Ideario de HazteOir.org (2011)

El pasado 16 de julio, los socios de HazteOir.org se reunieron en Asamblea y aprobaron el Ideario de la Asociación.

Este es el texto del Ideario:

Ideario de HazteOir.org

HazteOir.org es una asociación de carácter civil, inscrita en el Registro de asociaciones con el núm. 167805, que nace de la experiencia y amistad de un grupo de personas que pretenden servir a la sociedad, trabajando para que en todos los ámbitos de la misma se respete la dignidad de la persona y los derechos a ella inherentes.

Desde una concepción cristiana de la persona y del orden social, queremos ofrecer a todos los ciudadanos un instrumento de participación, para mejorar nuestra sociedad.

El hombre es un ser racional (inteligente), libre (responsable de sus actos), moral (capaz de distinguir entre el bien y el mal) y creado a imagen y semejanza de Dios. Por tanto, el hombre, la persona, es superior al resto del universo, un valor en sí mismo.

Reconocemos y demandamos el respeto a la dignidad de la persona y a los derechos que de ella se derivan:

  1. Derecho a la vida y a su conservación, desde su concepción hasta el fin natural.
  2. Derecho a la integridad física, a la seguridad y a la salud.
  3. Derecho al respeto de la propia persona, su honor y reputación.
  4. Derecho a pensar, obrar o negarse a realizar determinadas acciones según el dictado de la recta conciencia.
  5. Derecho a la libertad de educación.
  6. Derecho a la libertad de información.
  7. Derecho de reunión y de asociación.
  8. Derecho a la libertad religiosa y a honrar a Dios, de forma privada y pública, individual y colectiva, según la recta conciencia.
  9. Derecho al matrimonio, definido como la unión entre un hombre y mujer, y a la educación de los hijos.
  10. Derecho al trabajo, a la iniciativa económica y a la propiedad privada.
  11. Derecho a la participación activa en la vida pública y a la protección jurídica del Estado.

Cada uno de estos derechos genera deberes correlativos.

El hombre es naturalmente social y necesita de los demás para desarrollarse y así permitirle alcanzar aquellos fines naturales que por sí mismo no puede lograr. La familia, nacida del compromiso entre un hombre y una mujer, es la célula básica y natural de la sociedad.

La autoridad es la potestad moral para gestionar la cosa pública. Su objeto es garantizar la libertad y los derechos fundamentales, tutelar el orden público y promover el bien común, es decir, las condiciones que sirven para el desarrollo material y espiritual de los hombres y mujeres que constituyen una comunidad. La autoridad debe someterse a la ética en su actuación.

Creemos que las autoridades políticas y los actores económicos deben potenciar una economía al servicio de la persona. La sociedad y el Estado deben remover los obstáculos para que todos puedan procurarse un medio de vida adecuado que permita un mantenimiento digno de la familia, clave del tejido social.

Consideramos que la empresa tiene una responsabilidad con la comunidad en la que lleva a cabo su actividad. Debe fomentarse la incorporación en la estrategia de negocio de una empresa del respeto por los valores éticos, por los empleados, por la comunidad y el medioambiente.

La responsabilidad y la solidaridad con las generaciones futuras nos obliga a proteger nuestro entorno natural a escala local, regional y global y a adoptar los compromisos necesarios para ello.

Los medios de comunicación son esenciales para el desarrollo social y garantizan el derecho a la información. Pedimos que sean libres, veraces y respetuosos con la dignidad de la persona. Deben ser igualmente responsables porque ofrecen modelos de vida y comportamiento a todos los ciudadanos.

Son principios básicos del orden social la solidaridad y la subsidiariedad.

  • La solidaridad hace a todos los hombres responsables de los demás, con preferencia por los más desfavorecidos. Este principio deberá inspirar las relaciones entre los diferentes grupos sociales, las comunidades autónomas en España y la comunidad internacional.
  • La subsidiariedad insta a que los diferentes niveles que forman la sociedad (familia, municipio, colegios y agrupaciones profesionales, empresas, comunidad educativa, universidades, sindicatos, asociaciones, etc.) desarrollen su iniciativa libre y responsablemente. El Estado y la Administración no deben interferir la labor de la sociedad si no es para apoyar su autonomía y suplirla sólo cuando sea necesario.

Por ser el hombre un ser racional y libre, que puede determinarse a sí mismo, consideramos un derecho fundamental la participación en la construcción de la sociedad. El derecho y el deber a la participación nace, entre otros, de los siguientes principios: (i) la sociedad es anterior al Estado; (ii) la política es esencialmente vocación de servicio; y (iii) los gobernantes tienen el deber de escuchar a los gobernados. La participación no puede limitarse a depositar una papeleta en una urna cada cierto tiempo.

Las asociaciones, los medios de comunicación y los partidos políticos deben ser cauce para la participación de los ciudadanos en la vida pública. HazteOir.org asume como misión promover la participación de los ciudadanos. Creemos que ésta es la mejor forma de recuperar la dignidad de la cosa pública y de hacer que nuestra democracia se convierta en algo participativo durante los años que transcurran entre cada uno de los procesos electorales.

Es preciso abrir nuevos cauces de participación de los ciudadanos, para que los políticos e instituciones estén realmente al servicio de la sociedad. Para ello, Internet y las nuevas tecnologías son instrumentos privilegiados.

OFRECEMOS a toda la sociedad española estos valores como una propuesta, nunca como una imposición, porque los creemos buenos para mejorar nuestro sistema de convivencia.

En Madrid, a 16 de julio de 2011

Documento: 

Hola Nacho : Te paso unas objeciones en relación al ideario HO : 1. Al hablar del ser humano yo introduciría la mención explícita a la distinción entre individuo y especie . Y esto debido a que las políticas de Estado siempre funcionan con la idea puesta en la gestión de la especie; lo cual supone que pueden favorecer o no al individuo . Por .ej. el aborto selectivo en China es medida política centrada en la especie humana y su aplicación pretende favorecer la competitividad entre varones y de , resultas, la subida del PIB de la nación . Sin embargo al se una medida que daña al individuo, sería rechazable para nosotros porque nosotros tenemos por innegociable que el individuo humano - a diferencia del resto de individuos de la escala zoológica- tiene un valor per se infinito y no solo como componente numérico de la especie humana gestionada. Aquella distinción me parece que sería útil introducirla en el ideario. 2. En el asunto de la conciencia individual , lo de recta , yo lo retiraría . Porque ningún ser humano es capaz de entrar en la conciencia de otro para valorar si el sujeto piensa o no rectamente . Hay personas que toman decisiones políticas erróneas siguiendo una conciencia subjetiva recta. Y hay personas que toman decisiones políticas correctas por motivos espurios – es decir : siguiendo una conciencia subjetiva no recta- . Sin embargo , a la hora de enjuiciar medidas políticas tomadas , lo único que el espectador puede valorar es lo que queda patente , nunca la intención- recta torcida - del político , que es invisible . 3. En democracia , la participación ciudadana significa que cualquier ciudadano es dueño de sus pensamiento s y decisiones y que delegó parte de su competencia en manos del Estado . Democracia significa que el ciudadano responsable es aquel que reconoce que con solo votar no basta para participar . Hace falta que el ciudadano esté dispuesto a fiscalizar al poder y a impedir que el poder fiscalice nuestra conciencia 4. El sistema educativo debe impartir las asignaturas EpC y Educación sentimental de calidad dotadas ambas de contenidos antropológicos acordes con la ley natural e impartidas por profesionales competentes . 5. Mencionaría la frase “ interés general” y retiraría la de “ bien común6 Incluiría al Estado en el elenco de niveles que configuran la sociedad , lo mismo que ya aparecen incluídos el municipio o la familia. 7. La independencia de los mas media y la divulgación de la verdad que puedan hacer siempre quedan condicionadas por la línea editorial y la solvencia económica que determinado media pueda ofrecer . Sugiero que el Estado subvencione por ley a los media en función de la cifra de lectores/ radioyentes/ telespectadores que optan por utilizar tal o cual media.

