La Cumbre de la OTAN retrata nuestro peso en el exterior
Zapatero, solo y ensimismado ante papeles vacíos, mientras el resto de mandatarios se apiñan en torno a George Bush. Una vez más, la imagen exterior de España es la soledad de nuestro presidente.
REDACCIÓN HO.- Zapatero regresaba ayer de la Cumbre de la OTAN celebrada en Bucarest antes de su término. A tenor de la imagen, tampoco se le echaría en falta. Por más que el presidente en funciones anunciara a bombo y platillo en una de sus comparecencias previas a la cita con nuestros socios de la Alianza Atlántica que había quedado con el presidente estadounidense en que ambos aprovecharían este encuentro para discernir sobre temas de importancia bilateral entre ambos países, no ha logrado de Bush más que tres rápidas palabras: "hola, hola, felicidades", una breve fórmula de cortesía a raíz de su reciente victoria electoral.
El abismo abierto por Zapatero
A pesar de todo, y descartando Fernando Moratinos tras este escueto saludo que se produjera cualquier otra conversación entre ambos presidentes, el ministro de Exteriores sacaba su mejor sonrisa para presumir de las relaciones entre ambos países. Y eso a pesar también de que, durante esta Cumbre, Zapatero ha dicho "no" a cada pretensión formulada por Estados Unidos, desde las nuevas incorporaciones hasta el refuerzo de tropas en Afganistán. Muy lejos de la habilidad diplomática francesa expresada por Sarkozy, que si bien se negaba a los ingresos de Ucrania y Georgia respaldados por Bush en el seno de la alianza dándole una de arena, le proporcionaba dos de cal al anunciar su regreso a la estructura militar de la Alianza y el envío de nuevas tropas a Afganistán para la luchar contra el terrorismo islámico. No eran vanos los elogios de Bush al mandatario galo, al que comparaba con Elvis Presley por la expectación causada en su gira norteamericana.
Las reiteradas ofensas a EE.UU. -sentada ante el paso de la bandera, retirada de nuestra presencia en el Iraq de la reconstrucción con la rocambolesca imagen de nuestros soldados retirando colchones a toda prisa como imagen de la vergüenza, el constante apoyo a la dictadura cubana o los abrazos con Morales y Chaves...- siguen pasando factura.
Las imágenes nos muestran el final de la Cumbre de la OTAN: un abismo separa a nuestro presidente del grupo de mandatarios que charlan animadamente con Bush. Y esto no es sólo una cuestión de espacio o de idioma. Es el resumen de los cuatro años de política exterior del PSOE. Hasta el micrófono de Zapatero languidece frente al resto. Es posible que se despidiera con su tradicional "Buenas noches y buena suerte", aunque posiblemente fuera ante un auditorio vacío o sordo. Como sordo sigue estando Moratinos, según el cual esa imagen que hoy protagoniza todas las portadas "no tiene más importancia. Estamos satisfechos con el resultado de la reunión, ustedes evaluarán". Esto último es cierto: pero dicha evaluación no arroja más que un suspenso general.
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Esa fotografía ha sido
Esa fotografía ha sido publicada en portada por ABC ...y por El País, al menos. Es patética y me ha dado vergüenza por él y por España. Por España, ya que refleja la catadura de una nación que ha revalidado la jefatura del Gobierno de ese pobre y absorto individuo de la mesa; ese individuo que nos representa ante el mundo, un mundo que nos rechaza al rechazarle a él. También por él, que no ha sido capaz de, al menos, fingir en Bucarest una necesidad de visitar los aseos, aunque fuera tal falsa como todo lo demás que propone.
Y me da vergüenza de como presenta El País el asunto: Zapatero y Bush se ignoran. ¿Cómo es posible que tantos lectores se traguen la manipulación diaria, tal vez sin pestañear? Me parece otro ejemplo de la degradación ética y social de España.
Dándole vueltas al asunto
Dándole vueltas al asunto caigo en la cuenta de que Zapatero está en las antípodas de Franco.
Éste logró que los yanquis vinieran y nos ayudaran a levantar el bloqueo impuesto por países extranjeros, algunos tan democráticos como la URSS. Zapatero nos aisla él, aunque creo que la ayuda de Desatinos es muy relevante. Posiblemente Zapatero no pudiera hacerlo él solo, aunque las posaderas fuesen efectivamente suyas.