El PSOE promoverá el aborto, el laicismo y la homosexualidad
Constituyen objetivos declarados en el programa y la campaña electoral de José Luis Rodríguez Zapatero para esta legislatura.
ZENIT.org, Inmaculada Álvarez.- La legislatura que acaba de concluir en España se ha caracterizado por la introducción de una serie de leyes en clave de ideología de género, como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la ley del divorcio exprés o la ley para combatir la violencia doméstica, en las que se consagran "derechos" reclamados por los grupos feministas y homosexuales.
Asimismo, durante la campaña electoral, José Luis Rodríguez Zapatero dio a entender que se iba a avanzar en los "derechos sexuales y reproductivos". Una de las últimas acciones anunciadas por el Gobierno en funciones fue un decreto para "garantizar la intimidad de las mujeres que abortan", así como la "seguridad jurídica de los actores implicados", en respuesta a las investigaciones realizadas el pasado mes de enero a varias clínicas que supuestamente estaban cometiendo abortos fuera del plazo legal.
Otro de los datos de la campaña fue el apoyo explícito a las manifestaciones feministas convocadas para el día de la Mujer Trabajadora en apoyo del aborto libre. Por otro lado, el apoyo explícito de Zapatero al doctor Luis Montes, acusado y absuelto por falta de pruebas en el caso de sedaciones irregulares a pacientes terminales en el hospital madrileño de Leganés, hizo augurar una posible despenalización de la eutanasia.
Pasadas las elecciones, ¿cuáles son las propuestas concretas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en materias morales para la próxima legislatura? El programa electoral socialista incide en la cuestión del aborto, aunque no aborda la despenalización de la eutanasia.
"Derechos reproductivos"
El programa (capítulo III apartado 1.2) consagra "el derecho de las mujeres a la salud sexual y reproductiva", y anuncia una "Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, que diferencie sexualidad de reproducción". Esta distinción es una de las exigencias claves de los movimientos feministas radicales en todo el mundo. Esta estrategia prevé un impulso a los "nuevos usos de la reproducción asistida", así como una "profundización en la prevención de los embarazos no deseados a través de la accesibilidad libre y gratuita a la anticoncepción de emergencia".
Pero sobre todo, la propuesta central es "promover la reflexión, atendiendo al debate social, sobre la vigente Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y la posibilidad de modificarla con el fin de garantizar la equidad en el acceso y la calidad de esta prestación sanitaria". En diciembre, el partido socialista había estudiado la inclusión en el programa de una "Ley de plazos", similar a la que desde hace años han impulsado grupos radicales de izquierda en el Parlamento, y que supone en la práctica el aborto libre. Las críticas recibidas dentro del propio partido hicieron desistir de la propuesta.
Además, se incluye la "regulación de la objeción de conciencia en las prestaciones sanitarias y especialmente en las Interrupciones Voluntarias del Embarazo". Ya el pasado 28 de enero, el presidente del Colegio de Médicos, Isacio Siguero, denunciaba en el diario ABC que dicha propuesta podía constituir una medida de presión contra los médicos objetores.
"Homofobia"
El programa socialista anuncia, asimismo, una "Ley Integral de Igualdad de Trato y contra la Discriminación", en referencia a las directivas europeas 2000/43/CE, contra la discriminación étnica o racial, y 2000/78/CE, contra la discriminación en el empleo y la ocupación por motivo de religión o convicciones, discapacidad, edad y orientación e identidad sexual. La ley "promoverá las reformas normativa pertinentes para un mejor tratamiento de los delitos con motivaciones racistas xenófobas, homófobas y tránsfobas". El programa anuncia así su intención de "superar" el marco de las directivas (en las que no se habla de homofobia en ningún momento, sino de discriminación por orientación sexual en el terreno laboral) "teniendo en cuenta la perspectiva de género".
Si bien las directivas europeas señaladas (que sí son vinculantes para los países) no abordan la pretendida cuestión de la "homofobia", existe una resolución sobre la misma (que no es vinculante), aprobada el 18 de enero de 2006, en la que se exige, además del reconocimiento de "matrimonio" para las parejas del mismo sexo, "intensificar la lucha contra la homofobia mediante métodos educativos --tales como las campañas contra la homofobia en los centros escolares, en las universidades y en los medios de comunicación--, así como utilizando medios administrativos, judiciales y legislativos".
Libertad religiosa
Otro de los puntos del programa es la anunciada intención de revisar la ley orgánica de libertad religiosa de 1980, que en su artículo 7 reconocía a las "confesiones con notorio arraigo". Precisamente, el programa establece como prioridad "evitar privilegios y discriminaciones de unas confesiones respecto de otras, de unas creencias frente a otras". La intención del Gobierno es "avanzar en la laicidad".
Precisamente, se valora como un logro del anterior Gobierno "el establecimiento de un sistema de enseñanza religiosa inscrito en la escuela pero no en el sistema educativo, que se imparte "en" la escuela pero no "por" la escuela; la introducción en el currículo educativo de una materia, la Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, que contribuye a la formación en los valores constitucionales compartidos por todos; la eliminación de la exención del IVA de que gozaba la Iglesia católica y la puesta en marcha del sistema de asignación tributaria como forma de contribución estatal a su financiación, eliminando definitivamente el sistema de dotación presupuestaria".
La intención del PSOE es equiparar todas las convicciones, "con independencia de su carácter religioso o no", mientras que la ley de 1980 excluía de su regulación a las creencias que no fueran de tipo religioso. Es decir, que las asociaciones de tipo filosófico o humanista pasarán a tener la misma consideración que las creencias religiosas. Además, el programa avanza que "la contribución de las confesiones a la deliberación pública en las sociedades democráticas, a su desarrollo ético y cultural" debe entenderse "siempre subordinada a la soberanía de las instituciones democráticas, al imperio de la ley y, en definitiva, a la voluntad ciudadana mayoritaria".
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Dar derechos para garantizar
Dar derechos para garantizar el uso individual de las libertades de cada uno no es precisamente la promoción de un acto. Eso es una forma muy mal intencionada de exponerlo al conjunto de los ciudadanos.
El derecho se dá para aquella persona que quiera o necesite ejecerlo si así lo estima oportuno de acuerdo con sus creencias y convicciones morales, que cada cual tendrá las suyas.
La prohibición al ejercicio de un derecho por una imposición moral o religiosa que no atañe o afecte a la persona en cuestión, eso es lo que me parece un acto mezquino, inmoral y sobre todo, dictatorial.
Juan San Pedro nos dió una lección a ese respecto, mientras la Iglesia y el Estado fueron complices de que ese hombre no pudiera ejercer su derecho como un ser humano se merece.
Es lo que tiene una moral impuesta, lo inmoral e inhumano que resulta para cualquier ser humano vivir bajo ella.
AntonioManuel escribió: "El
AntonioManuel escribió: "El derecho se dá para aquella persona que quiera o necesite ejecerlo si así lo estima oportuno de acuerdo con sus creencias y convicciones morales, que cada cual tendrá las suyas".
Esto que escribes es una barbaridad. Si se llevara a la práctica, se justificaría cualquier barbaridad. No puedes dar derechos a matar a un tercero (por muy pequeño que sea), como pasa con el aborto.
Tus prédicas AntonioManuel
Tus prédicas AntonioManuel me tienen la mar de confuso, pensando que has dicho en otro lugar que eres cristiano, aunque poniendo de manifiesto muy claramente que no católico.
Permíteme que diga algo con todos mis respetos a tu persona, pero no a lo que expones, que me parece aberrante, sin desperdicio alguno.
Además de lo que escribe Nacho, quisiera aportar que el individualismo feroz que expones es pura anarquía. Más bien creo que, si al menos nuestra animalidad biológica funcionara decentemente, el hombre (varón y/o hembra) tendría unas reglas de convivencia en grupo, ciudaría de sus crías, y no las mataría, etc.¿Crees que la presunta razón que nos dio un Dios (o la naturaleza por la evolución, si lo prefieres) sirve para romper esos mínimos biológicos?
El remate de tu escrito es verdaderamente de frontispicio: "Es lo que tiene una moral impuesta, lo inmoral e inhumano que resulta para cualquier ser humano vivir bajo ella."
Creo que el paso obligado es vivir fuera del grupo, de la sociedad, que se marca unas normas de convivencia que no te gustan ¿por su influencia católica? ¿lo griego, lo romano, tampoco?
En efecto, la sociedad humana (es un decir) tiene muchas deficiencias contra las que luchar; no las aumentemos con "alegres" propuestas de que cada uno haga lo que le dé la gana.
Naturalmente que sí, Nacho.
Naturalmente que sí, Nacho. Todos hemos comprendido que me he referido a la libertad de ejercer los derechos democráticos y constitucionales que imperaban en aquellos maravillosos países bárbaros de la edad media.
Naturalmente que NO me he estado refiriendo al derecho de abortar según los supuestos legales, sino a la ley democrática y liberal de herodes antipas, el bueno.
Naturalmente que NO me he referido al derecho voluntario de una muerte digna según las convicciones morales de cada uno y en un supuesto similar al de Juan San Pedro, que tantos años luchó en vano para que se le reconociera el derecho a morir dentro de un marco legal que le permitiera hacerlo rodeado de su familia y con la dignidad que se merece un ser humano. A ese, unicamente lo mencioné para despistar. Lógicamente me refería a que nos den el derecho democrático y constitucional de pasar a cuchillo a todo aquel que no despierte nuestra simpatía.
Te felicito, por ser el primero en darse cuenta de lo que estaba hablando y sacar las verdaderas conclusiones de mi reflexión, y el que no lo ha entendido así, como lo has hecho tú, está claro que es un mal pensado.
Lamento ser, efectivamente,
Lamento ser, efectivamente, un mal pensado. Pero es que si hubieras dicho que era un chiste, muy malo, pero chiste..., tal vez hubiera reído la gracia repajolera de recordar los derechos en tiempos de Herodes Antipas o, más tarde, de Ataulfo, Argenta, Ervigio, Egica, Witiza y don Rodrigo, o de los Abderramanes, o de tantas buenas gentes que pasaban a cuchillo a quienes no despertaban su simpatía; en realidad eran producto de una época distinta de ésta, por tanto con reglas diferentes que nos sirven poco en la actual. ¿A qué vino recordarlas?
UN GRITO SORDO PARA UNA
UN GRITO SORDO PARA UNA MORAL HIPÓCRITA.
Aparece muerta en su domicilio la mujer francesa que pidió se la aplicara la eutanasia
Chantal Sébire, la francesa de 52 años que sufría un tumor incurable y había solicitado sin éxito a la justicia el derecho a la eutanasia, fue hallada muerta el miércoles en su domicilio de la localidad gala de Dijon
EFE | Actualizado 19.03.2008 - 21:50
Sébire padecía un tumor incurable en la cavidad nasal que se iba extendiendo hacia el cerebro y la producía serios daños, como una ceguera progresiva, así como intensos dolores.
Por el momento se ignoran las circunstancias en que se ha producido la muerte de la mujer, una maestra de escuela con tres hijos que apeló a la "humanidad" de la Justicia en su deseo de morir con dignidad.
Su petición ante la Justicia, la primera de ese tipo registrada en Francia, no fructificó debido a que el juez aplicó la legislación francesa sobre cuidados paliativos, de 2005.
De acuerdo con esa normativa, a la enferma se le había propuesto la posibilidad de un coma inducido que pudiera aplacar su dolor hasta el momento de la muerte natural.
El tipo de dolencia de Sébire sólo es padecida por unas doscientas personas en el mundo y tiene como efecto la deformación anómala de su cara, así como un sufrimiento permanente que dosis de morfina no conseguían limitar plenamente.
La experiencia de Chantal Sébire ha suscitado un debate en Francia acerca de la eutanasia e incluso motivado que el miércoles mismo el Gobierno haya encargado al diputado Jean Leonetti un estudio sobre las eventuales lagunas de la legislación.
Leonetti fue el ponente de la ley de 2005 que regula casos como el de la mujer de Dijon y para lo que la única respuesta en la denominada eutanasia pasiva, que permite a los médicos dejar morir, pero no ocasionar la muerte de modo activo.
También este miércoles el médico de Sébire, Emmanuel Debost, acudió al Palacio del Elíseo para trasladar el informe médico de su paciente al asesor del presidente de la República para temas de salud, Arnold Munnich.
Antes de conocer la sentencia del tribunal de Dijon, Chantal Sébire había declarado estar dispuesta a cumplir con su deseo de morir dignamente e incluso apuntó la posibilidad de desplazarse a Suiza, uno de los países europeos que autoriza la eutanasia activa junto con Holanda y Bélgica.
El caso ha generado divisiones en el seno del Gobierno, donde el titular de Exteriores y médico de formación, Bernard Kouchner, abogó por permitir a la enferma la eutanasia activa para que no se suicidara "en la clandestinidad, algo con lo que todo el mundo sufriría, sobre todo su familia".