Muy buenas.
De acuerdo con Catión:
En el punto 1: La definición de Boecio, tomada por santo Tomás y por la tradición escolástica, neoescolástica y la filosófica cristiana es "sustancia INDIVIDUAL de naturaleza racional". Pero creo que no es el problema principal de este escueto ideario. En relación con la noción de persona marcada en el ideario, la alusión a la moralidad natural del ser humano es errada de principio a fin: que el ser humano es un ser moral no significa que sea capaz de distinguir el bien y el mal. Esto depende de la educación en las virtudes que reciba la persona, en el caso propuesto, en la prudencia aristotélico-tomista. Y la distinción entre lo bueno y lo malo no es natural, debe ser aprehendida y enseñada. Si todo ser humano por naturaleza distingue lo bueno de lo malo, hoy, que sigue abierto este debate y se sostienen posiciones contrarias y contradictorias, nosotros en este ideario estaríamos apoyando el relativismo moral de Europa, cáncer y metástasis del verdadero progreso.
En grave y profundo desacuerdo con Catión:
En el punto 2: Por supuesto que se puede hablar de recta conciencia, entendiendo a qué nos referimos cuando usamos este término. No se refiere el ideario (es evidente) ni a la conciencia de Husserl ni a la autoconciencia de otros fenomenólogos. Se refiere a la conciencia moral de la tradición cristiana, a la facultad de la persona humana de emitir un juicio moral (y más derivados, hablo en síntesis) sobre un objeto susceptible de juicio. Esa conciencia ha de ser recta; ha de estar formada y dispuesta al verdadero bien. Ésa es la recta conciencia que yo busco para los españoles y para el mundo. Y una conciencia puede no ser ecta, evidentemente. Así, pueden distinguirse sin problema la recta conciencia de la conciencia informada o deformada.
En el punto 3: La democracia está fundada no en la autonomía personal, pues se absolutizaría la libertad y degeneraría la democracia en un monstruo... como el que vivimos ahora. No; la democracia está fundamenta en el derecho natural del individuo a autogobernarse. De aquí nace el derecho de la nación y de la sociedad política edificada sobre la nación a autogobernarse.
Por cierto, yo no he delegado en el Estado mi potencia gubernamental, ni lo ha hecho la sociedad. No puedes todavía co ntinuar con ese lema ilustrado de "todo para el pueblo, pero sin el pueblo", ni con las teorías del sutil Jean Bodin o de Hobbes y su Leviatán. Hoy, esa teroría es una defensa de un totalitarismo parcial y escondido, disfrazado de la democracia falsa que pintan sus teorías del derecho. El Estado no es más que la alta esfera de la sociedad política de la nación que está precisamente al servicio de ésta. La gran función del Estado es preservar la autonomía de la sociedad política, no en conquistar competencias a la sociedad democrática. A veces entendemos mal el centralismo gubernamental por el caos que han causado las autonomías de algunas comunidades autónomas españolas, y ponemos al totalitarismo la etiqueta de centralismo, disfrazando la dictadura de democracia y defendiendo al Leviatán, sosteniendo que el Estado tiene derecho a gobernar a la sociedad porque la sociedad cedió su competencia. No Jean Bodin, no, Jean Jacques Rousseau; no, Hobbes: no queremos vuestros sistemas denigrantes para nuestra amada Nación. La sociedad poñlítica ha de autogobernarse, no ha de ser gobernada por el Estado.
En el punto 4: estoy de acuerdo en parte del punto, pero cambiaría lo del sistema educativo. Hoy, el sistema educativo es el Estado, nos guste o no. Si te refieres a la noción más amplia de sistema educativo hazklo notar. Si te referías a la educación que hoy se llama pública, y que no es más que un instrumento aleccionador del Estado, pues no estoy de acuerdo. El Estado no debe imponer una educación porque transgrede su potencia, la educación la elige el responsable legal del educando, no la impone el Estado. Esa potencia educativa ha de ser expropiada del Estado.
En el punto 5: ¿Qué es el interés general, sino el bien del individuo? ¿Qué es el bien común, sino el bien de todos y cada uno de los individuos? No hablamos del bien público (que también) sino del bien común, común a los individuos. ¿Por qué seguir deformando la lengua y relegar al silencio términos que hablan por sí solos? ¿Qué miedo te infunde la palabra bien o la locución "bien común"? ¿Qué buscas con ese cambio de términos?
En el punto 6. En profundísimo desacuerdo. Revisa tu concepto de Estado.
El Estado, repito, no es más que la cúpula más alta de la sociedad política en cuanto al poder gubernamental. Sólo en cuanto a este aspecto se pueden trazar niveles y precisando meticulosamente. La configuración de la sociedad es por la nación. No hay división de clases ni de niveles (que viene a ser lo mismo) en la comunidad nacional.
En el punto 7: Estoy de acuerdo, excepto en el criterio de la subvención. No es el criterio el número de lectores; esto surge por un criterio pseudorealista, cercano al materialismo, y derivado de la absolutización de la democracia que advierto en tus comentarios. Procede de una teoría de la verdad por consenso. La realista y la que sigue toda filosofía cristiana es la teoría de la verdad por adecuación. "Adaequatio rei et intellectus veritas est", dijo Tomás de Aquino; la adecuación entre la realidad y el entendimiento, entre lo que es y lo que conocemos y pensamos. Ésa es la verdad, cuando el entendimiento se adecúa a la realidad, y no al revés. La verdad no es lo que la mayoría piensa. No, y no. No es el criterio la subvención por número de lectores. La subvención, para garantizar la libertad de pensameinto (aunque me pese) ha de ser equitativa.

