El CGPJ suspende en una ajustada y polémica votación al juez Calamita

El CGPJ suspende en una ajustada y polémica votación al juez Calamita

El CGPJ ha suspendido cautelarmente al juez de Murcia Fernando Ferrín Calamita, tras negar la custodia a una madre por ser lesbiana. El juez ha denunciado la campaña de acoso contra su persona, por el único motivo de buscar lo mejor para un menor.

REDACCIÓN HO / ABC, S.E. MADRID / EUROPA PRESS.- La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) acordó ayer, por tres votos contra dos, suspender cautelarmente en sus funciones al juez de Primera Instancia número 9 de Murcia, Fernando Ferrín Calamita, después de que el Tribunal Superior de Justicia de dicha comunidad haya admitido trámite la querella que presentó una mujer contra él por retrasar "de manera maliciosa", según la denunciante, el expediente para conseguir la adopción de la hija biológica de su compañera sentimental.

La decisión se ha acordado con el voto favorable de los vocales pertenecientes a la denominada minoría progresista en el Consejo, Juan Carlos Campo, Luis Aguiar y Fernando Salinas, actuando este último en sustitución de Juan Pablo González, perteneciente a la mayoría. Votaron en contra los conservadores Carlos Ríos y Enrique López.

El Consejo suele suspender a los jueces que son investigados en una causa penal cuando ésta ha sido instada por la Fiscalía, pero en el caso de Calamita, la querella por "retardo malicioso" se ha incoado a instancias de parte, si bien hay que precisar que el Ministerio Público informó a favor de la suspensión mientras se dirime la causa penal, informa Europa Press.

Preocupante ruptura de precedentes

En el fondo del debate de este asunto se encontraba el interés de sectores del CGPJ por evitar que, de aprobarse la suspensión de Ferrín Calamita, se pudiera generalizar la idea de que interponer querellas contra jueces puede servir como "vía rápida" para apartarles de un asunto cuando así interese a una de las partes.

No obstante, en este caso ha primado el interés por apartar a Ferrín Calamita de su función jurisdiccional mientras se resuelve la causa penal que se ha abierto contra él. Fuentes del sector mayoritario señalaron que "se ha roto el precedente" establecido en casos anteriores (no suspender hasta que existe procesamiento) y calificaron de "preocupante" la decisión mayoritaria.

La labor de Ferrín Calamita será sometida hoy otra vez a debate por el CGPJ, ya que la Comisión Disciplinaria tiene previsto discutir si le impone una sanción de 600 euros por "expresiones extravagantes" que vertió en un auto en el que otorgaba la custodia de dos niñas al padre porque la madre mantenía una relación lésbica. En junio del año pasado entró en la Inspección un escrito de la mujer afectada, en el que se quejaba de las expresiones que vertía el  juez en un auto en el que se le retiraba la custodia de sus hijas.

Esta mujer presentó demanda de divorcio con solicitud de medidas provisionales, a lo que Ferrín contestó en un auto, en el que explica que considera que lomejor para los hijos es contar con un padre y una madre que "la madre tendrá que elegir entre sus hijas o la nueva pareja".

Víctima de una campaña de acoso por buscar el bien del menor

Tras conocer la decisión del CGPJ, el juez hizo público un comunicado en el que se considera "víctima de una campaña de hostigamiento y de acoso y derribo". En el escrito, el magistrado señala que nunca ha retrasado "a propósito" ningún expediente, que el que ha motivado la querella "no goza de preferencia legal alguna" y que ha procurado buscar lo mejor para la menor. Comenta también Ferrín Calamita que, con ese objetivo, recabó varios informes de peritos, y revela que "en julio, haciendo uso de la facultad que la Ley otorga a cualquier juez, iba a plantear una cuestión de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional sobre la norma que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo y la posibilidad de adopción".

"Parece ser que no se me va a permitir; si eso es retrasar un asunto, todos los jueces que están planteando cuestiones de inconstitucionalidad por la reforma del Código Penal por la Ley de Violencia de Género estarían también retrasando a propósito la terminación del proceso penal, pero es evidente que no es así", añade el juez.

En un escrito dirigido a la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, al que ha tenido acceso Europa Press, el juez explica también que se encuentra desde finales del pasado mes de enero "de baja médica por depresión reactiva en fase aguda", por lo cual pidió la paralización del proceso penal con objeto de "preparar adecuadamente su defensa". Calamita aclaraba en su escrito que su intención es "colaborar con la justicia" y anticipaba que comparecerá ante el juez instructor de la causa en el momento en que su doctor le conceda el alta debido a que, por el momento, no se encuentra en condiciones de declarar. El magistrado padece, desde al menos 1995, una alteración del estado anímico, conocida como distimia, combinada con estrés laboral.

El juez pidió al alto tribunal que se le informara sobre la posibilidad de recurso contra la admisión a trámite de la querella en su contra y que se completara el testimonio del expediente de adopción. El TSJ ya ha dictado su respuesta a las solicitudes realizadas y ha rechazado la petición del juez de paralizar el proceso. Le ha informado, por otra parte, de que el auto de admisión de la querella en su contra puede ser recurrido en súplica en un plazo de tres días.