La Unión Europea y el G-7 amenazan a Rusia con revisar sus relaciones

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Para Florentino Portero, analista del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES),  el gobierno de Zapatero ha actuado como si el conflicto de Georgia "ocurriese en Plutón", mientras afirma que tampoco el PP tampoco ha estado a la altura.

REDACCIÓN HO / LIBERTAD DIGITAL /EFE / EUROPA PRESS.- Las potencias mundiales consideran "injustificable" que Rusia haya reconocido la independencia de Abjasia y Osetia del Sur. Nicolas Sarkozy, que ahora ostenta la presidencia rotatoria de la UE, aseguró que el desenlace del conflicto en Georgia determinará "para mucho tiempo" la relación UE-Rusia. El ministro de Exteriores británico, David Miliband, dijo a Moscú que tiene la "responsabilidad" de "no desatar una nueva Guerra Fría" y señaló que el G-7 debe revisar sus relaciones con Rusia

Miliband visitó este miércoles Kiev, la capital de Ucrania, para apoyar al Gobierno pro occidental. Allí, aseguró que "nosotros no queremos otra Guerra Fría y el presidente de Rusia tiene la responsabilidad de no desatarla, aunque diga que no la teme", dijo Miliband en Ucrania, primer país que visita para formar "la mayor coalición posible contra la agresión rusa en Georgia". Miliband reiteró que considera "inaceptable e injustificable" la decisión de Rusia de reconocer la independencia de las separatistas regiones georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, en un claro desafío a Occidente, y confirmó su apoyo a la integridad de Georgia.

El jefe de la diplomacia británica señaló que en esta nueva situación el Grupo de los Siete países más industrializados (G7, integrado por Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Canadá e Italia) ha de revisar el grado de sus relaciones con Rusia. "Debemos revisar la naturaleza, profundidad y amplitud de nuestras relaciones con Rusia", aunque sin procurar su "aislamiento internacional", que sería "contraproducente", afirmó Miliband. Añadió que los ministros de Exteriores del G7 celebrarán en los próximos días una videoconferencia para trazar una política común hacia Rusia, invitada al grupo en 1997 como octavo miembro en un espaldarazo a las reformas de su primer presidente, Borís Yeltsin.

Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, advirtió este miércoles a Moscú de que el desenlace del conflicto en Georgia determinará "para mucho tiempo" la relación de la UE con Rusia. "Lo que está en juego en este conflicto es absolutamente esencial", afirmó Sarkozy, que preside la Unión Europea (UE) este semestre, en un discurso al abrir la conferencia anual de embajadores franceses. Recalcó que "para los europeos, no puede haber y no habrá" otra solución que una "basada en el derecho", en un diálogo que incluya a todas las partes interesadas, y en el "respeto de la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Georgia en sus fronteras internacionalmente reconocidas", afirmó. También recordó que la UE condenó ayer martes con firmeza la decisión rusa de reconocer la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur. Esta decisión, encaminada a "un cambio unilateral" de las fronteras de Georgia, es "simplemente inaceptable", sentenció. Finalmente, Sarkozy recalcó que "nadie quiere volver al tiempo de la guerra fría". "La OTAN no es un adversario sino un socio de Rusia. En cuanto a la Unión Europea, tiene la voluntad de construir con ese país una relación densa y positiva. Le corresponde hoy a Rusia hacer una elección fundamental", dijo Sarkozy.

Críticas a la gestión española ante la crisis

Libertad Digital se ha puesto en contacto con Florentino Portero, analista del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES) y profesor de la UNED, para conocer su análisis sobre la decisión del Kremlin de reconocer la independencia de Osetia del Sur y Abjasia y sus posibles consecuencias en el tablero de la política internacional. Portero ha destacado la inoperancia de la UE y que los políticos españoles "parece que han decidido retirarse de la primera línea de la política internacional", con un gobierno que ha actuado como si el conflicto de Georgia "ocurriese en Plutón".

Para Portero la respuesta de la diplomacia española está siendo muy preocupante: "El discurso es fundamentalmente correcto, el problema ha sido el tono, el Gobierno español ha vivido como si la cuestión de Georgia fuese algo que está ocurriendo en Plutón".

Pero no es sólo un problema del gobierno, para Portero la oposición tampoco ha estado a la altura: "a ningún miembro del gobierno o de la oposición se le ha ocurrido viajar a la zona de conflicto como han hecho otros. Eso refleja una voluntad de desaparecer de la escena internacional". Portero denuncia, por ejemplo, que "es inimaginable que Rajoy no haya hecho nada, que ni tan siquiera haya dicho nada y que, por supuesto, no haya estado allí como sí ha hecho David Cameron, el líder tory británico".

Esto demuestra, siempre según el analista del GEES, que "tanto el PSOE como PP han optado por un perfil bajo en la política internacional, que es darle una vuelta completa a la política que ha llevado España desde los tiempos de Calvo Sotelo hasta los de José María Aznar, cuando siempre se apostó por estar en primera línea".  Portero denuncia la "vocación provinciana de los dos partidos" que lleva a que nuestro país se encuentre completamente fuera de cualquier decisión relevante en la arena internacional.

Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN

Florentino Portero también destaca en su análisis que las potencias occidentales, especialmente EE.UU. y la UE, tienen un serio problema de legitimidad en la crisis de Georgia derivada de su actuación previa en Kosovo, ya que "es difícil argumentar que hay que respetar la integridad territorial de Georgia pero no la de Serbia, tal y como se hizo hace poco".

En cualquier caso, constata que la actuación de Rusia ha supuesto hacer uso de la fuerza para "segregar parte de un estado soberano", lo que supone quebrantar radicalmente todas las normas de la legislación internacional. Así, según Portero "hemos visto en pocos meses como las grandes potencias han violado sus propios principios, las normas que ellas mismas marcaron". Otra contradicción que destaca el analista es en la que ha incurrido la propia Rusia, pues ha afirmado que su intervención ha sido "para defender a pueblos oprimidos", pero muy cerca en esa misma zona está Chechenia, donde la actuación rusa no ha sido, precisamente, la de defender a los oprimidos.

Para Portero es obvio que la OTAN y la Unión Europea tienen que adoptar una posición muy clara que "es la que, en principio, se está viendo en las primeras reacciones": reconocer la integridad territorial de Georgia. Ahora bien, señala, "falta saber el cuál será el segundo paso, porque Rusia ha incumplido los términos del alto al fuego y acabará, sin duda, anexionándose ambas provincias".

Portero destaca que la ausencia de una postura común significaría que tanto la OTAN como la UE "demostrarían debilidad y división", lo que en el caso de la primera significaría "avanzar en su proceso de disolución" y  que se "replanteasen todos los acuerdos nacidos en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial".

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