CONCAPA elogia al Gobierno valenciano por su postura ante EpC

Font de Mora, Consejero de Educación de la C. Valenciana

CONCAPA expresa su apoyo a la valiente decisión adoptada por la Generalitat valenciana respecto a Educación para la Ciudadanía (EpC), que considera "un ejemplo de respeto a la libertad".

REDACCIÓN HO.- Las familias objetoras de la Comunidad Valenciana podrán optar por que sus hijos cursen una alternativa a EpC, que consistirá en la elaboración de trabajos individuales sobre algún tema elegido libremente de entre los del programa oficial, o por la exención de la materia. El conseller de Educación de la Comunidad Valenciana, Alejandro Font de Mora, anunció este lunes que la orden que regulará la materia de Educación para la Ciudadanía (EpC) a partir del próximo curso en 2º de la ESO contemplará dos opciones diferentes de aplicación de la asignatura. Una será el desarrollo del currículo convencional y la otra una "alternativa legal" que consistirá en la realización de un trabajo sobre un tema concreto del programa de la asignatura. 

CONCAPA elogia esta postura del gobierno valenciano, "en primer lugar, porque responde al sentido común y al respeto por la libertad de los padres para educar a sus hijos, pero también porque demuestra preocupación por las carencias de nuestros estudiantes y contribuye a formarlos en materias que son verdaderamente necesarias para su futuro, como es el caso del inglés".

"El refuerzo que permitirá esta decisión hará que, al menos, los alumnos valencianos no se encuentren en la inferioridad de condiciones que viene mostrando el sistema educativo español en relación con los demás de nuestro entorno. No podemos olvidar que recientes estudios publicados sitúan a los alumnos españoles en último lugar por el conocimiento del inglés. Paliar esta situación resulta mucho más importante que cualquier intento de conformar una sociedad de pensamiento único", añade CONCAPA en un comunicado remitido a HO.

Prepotencia ministerial

En cuanto a las reticencias mostradas por el Ministerio de Educación y Ciencia, el colectivo añade que "son una prueba evidente de su prepotencia y su nulo respeto por las competencias que corresponden a las Comunidades Autónomas. Seguramente, si el Consell valenciano hubiera impuesto su lengua propia, al estilo de otras Comunidades Autónomas como Cataluña o Galicia, el Gobierno español estaría batiendo palmas y alabando la actitud. Para ellos, siempre resulta más importante el adoctrinamiento de nuestros hijos que el cumplimiento de los derechos constitucionales".

CONCAPA también entiende que la decisión de la Generalitat valenciana, "absolutamente respetuosa con los derechos de las familias, y que no impide cursar la EpC a todos los que lo deseen, evita discriminaciones e injusticias y tiene un sustento jurídico importantísimo en el pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, único que se ha atrevido a entrar a enjuiciar el fondo del asunto, ya que a diferencia de otros -que reconocen el derecho a objetar pero evitan concluir sobre su efectividad (Asturias), señalan que debe seguirse otra vía judicial distinta (Cataluña) o simplemente demoran el proceso remitiéndolo a los Juzgado ordinarios (Aragón)- el TSJA andaluz ha tenido el valor de examinar la jurisprudencia existente tanto en el ámbito nacional como europeo, y ha podido fundamentar de manera jurídicamente irreprochable lo que cualquiera de nosotros, siguiendo el sentido común, podría haber concluido: que el Estado no puede inmiscuirse en la conciencia moral de los individuos y únicamente a los padres se reconoce el derecho para determinar la formación moral de sus hijos".

Así, CONCAPA hace un llamamiento a los gobiernos de las Comunidades Autónomas para que "ejerciten sus competencias, abandonen posiciones tibias y acomplejadas y pongan por delante de los intereses políticos los derechos fundamentales de los ciudadanos, tal como están haciendo los gobiernos de Madrid, la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, claro ejemplo todos ellos de respeto a la libertad y de preocupación por la mejora de la calidad del sistema educativo". Por último, el colectivo reitera "el llamamiento masivo a la objeción de conciencia frente a una asignatura que cada vez más muestra la realidad de su diseño: formar la moral de nuestros hijos conforme a los modelos políticos de los gobernantes de cada momento".