Queridos y necesarios Acebes y Zaplana

Recibí con tristeza la confirmación de la renuncia de Eduardo Zaplana a la Portavocía del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados.

Zaplana es un político de raza. Firme, contundente, templado. Capaz de castigar sin duelo a sus adversarios sin alterarse, sin perder las formas, y a la vez negociar y poner buena cara cuando el momento lo requiere. Astuto, fiable, y con gran valía política.

Ha defendido con admirable firmeza las posiciones y principios del centro-derecha español en una legislatura donde el objetivo final de todas las fuerzas políticas era sacar del mapa político español al Partido Popular. Ha sido un dique, un muro, un castillo infranqueable. Ha sido, sin duda, uno de los mejores soldados del PP y de la derecha española.

Ahora, ya desde hace unos días, todas las miradas recaen en Ángel Acebes, Secretario General del Partido Popular. Estoy convencido que más de un despistado cree que el Sr. Acebes Zaplana es el mismo, pues no hay detractor de ambos políticos que no los mente a la vez.

Otro tanque, otro fiel escudero de Rajoy, del PP, y de España. Hombre de principios, educado, coherente. Siempre leal, siempre dispuesto, siempre entregado. Una persona y un político que lleva la lealtad incrustada en la sangre. Lealtad a su líder, lealtad a su partido. Lealtad a su condición de católico practicante, lealtad a su país, esa gran nación llamada España.

En sectores y medios embarcados en un "proyecto con muchos tentáculos" se han empeñado, y lo han conseguido, en colocar a estos grandes políticos como la "derecha extrema". A fuerza de machacar, de repetir y de difamar, han ido colando el mensaje, incluso en los votantes del PP, de que estos dos señores, pues es lo que son, señores, pertenecen al "ala más dura y retrógrada de la derecha".

Así, y tras la derrota en estas elecciones, pocos son los periodistas y votantes del centro-derecha en España que no piden la cabeza de ambos líderes políticos.

Me gustaría manifestar mi absoluto agradecimiento a Eduardo Zaplana y a Ángel Acebes por representar y defender sin complejos y con admirable valentía los valores y planteamientos de la derecha liberal y conservadora de España.

El Partido Popular pierde mucho sin ellos. Los que creemos en España, en la libertad e igualdad de todos los españoles, en los valores tradicionales, en la familia, la educación y la vida, perdemos a dos grandes estandartes. A dos políticos de alto nivel.

Si el PP arrincona a políticos como Zaplana - parece que él mismo lo ha hecho- y Acebes, con todo lo que ellos representan de derecha digna y orgullosa de sí misma, estaría traicionando a diez millones de votantes que creen que España necesita una derecha valiente y con la cabeza alta.

Confío en Mariano Rajoy.

 

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