Los padres de todas las alumnas del Colegio Ntra. Señora (Valdemoro) han objetado a EpC

Alumnas del Colegio Nuestra Señora (Valdemoro)

Un colegio de la Compañía de María, de Madrid, ha presentado tantas objeciones a Educación para la ciudadanía como alumnas tiene el centro.

ALFA Y OMEGA.- ¿Quién dijo miedo? En la batalla de David contra Goliat que están librando los padres objetores contra el Ministerio de Educación, el colegio de la Compañía de María, de Valdemoro, en Madrid, sabe cómo defenderse. De las más de 350 alumnas que tiene el centro, el cien por cien ha presentado su objeción a Educación para la ciudadanía

Ni presiones políticas, ni chantajes económicos, ni acoso mediático. Las puertas del colegio de Nuestra Señora, que la Compañía de María tiene en la localidad madrileña de Valdemoro, son un fortín inexpugnable a favor de la libertad de educación. Y no sólo por defender a capa y espada su derecho a ofrecer educación diferenciada (son un colegio femenino, con sólo 6 años de vida), sino por alinearse junto a los padres en su lucha contra Educación para la ciudadanía: 350 alumnas y 350 objeciones amparadas, apoyadas y secundadas por la dirección del centro religioso.

La Madre Ana María García Oliva, directora del colegio, asegura que, «desde que nos enteramos de los contenidos de la asignatura, convocamos con urgencia una conferencia informativa para los padres, en la que se enteraron de qué aspectos trataba la materia, en qué puntos chocaba con el ideario del centro, qué podía pasar si objetaban y qué no podía pasar, por más que se diesen amenazas. Les repartimos un cuestionario por si querían objetar y folletos de Profesionales por la Ética. Desde el principio, estuvimos en sintonía absoluta con el APA, y juntos nos movilizamos para frenar esta intromisión del Gobierno en los derechos de los padres». Un año después, el resultado de su campaña informativa salta a la vista: «El cien por cien de las alumnas del centro han objetado. Muchas aún no tienen que cursar EpC (por su reciente apertura, el colegio sólo ofrece hasta 3º de la ESO), pero todas las familias lo han hecho como apoyo por la repulsa que provoca la actitud del Gobierno», afirma la Madre Ana María.

Plantar cara sin miedo

A pesar de saber que la lucha contra el Ministerio es desigual en fuerzas, la Madre Ana María García se expresa con la rotundidad de quien actúa en conciencia: «Hay que plantarle cara, sin miedo, a esta intromisión de los poderes públicos. Como directora, me niego a claudicar; por respeto a los niños de mi centro y a los de cualquier otro centro de España. Y, sobre todo, por los alumnos de la escuela pública, que están solos frente al adoctrinamiento. Si el Gobierno ha accedido a que otros den EpC adaptada a un ideario católico -algo que es imposible, tal y como está planteada-, es porque somos minoría, y en la mayoría de escuelas de España se van a salir con la suya, van a poder dar EpC impregnada de ideología».

Ante semejante número de objetores, la dirección ha establecido que en la hora lectiva pensada para esta materia, las alumnas puedan recibir «una formación cívica, que nosotros llamamos Derechos, dignidad y bien común, en la que hablamos de la historia de los Derechos Humanos, su Declaración Universal, el entorno democrático, el conocimiento de la Unión Europea y el estudio de nuestra Constitución. De todo eso se puede hablar desde el punto de vista cristiano, porque nuestra adhesión a la doctrina social de la Iglesia es total, y como eso lo saben los padres desde la primera entrevista, nos ajustamos al ideario que ellos han elegido».

Francotiradores sin fuerza

Uno de los secretos del éxito de la objeción en el colegio de Valdemoro está en la unidad. Unidad con la Compañía de María, pues en el centro que la congregación tiene en Talavera de la Reina también han cosechado una objeción total. Unidad con los padres del APA, que, como señala la directora, «se han movido para informar a todas las familias, organizaron una segunda conferencia para los padres, pusieron mesas informativas a la salida para aclarar dudas y animar a la coherencia con el ideario del centro; llevaron las objeciones a las oficinas de la Comunidad...» Y unidad con los obispos, «porque son nuestros pastores y han hablado muy claro». Por eso lamenta la división de posturas con algunos colegios de la FERE, que se muestran ambiguos, cuando no abiertamente contrarios, a la objeción. «Si nos hubiéramos unido todos bajo una misma bandera habríamos hecho un frente común que el Gobierno no habría podido superar. Ahora, a los padres de la pública los hemos dejado solos, y entre nosotros hay muchos que se empeñan en ser francotiradores, cada uno con su estrategia y sin unirse a los demás. Eso nos resta fuerza para frenar la intención del Gobierno, que es construir un tipo de hombre que sirva para sus intereses...; si no fuese así, ¿por qué está tan empeñado en defender a toda costa esta asignatura?», afirma la religiosa. Y concluye: «A pesar de las críticas que hemos recibido, nosotros hemos hablado hasta el desgaste, familia por familia, argumentando, informando. Empleamos tanto esfuerzo porque la situación lo merece: EpC es contraria a la religión católica y a la libertad de los padres. Y ante eso no podemos cruzarnos de brazos».

Fuente: Objetores 100%, publicado en Alfa y Omega (N.º 609 / 2-X-2008), José Antonio Méndez

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