Un abrazo.

En relación con el Ideario, al hablar de los principios, se proclama que la sociedad es anterior al estado, lo cual es correcto; pero se debería comenzar afirmando como primer principio, que el individuo (persona) es anterior a la sociedad, frente a las ideologías colectivistas y los totalitarismos.

H003098 . cuidado con esa idea que - pese a ser buena - deriva fácilmente hacia otra idea - ésta perversa y muy querida por Margaret Thacher - que afirma rotundamente la NO EXISTENCIA de la la realidad "SOCIEDAD" y únicamente LA EXISTENCIA de INDIVIDUOS .

Respondiendo a H003098, le doy la razón a Catión. Hay que tener un equilibrio. El individuo es anterior a la comunidad, pero no absolutamente. Ni la comunidad es absolutamente posterior al individuo. La comunidad es una asociación de individuos por el nacimiento. Nación, la comunidad más excelsa, procede de la raíz latina nascere (nacer). El viínculo de una comunidad se esta blece en el nacimiento. El individuo nace en una comunidad.
Repito. Hay que tener un equilibrio, si no es muy fácil llegar a un extremo o a otro.

H003098 . cuidado con esa idea que - pese a ser buena - deriva fácilmente hacia otra idea - ésta perversa y muy querida por Margaret Thacher - que afirma rotundamente la NO EXISTENCIA de la realidad "SOCIEDAD" y únicamente LA EXISTENCIA de INDIVIDUOS .

Petición a HO.
Saludos.
No quiero seguir sacando pegas (que las hay) al ideario de HO porque no tengo tiempo. No ha sido buena idea encargarlo a un filósofo del derecho. Debería haberlo editado (y precisando) junto con un antropólogo, y especialistas en filosofía de la Naturaleza y Metafísica.
Ruego que tengan en cuenta mi petición y revisen el ideario.
Gracias. Un fuerte abrazo.

Muchas gracias Chema, lo tendremos en cuenta, si nos concretas qué aspectos ves que faltan o que sobran o que habría que matizar te lo agradeceríamos mucho. De todas formas, ten en cuenta que HO presenta un ideario que fundamente nuestros principios y acciones, ni aspira, ni ha de ser una especie de código deontológico. La antropología que presenta el ideario: "El hombre es un ser racional (inteligente), libre (responsable de sus actos), moral (capaz de distinguir entre el bien y el mal) y creado a imagen y semejanza de Dios. Por tanto, el hombre, la persona, es superior al resto del universo, un valor en sí mismo".
Es más que suficiente para la visión del mundo y del hombre a la que HO se adhiere.
"Metafísicamente" hablando, parece correcto el ideario, ni HO es un fin en sí mismo y la persona como tal por su plena dignidad, sí, pero remitida al Ser Eterno y Supremo: Dios.
Se recogen principios fundamentales del humanismo cristiano y muy concretamente enseñanzas clave de la Doctrina de la Iglesia Católica: bien común, solidaridad y el principio de subsidiariedad, lugar del Estado, etc... a las que HO rinde su acción en la esfera política, institucional y social.

Buenas y gracias por su tiempo.
Un ideario debe fundamentar sólidamente las acciones de una sociedad como ésta, pero creo que sigue siendo escueto. No pido un "código deontológico", como dice usted; pido una exposición seria y suficiente. Es también un método de formación y evangelización para los lectores de HO.
No opino que la exposición antropológica del ideario "sea más que suficiente para la visión del mundo y del hombre a la que HO se adhiere". Porque no habéis pintado ni al hombre ni al mundo. Habéis definido (y mal, o al menos de forma muy imprecisa) la naturaleza humana, y poco hay del mundo. Y el ideario se presta a equivocaciones. Por eso no debería haberlo redactado sólo un filósofo del Derecho. Vendría bien que lo revisaran expertos filósofos y teólogos cristianos.
Enumero algunos puntos en los que yo no estoy de acuerdo, cambiaría o profundizaría:
El hombre, capaz de distinguir el bien del mal. Me sumo a la suposición, pero se debería precisar. Es capaz en cuanto a la potencia del hombre, pero esa facultad ha de ser formada; el hombre está en cierto sentido dirigido al Bien, pero no lo conoce innatamente. De hecho sólo distingue entre el bien y el mal quien conoce el bien. ¿Cuántos hombres confunden el bien y el mal, y obran el mal creyéndolo bien? Actualmente muchos hombres se extravían en un mal disfrazado, oculto bajo una apariencia hermosa. Sirva de ejemplo el filósofo griego Epicuro, que confundió el bien con el placer. El placer, en efecto, es un bien, pero no siempre es bueno. Aunque la afirmación es verdadera, se presta a equivocaciones. Creo más correcto decir que el hombre puede distinguir el bien del mal, no que lo distinga de hecho.
"La autoridad es la potestad moral para gestionar la cosa pública. Su objeto es garantizar la libertad y los derechos fundamentales, tutelar el orden público y promover el bien común, es decir, las condiciones que sirven para el desarrollo material y espiritual de los hombres y mujeres que constituyen una comunidad. La autoridad debe someterse a la ética en su actuación". Cita textual del ideario. Alabo la formación en su campo del redactor. Sin embargo, me encantaría que profundizasen un poco más en las cuestiones que se exponen tan sintéticamente.
En cuanto a los "principios básicos del orden social", me ha disgustado (sobre todo debido al marco social y al sentir común actual en España) que no se hable de los lazos fortísimos, trazados desde el nacimiento de la persona en el seno familiar, que unen a los miembros de una comunidad. Hablo, en efecto, de la comunidad de las comunidades: de la nación. Pido al expositor, experto filósofo del Derecho, que ilustre a los lectores y exponga también en el ideario la venerable amarra que nos ata amorosamente desde el nacimiento a nuestra nación y al resto de los españoles. Considero el patriotismo como uno de los principios básicos del orden social, sobre el que se ha escrito; que motiva, alienta y dirige el amor hacia la patria y hacia los miembros de la nación. Creo que no digo tonterías ni pido nada ilegítimo: si somos cristianos, conforme a la Doctrina Social de la Iglesia Católica, no podemos olvidar que sólo vivirá plenamente el 4º mandamiento de la Ley de Dios el patriota, o lo que es lo mismo, el amante de la patria y de los miembros de la comunidad. Es un amor genuino y específico. Y, por cierto, algo muy debatido pero fundamental en la teoría del Derecho, si no me equivoco.
Un cristiano no puede hablar sólo de esa "solidaridad". El amor "humano", es cierto, es venerable e imagen del amor de Dios. Pero yo, católico también, no quiero la solidaridad para nadie. Lo juzgo un reduccionismo de la virtud teologal más importante (según las cartas canónicas de san Pablo): la caridad cristiana. Es mucho más elevada, sabia, profunda, verdadera y entregada que la solidaridad que se ha descrito. Y no es otra cosa que amar desde Dios a los hombres con el mismo Amor de Dios (diferente al amor de los hombres), queriendo y obrando lo mismo que Dios quiere para sus amados. ¿No hay una notable diferencia entre la caridad católica y la solidaridad protestante? Debido a la contraposición que establece Lutero entre naturaleza y Gracia, juzga imposible lo que los católicos anhelan, y sustituye la caridad por la solidaridad. Además, esa caridad es personalizada y transformada en el siervo de Dios patriota por su amor a la nación y, en este caso, a los españoles.
No puedo quejarme del párrafo en el que se habla de la participación ciudadana. Simplemente cambiaría el término "gobernados". La verdad es que no sé cuál escogería... Pero el lenguaje hace mucho, y la sociedad no debe ser gobernada por otro, ni siquiera por el Estado. La sociedad debe ser autogobernada.
Además, hablaría de más temas en el ideario. Ya los expondré cuanto tenga más tiempo.
Gracias por su tiempo y por leer esta reflexión. Saludos.

