De las "miembras" y otras maldades

Comentábamos hace unas semanas en esta misma columna una intuición que parece que está tomando cuerpo de certeza en los últimos días: el Ministerio de Igualdad es el cuartel general socialista desde donde pretenden imponer sin piedad la ideología de género.

Observando los precedentes en la legislatura anterior, con Educación para la Ciudadanía de máxima expresión, no hacía falta ser un lumbreras para reconocer en este infame Ministerio -que por cierto, hasta hace unas semanas, no tenía ni teléfono- el lugar elegido por este Gobierno para, con nuestro dinero, adoctrinar, una vez más, con ideas relativistas, feministas radicales y, cómo no, altamente anticlericales.

Ha sido este semana cuando la Ministra de Igualdad, no se sabe si como cortina de humo para que no se hablase de la crisis - perdón, perdón por utilizar el término prohibido, no me leáis la cartilla como ZP a Solbes, por favor-, se ha lucido con varias perlas de género que han provocado desde la risa al estupor, pasando por la vergüenza ajena.

En su intervención en el Congreso nos cansó hasta el extremo con sus ciudadanos y ciudadanas, compañeros y compañeras...inventándose la nueva Institución gubernamental: el Consejo de Ministros y Ministras (toma ya), y finalizó estelarmente con el ya archiconocido "miembros y miembras". Lo dicho: patético, irrisorio, lamentable.

Al día siguiente nos vino con la propuesta (más bien decisión) de ajustar todas las leyes a los nuevos conceptos de "paternidad" y de maternidad", pues ya sabemos que existen "progenitores A y progenitores B", padre masculino y padre femenino, madre femenina y madres masculina. Y un poquito de todo: heterosexual, homosexual, bisexual, transexual...en fin, todo aquello tan bonito de que no nacemos con un sexo natural sino que vamos eligiendo el género a lo largo de la vida.

Donde me empecé a preocupar de verdad fue con la idea fuerza de pretender cambiar el modelo de masculinidad. ¿Qué querrá decir esto? De momento, y por si acaso, en nuestro Despacho hemos encargado un abanico de Locomía para cada abogado. Lo del bikini para el Presidente y el trikini para el Vicepresidente está por aprobarse en la próxima reunión de Socios. Por cierto, ahora que me doy cuenta: qué despacho más machista, los tres socios mayoritarios son hombres. Me tengo que plantear mi futuro profesional antes de que Bibiana Aído, la Ministra, apruebe un Decreto que obligue a que una mujer -eso sí, con pantalones y mostacho-  sea por imperativo legal la nueva Presidente del Despacho y que los socios minoritarios, de querer continuar, tengamos que vestir falda, pintarnos las uñas de los pies y aburrirnos con la Eurocopa de Fútbol.

Igualdad II.jpg

Comentarios recientes