro de la vida de la madre.

Anunciado veto presidencial

Bajo esta escenografía, coincidente con las primeras manifestaciones de activistas a favor y en contra de la legalización del aborto por las calles de Montevideo, el país aguarda con indisimulado suspense la posición que adopte el mandatario, de profesión oncólogo. "La Ley de Salud Sexual y Reproductiva contiene elementos muy positivos que se deben rescatar, pero existen otros, con los que filosófica y biológicamente no estoy de acuerdo y por lo tanto serán vetados", aseveró Vázquez hace un año. En tal caso, la Asamblea General requiere de una mayoría de 3/5 para levantar el veto.

Según el artículo 137 de la Constitución, el Poder Ejecutivo, si "tuviera objeciones que oponer u observaciones que hacer", devolverá el proyecto de ley "con ellas a la Asamblea General, dentro del plazo perentorio de diez días". La Constitución afirma que el presidente debe dar curso al veto en acuerdo con el ministro o ministros pertinentes. En este caso, la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, que adelantaba que acompañaría la decisión presidencial.

Numerosos colectivos cívicos en defensa de la vida apoyan el veto anunciado por Tabaré Vázquez. La integrante de la Mesa Coordinadora Nacional por la Vida María José del Campo ha declarado que "Lamentamos profundamente la aprobación de este proyecto de ley y confiamos igualmente en la palabra del señor presidente de la República, Tabaré Vázquez, que tiene sensibilidad de médico y hará valer su derecho al veto de esta ley, que es el aborto en todo su contenido, no sólo en el capítulo dos, sino en el capítulo cuatro y en el uno. En el capítulo cuatro, porque despenaliza el aborto hasta los nueve meses, por unas modificaciones introducidas en la ley actual y en el uno, porque extiende a todo el país las asesorías para abortar que están funcionando en el (Hospital) Pereira Rossell".

"Además este proyecto es horrible, nefasto, porque se dice que es de salud pero en realidad también es un proyecto de educación porque pretende imponer una ideología. El Estado uruguayo que es laico desde 1917, con este proyecto se está imponiendo la ideología que es la llamada de la perspectiva de género. Además de eso le quita la patria potestad a los padres en materia de educación sexual y de lo que hacen sus hijos con su sexualidad. Por ejemplo les inventa a los niños de primaria, secundaria y de nivel inicial, unos supuestos derechos al ejercicio de su salud sexual y reproductiva, sin el consentimiento y conocimiento de los padres. Nos deja a los padres totalmente marginados y fuera de la guía, el acompañamiento y la educación que nosotros les queramos dar a nuestros hijos", concluía Del Campo en declaraciones a El País

Noticias relacionadas: