Marina arremete contra la Iglesia en su defensa de EpC

Marina, el escritor más comercial de EpC

Un grupo de padres contrarios a que se adoctrine a sus hijos ha asistido a una conferencia, en un instituto de Ciudad Real, del profesor jubilado y autor de éxito en el género de la auto-ayuda. Ésta es su crónica.

LIBERTAD DIGITAL, V. Gago.-. El autor más comercial de Educación para la Ciudadanía ha vuelto a hablar de su libro, como Umbral, ahora que el final de la asignatura obligatoria en Madrid, Murcia, La Rioja y Valencia, y el incremento de las objeciones [rozan las 28.000 en todo el país], amenazan el negocio. Afirma Marina que la Iglesia "se refugia" en la objeción frente a EpC porque "está en declive".

José Antonio Marina, referencia de José Luis Rodríguez Zapatero en los manuales de EpC, ha dejado claro para qué sirve la asignatura: "La escuela tiene que formar ética y moralmente a los alumnos. ¡No me voy a fiar de la educación moral que les den sus padres!", según ha expuesto este miércoles durante una conferencia en el Instituto Maestro Juan de Ávila, de Ciudad Real.

El cronista del blog Ciudad Real en Libertad describe al conferenciante disertando durante siete u ocho minutos sobre "el cruzamiento entre la Col de Asa de Cántaro y la Col Lombarda"; en particular, sobre la acuciante "problemática de la fijación de las características genéticas del híbrido, de cara al registro de la patente".

"Os juro que ha dedicado 7 u 8 minutos a este asunto", señala el blogger.

La conferencia versaba sobre la "Movilización educativa". Las opiniones sobre Educación para la Ciudadanía llegaron al responder a las preguntas de un grupo de padres objetores que habían ido a escuchar a uno de los defensores más ardorosos de la asignatura y autor de su manual más difundido, publicado por la editorial SM.

Sobre el tema de la conferencia en sí, su tesis fue que la "movilización educativa es la solución a los problemas actuales. La educación es responsabilidad de toda la sociedad: maestros, padres, televisión, policía local, etcétera. A esto le ha dedicado un poco más que a la hibridación de las crucíferas comestibles", ironiza el cronista.

Al entrar en materia con EpC, José Antonio Marina ha responsabilizado a la Iglesia, al Foro de la Familia y a la asociación Profesionales por la Ética de la campaña contra la asignatura. Les ha acusado de negacionistas. Niegan, se asombra Marina,...¡Que en la escuela se deba formar en valores!

Su idea es que todo obedece a una cruzada de una Iglesia decadente

"Las religiones, cuando están en auge como el Islam, no necesitan hacer caso a los derechos humanos; sólo cuando están en declive, como la Católica, acuden a refugiarse en el derecho a la libertad religiosa y de conciencia, el derecho a elegir una educación conforme a sus principios", ha sostenido Marina, según resume el cronista del blog Ciudad Real en Libertad.

Para Marina, "el sujeto del derecho a la educación es el niño, lo que justifica que el sistema le proporcione la información que estime adecuada. Este derecho prevalece sobre el de los padres a elegir el tipo de Educación", según se resume en la misma crónica.

El autor defendió el derecho y la obligación del Estado de formar en valores morales a los chicos. "¡No me voy a fiar de la educación moral que les den sus padres!", previno. La cita, este caso, es literal.

Yo le diría, como las

Yo le diría, como las feministas: "Nosotros-padres y madres- parimos, nosotros decidimos." o "Zapatero a tus zapatos"

"¡No me voy a fiar de la

"¡No me voy a fiar de la educación moral que les den sus padres!"
El Sr. Marina tiene mucha razón, aunque a algunos no les parezca así, pero no a todos, pues hay berzas y hay berzotas.
Lo malo del Sr. Marina es que no tiene "jurisdicción" para fiarse o no de madres, padres y demás parentela. Sin embargo, con algo de suerte, preconizará una gran OEA, que no sería la Organización de Estados Americanos sino la Oficina Española Adoptadora o Adoptatriz. Y él "amamantará" éticamente a todo niño que nazca, por no ser abortado o habíéndolo intentado naciere vivo, que hay críos con mucha mala idea y no se dejan matar.
Estoy esperando las aportaciones de algunos ínclitos de estas páginas que posiblemente se alineen con el experto en berzas y berzotas, que de todo hay en los huertos del Señor.
Por otra parte, Marina no se ha enterado de que la Iglesia-institución poco tiene que ver con la rebelión cívica y laica de los padres contra la EpC; gracias a Dios los curitas no se han metido a estropear el asunto. Pero él debe ser leal a las consignas zapateriles de dar leña al clero ...y al PP, "of course".

El Sr. Marina sabe muy bien

El Sr. Marina sabe muy bien (porque se lo hemos reiterado en numerosos debates sobre el tema) que quienes promovemos la objeción no negamos que en la escuela se deba formar en valores a nuestros hijos. Más bien, lo afirmamos con toda rotundidad.

Lo que negamos (y lo hacemos en consonancia con la legislación nacional y supranacional) es que nadie que no seamos sus padres puede decidir en qué valores han de ser formados. Ni el Estado, ni la Iglesia, ni institución o persona ninguna puede arrogarse tal potestad.

Asegura el autor del manual de EpC de la Editorial SM que "el sujeto del derecho a la educación es el niño, lo que justifica que
el sistema le proporcione la información que estime adecuada" y añade que "este derecho prevalece sobre el de los padres a elegir el tipo de Educación". Falaz y demagógica justificación esa, en lo que se refiere a EpC. Porque ese conglomerado de materias no pretende solamente "informar", sino que trata explícitamente de "formar" la conciencia moral de nuestros hijos, contradiciendo el mandato constitucional que obliga a los podres públicos a garantizar "el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones".