La comunidad cristiana llora el asesinato del arzobispo de Mosul tras su secuestro

La comunidad cristiana llora el asesinato del arzobispo de Mosul tras su secuestro

La Conferencia Episcopal Española (CEE) envía una carta de condolencia al Patriarca de Babilonia de los caldeos, tras la aparición del cadáver del arzobispo de Mosul, Paulos Faraj Raho, que había sido secuestrado el pasado 29 de febrero.

REDACCIÓN HO.- El Secretario General de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Mons. D. Juan Antonio Martínez Camino, ha enviado, en nombre del Presidente, Cardenal Antonio María Rouco Varela, y de todos los miembros de la CEE, una carta al Patriarca de Babilonia de los Caldeos (Irak), S.E.R. Emmanuel III Delly, con motivo del asesinato del Arzobispo de Mosul, Mons. D. Paulos Faraj Rahho.

Mons. Martínez Camino le hace llegar la fraterna condolencia de la Iglesia en España. "Los católicos españoles -se puede leer en el texto de la carta- elevamos nuestras oraciones al Señor por el eterno descanso del Arzobispo y de las personas que perdieron la vida en las execrables acciones terroristas contra su persona. Al mismo tiempo, expresamos nuestros sentimientos de solidaridad y comunión con nuestros hermanos en la fe de la comunidad caldea de Irak y con todos los cristianos de esa afligida tierra. Quiera el Señor que se abran caminos de convivencia pacífica en la justicia y la verdadera libertad",  se indica en la carta.

El cadáver apareció el jueves

El arzobispo de la Iglesia caldea católica de Irak apareció muerto este jueves en las cercanías de Mosul, dos semanas después de su secuestro. Según informó la agencia católica italiana de noticias (SIR) los secuestradores telefonearon a las autoridades eclesiásticas para informar dónde se hallaba el cadáver. El arzobispo católico caldeo llevaba muerto cinco días cuando fue encontrado, según arrojó la autopsia del cadáver.

Paulos Faraj Raho, Arzobispo de MosulAunque algunos testimonios señalaron al principio que el cadáver presentaba varios tiros en la cabeza, se afirmó  después que el arzobispo de Mosul murió a causa de una enfermedad que padecía en el momento del secuestro, pero la investigación ha concluido que fue asesinado. Nadie ha reivindicado aún su asesinato, pero todo apunta a uno de los muchos grupos radicales suníes cercanos a Al Qaida que actúan en esa región. La agencia SIR informó que en su llamada, los secuestradores dijeron que el arzobispo se encontraba muy enfermo.

Nada más conocerse la noticia, el Papa Benedicto XVI -que había pedido al menos en dos ocasiones la liberación de monseñor Raho- expresó su "profunda tristeza" por la muerte del prelado, y lamentó ese acto de "violencia absurda e injustificada". La muerte del arzobispo Rahho también fue condenado por el primer ministro de Irak, Nouri Maliki, y los jerarcas sunitas y chiitas iraquíes.

Paulos Faraj Raho fue secuestrado por un grupo de desconocidos al terminar de celebrar misa el pasado 29 de febrero. Los captores asesinaron a su chófer y a sus dos guardaespaldas, y hasta ayer se desconocía si su objetivo consistía en solicitar un rescate.

El predecesor del prelado también fue víctima de un secuestro hace tres años, pero poco después fue liberado ileso, y al parecer sin que se hubiera pagado ninguna recompensa.

El funeral congrega a fieles de todo el país

Cristianos de todo Irak asistieron al funeral del arzobispo. Rodeados por guardias armados, los fieles que portaban flores y ramos de olivo, lloraron al paso del cortejo fúnebre por las calles de la población cristiana de Kremlis, cerca de Mosul, en el norte de Irak. "El fue un hombre honesto, leal y pacífico", dijo el Cardenal Emmanuel III Delly, el patriarca de la iglesia Caldea en Irak, durante la misa funeral.  "Todo el pueblo iraquí lo quería".

El asesinato del arzobispo de Mosul, una ciudad de mayoría musulmana suní, es el golpe más duro sufrido por la atormentada minoría cristiana de Irak, una de las más importantes y antiguas de la Iglesia católica en Oriente Medio.

La minoría cristiana, objetivo de constantes ataques

Los fieles iraquíes lloran la muerte de su arzobispoLa minoría cristiana, compuesta por cerca de un millón de iraquíes -un 3% de la población-, es objeto de constantes ataques por parte de los radicales musulmanes, tanto suníes como chiíes. La propaganda islamista identifica a los cristianos iraquíes con la "cruzada" que supuestamente lleva a cabo Estados Unidos en el país, y las iglesias y negocios llevados por sus fieles son objeto constante de ataques. El resultado es una lenta pero constante emigración de cristianos iraquíes, bien al extranjero, bien al norte del país, controlado por los kurdos.

Además de la quema de iglesias -seis fueron atacadas a principios de enero en Bagdad, Kirkuk y Mosul-, los islamistas no han dudado en atentar contra la vida de sacerdotes caldeos, aunque nunca hasta ahora apuntaron a la jerarquía de la Iglesia.

El objetivo de esta estrategia, según la denuncia de la asociación Ayuda a la Iglesia Necesitada, es crear pánico entre la población cristiana para forzarla a emigrar y crear un Irak exclusivamente musulmán. La situación de persecución religiosa es particularmente angustiosa entre la población cristiana de Mosul, tal como denunció el propio arzobispo Raho en unas declaraciones realizadas el pasado mes de noviembre a la agencia AsiaNews. La Iglesia católica caldea es, con sus 600.000 miembros, la más numerosa de las confesiones cristianas de Irak, y está unida a Roma. Sus raíces son muy antiguas, hasta el punto de que se definen como «hijos del apóstol Santo Tomás». Celebran sus ritos en arameo, la lengua que hablaba Jesucristo. La sede del Patriarcado caldeo está en Bagdad, donde vive la comunidad más numerosa de estos católicos de rito oriental, unos 350.000.