La maniobra de acercamiento al nacionalismo acrecienta la crisis en el PP

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Este martes se presenta la ponencia política para el Congreso nacional del próximo junio que María San Gil se ha negado a firmar por diferencias ideológicas, colocando a Rajoy en su momento más difícil al frente del PP.

REDACCIÓN HO.-El diario El Mundo publica hoy una información resultado de lo que define como "una conversación informal" con María San Gil. En el texto se describe esta nueva crisis de la siguiente forma: "rechazó la petición del presidente del partido porque está convencida de que hay un problema de fondo y de que si ahora se asumen sus tesis será para meterlas en un cajón; ha tenido que hacer esfuerzos titánicos para defender las posiciones tradicionales del PP sobre ETA y los nacionalistas ante el delegado de Rajoy, José María Lasalle". Según este periódico, la presidenta del PP vasco está cansada y sobre todo se siente engañada.

Mientras, se suceden las opiniones de dirigentes del PP situándose a ambos lados de esta crisis, provocada por el  nuevo viraje por el que parece apostar el partido -recordemos que antes figuran otros muy importantes, como en Educación, anunciando un posible pacto sobre los contenidos de la signatura de EpC, o en materia antiterrorista, tras anunciarse que no se pedirá la derogación por escrito del permiso concedido al Gobierno para negociar con ETA, por no hablar del malestar provocado por nombramientos como el de Sáenz de Santamaría o la espantada de dirigentes como Acebes y Zaplana...-.

Así, Esteban González Pons, del círculo de Rajoy, ha reconocido en Tele 5 que el PP debe estar donde esté María San Gil: "María, con independencia de la posición que mantenga políticamente en una ponencia, es de todos. María es un símbolo,  no solo moral, también político, y donde esté María tiene que estar el partido Popular. Muchas veces antes donde esté María tiene que estar el PP que donde esté el PP tiene que estar María".

Otro próximo a Rajoy, Jorge Moragas, ha afirmado en cambio que es positivo llegar a acuerdos con los partidos nacionalistas: "en este complejo país en el que vivimos, tan  diverso y plural, te ves por als circunstancias empujado a pactar, a hablar, a acordar. Y eso es saludable, porque es la realidad oca que nos ha tocado vivir. Esto no es EE.UU, donde el cuestionamiento de la nación no se produce en ningún caso: aquí hay una diversidad, un  juego identitario permanente, yo creo que nocivo... pero en todo caso ese acuerdo ha sido natural y forma parte del écito del PP", ha declarado en TVE. En esta misma cadena se ha mostrado tajante al afirmar que "la sensibilidad política de María San Gil estará en el texto" que el PP presenta este mediodía en Madrid. El secretario de Relaciones Internacionales del PP ha intentado restar importancia a este nuevo frente abierto en el partido asegurando que "María somos todos y el primero Mariano Rajoy" y ha negado que exista la llamada banda de los cuatro, un supuesto círculo de hierro en torno al líder y del que formaría parte junto a Arriola, Lasalle y González Pons.

Por su parte el vicepresidente de la comunidad de Madrid, Ignacio González, ha reiterado que el PP no debe acercarse a los nacionalistas ni convertirse en una segunda marca del PSOE: "no hay que parecerse al PSOE para tener que pactar con los nacionalistas. Yo en eso no creo.  Yo me quiero diferenciar del PSOE, no comparto el planteamiento político del PSOE ni el del señor Rodríguez Zapatero. No quiero ser la segunda marca de una opción que tiene que hacer ese entreguismo simplemente para conseguir el poder, como ha hecho el señor Rodríguez Zapatero a costa de romper pactos constitucionales simplemente para estar en el poder y tener una mayoría relativa, pero tener ahora un conflicto importantísimo".

El presidente del PP vizcaíno, Antonio Basagoiti califica por su parte hoy que el hecho de que una líder como San Gil abandone la redacción de la ponencia política es algo "importante y grave", pero pide que esto no se use para criticar a Rajoy, que no se aproveche la ocasión de una diferencia ideológica fundamental para montar polémicas, crear lío o discutir un liderazgo.

Muchos otros dirigentes también se pronunciaban a lo largo de toda la jornada de ayer: el eurodiputado Jaime Mayor Oreja manifestaba que seguirá dando la batalla junto a San Gil: "en un momento determinado ha percibido una posición que era muy diferente a la suya, y eso no se limita a María San Gil. Y evidentemente a percibido que dentro del partido hay quienes realmente quieren cambiar la estrategia. María San Gil está diciendo la verdad, no está inventando nada. Y es que no hay que fijarse sólo en la literalidad de un texto de la ponencia, eso es una actitud que ha podido percibir María san Gil, que es incapaz de mentir".

Además, prácticamente la totalidad de dirigentes del PP vasco se han identificado con San Gil: Lepoldo Barrera, Carmelo Barrio, María José Usandizaga, Santiago Abascal y Regina Otaola, entre otros, la han apoyado. También la defendió Ángel Acebes, manifestando que "representa lo mejor del PP". Juan Costa declaró que "no se puede entender el PP sin San Gil" e Ignacio Astarola que la presidenta de los populares vascos "tiene razones sobradas para hacer lo que ha hecho". Además, Rafael Hernando ha declarado que hay que evitar la sangría de personas; Aragonés advirtió que "algo se está haciendo mal", Martínez Pujalte llamó a la reflexión sobre "por qué hay más adioses que despedidas", Cayetana Álvarez de Toledo dijo que "sin San Gil el PP no sería el PP", y Daniel Sirera la consideró "imprescindible para el partido". Entre los numerosísimos apoyos que recibió este lunes María San Gil estaban también los de Gustavo de Arístegui, Esperanza Aguirre y Ana Botella, quien manifestaba que "María San Gil defiende sin duda los principios del partido y estoy segura de que  si ha abandonando la ponencia quiere decir que no se estarán garantizando los principios del partido en esa ponencia política; creo que la dirección del PP tiene que reflexionar, María San Gil es un referente moral, político y afectivo".

ÚLTIMA HORA: La ponencia del PP arremete contra la "permanente deslealtad" de los nacionalismos.La presidenta del PP vasco, que según publica Libertad Digital reconoce que la ponencia recoge literalmente sus postulados, no se fía de que finalmente se cumplan.

El PP defiende la Constitución y la unidad nacional frente a la deslealtad de los nacionalistas en su polémica ponencia política, que no cuenta con firma de María San Gil. El documento hace especial hincapié en la actitud del PNV que, aunque condena el terrorismo, "todos sus actos desmienten sus palabras". Pese a estas reticencias, dirigentes del partido como Jorge Moragas defienden pactar con ellos "en este complejo país, tan diverso y plural".  

El PP ha remitido a la prensa el contenido de su polémica ponencia política. En su ideario, arremete contra los nacionalismos y su "permanente deslealtad". En este capítulo, presta especial atención a la actitud del Partido Nacionalismo Vasco: "El PNV condena el terrorismo, pero todos sus actos desmienten sus palabras".  Sobre el régimen actual, el ideario popular destaca que "la Constitución es la mejor de nuestra historia y revela la vocación de futuro y una vitalidad extremadamente importante". Además, defiende la unidad nacional y la igualdad de todos los españoles independientemente de su lugar de residencia.  El polémico texto también hace referencia al proceso de renovación emprendido por Mariano Rajoy: "Nuestro esfuerzo sería baldío si no fuéramos capaces de ver que asistimos a nuevos tiempos que requieren enfoques renovados".

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