ABIMAD muestra su rechazo a una ley de plazos del aborto

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Los expertos en Bioética proponen medidas de control sanitario y ayudas sociales para limitar las interrupciones del embarazo.

REDACCIÓN HO.- El progresivo aumento del número de abortos en nuestro país, que en las últimas cifras oficiales correspondientes a 2006  alcanzó los 101 592 casos notificados, ha llevado a la Asociación de Bioética de la Comunidad de Madrid (ABIMAD) a manifestarse en contra de una posible ampliación de la legislación actual que prescindiera de los tres supuestos actuales para configurarse como una ley de plazos sin restricciones.

En una rueda de prensa informativa el doctor José Jara, presidente de esta asociación, exigió a los poderes públicos "mayor transparencia en el debate sobre el aborto, pidiendo que la opinión pública pueda tener acceso a las aportaciones que diferentes expertos harán en la subcomisión parlamentaria creada a tal efecto y que se prevén a puerta cerrada". Adicionalmente, se planteó "la necesidad de control en las indicaciones de aborto, que debería hacerse por personal sanitario no vinculado a centros privados, para asegurar la imparcialidad en la toma de estas decisiones y evitar intereses lucrativos personales".

Asimismo, desde el ámbito jurídico, el profesor de Filosofía del Derecho José Miguel Serrano pidió que se clarificasen los objetivos de la reforma de la ley, que parecen más destinados a proteger los privilegios de las centros en las que se realizan estas intervenciones que a disminuir el número de abortos, partiendo de la idea equivocada de que esto es un derecho cuando, "en  realidad, se está lesionando de modo irreversible el bien fundamental de la vida humana  que, según sentencia del Tribunal Constitucional, es un bien protegible".

Por otra parte, en este drama del que los poderes públicos sólo se han limitado a enfatizar la importancia de salvaguardar la intimidad, falta por considerar la experiencia de las propias mujeres que han pasado por esta situación. Teresa Bone, representante de la Asociación Víctimas del Aborto (AVA), ha recordado "las coacciones y la falta de apoyo emocional que envuelven en muchos casos la decisión de abortar". Por ello, pide una mayor sensibilización y ayudas concretas, también de tipo económico, "para las mujeres que se encuentran en estas difíciles situaciones con embarazos imprevistos y sin cobertura familiar".

Finalmente, la doctora Sara de Jesús, investigadora en embriología, lamentó que el embrión siga siendo el gran ausente del debate sobre el drama del aborto a pesar de que, según manifestó, "cada vida humana es genéticamente irrepetible". De hecho, los avances tecnológicos obtenidos desde que se aprobó la actual legislación permiten valorar la forma del embrión sin especiales sofisticaciones, apreciándose incluso el latido cardiaco del nuevo ser humano desde las primeras semanas de la gestación. Por todo ello "parece cada vez más claro que el embrión no puede ser considerado como una cosa, un apéndice de la mujer, del que cada cual se pueda desprender sin consecuencias, sino alguien, aunque sea diminuto, al que se debe respeto y protección". El consenso entre los ponentes fue el de la necesidad de enfatizar la importancia de una adecuada información para que las mujeres en trance de abortar sean conscientes de la importancia y las consecuencias de esta dramática decisión.

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