Vivimos una divisoria de dimensión planetaria y alcance metahistórico. Se cuece un cambio social sin precedentes . Hemos de tomar conciencia de la importancia del momento. Ya ha nacido el mundo global . Se expande y reajusta el puzle de naciones, de poderes, de influencias Y se va configurando un gobierno global, instituciones de gobierno global y una ética global que ya buscan su propio sitio entre la maraña mundial de regímenes políticos, religiones, filosofías, ideologías, legislaciones, lobies , organizaciones, grupos de presión , … No es momento de promover aldeanismos, boinas mentales, soluciones de mira corta. La demanda sociopolítica de la sociedad exige nuevos planteamientos , lenguajes nuevos y perder el miedo . Pasa esto por Ir al origen de las actuales instituciones y así poder replantearnos a fondo el modelo social . Saber por qué fueron montadas ciertas instituciones - la utilidad social de su nacimiento –. Ir al origen y dejarnos de apaños . Hay que estar dispuestos incluso a pasar por quirófano / a llevar a otros a quirófano y una vez allí, a no tolerar que el galeno vende sobre pus, y menos aún, que perfume la venda. Sería tremendo engañabobos. El médico debe hincar su bisturí en el núcleo de la infección, limpiar el pus, desinfectar la herida , cauterizar y , solo después.... vendar. Ejemplo de preguntas fulcrales sobre, por ejemplo la realidad del Estado : ¿ Por qué se vió la necesidad de diseñar y montar la figura del Estado? ¿ Qué utilidad social vino a satisfacer en su momento la confección del artificio estatal ? ¿ Cumple hoy la función para la cual fue diseñado ? ¿ Está falsificado su papel? ¿ Es hoy una carga social más que una ayuda social ? . ¿ Que se necesita añadir / quitar a la estructura estatal pra que funcione mejor ? ¿ Es util que desaparezca ? ¿ Que efecto generan las nuevas tecnologías en la estructura administrativa del Estado y en la eficacia participativa de la ciudadanía? ¿ Existen formas diferentes y viables de elección , gobierno, financiación y reemplazo de los políticos ? . Las leyes siempre serán necesarias, pero las elaboradas a partir de ahora requieren incorporar fundamentos antropológicos y de ecología humana que las leyes vigentes todavía no poseen. La sociedad necesita ser entendida / estudiada como organismo vivo sometido a evolución cultural / moral, progresiva a veces; otras, regresiva. La ecología humana es ciencia incipiente y ausente de las cátedras pero básica en la actual coyuntura y en sucesivos años . La antropología cultural posee, en cambio, mayor recorrido histórico si bien la de formato cristiano está marginada del debate cultural oficialista . En ese debate de restringido acceso solo encontramos : 1 ) sociología – ciencia débil y totalmente prescindible - y 2 ) marxismo de género a embute y bajo multiples nombres ( filosofía marxista, política marxista, psicología marxista, psiquiatría marxista, ecología marxista, sexualidad marxista, pedagogía marxista, fe marxista explicada con la estafa de venir etiquetada como ciencia, )…materias divulgadas desde cátedras universitarias, liceos, sindicatos, plataformas , asociaciones , mesas, mass- media, cine, y variada propaganda insitucional constituidas full- number y full-time por ideólogos marxistas ,… elenco de corrupción intelectual institucionalizada que cierra el paso a cualquier ciencia no ideologizada que pueda amenazar el monopolio. Frente a este Goliat , se presenta HO con un ideario publicado que no cuadra con su vocación de plataforma innovadora . Ideario acartonado y con olor a naftalina . En todo caso, desprovisto de contenido revolucionario Con tales mimbres malamente HO puede aspirar a posiciones de liderazgo y vanguardia acordes con los nuevos tiempos . Aquí dentro hay gente buena pero con miedo a abrirse ..parece como si alguno sintiera amenazadas sus convicciones o, peor aún , traicionada su fe, por el hecho de someterla a la prueba de una discusión abierta sobre su fundamento . Quizás sea que todavía no nos hemos enterado de que ser católico hoy significa ser capaz de sostener con seguridad y serenidad convicciones de fe y a la vez ser capaz de dar razones de la propia esperanza en un contexto de diálogo, admitiendo de antemano que el acto de dialogar no es fácil porque exige aprendizaje no solo ético sino técnico , lo cual implica que al exponer ideas y convicciones hemos de reconocer los limites de nuestro discurso y de nuestras luces , los del discurso y luces del interlocutor que escucha / habla . Y asumir las propias miserias y las del interlocutor. También , hemos de rechazar precipitaciones al buscar soluciones . Nada de quemar etapas - ni siquiera por conveniencia estratégica- . Hemos de tener claro que no se trata de vencer ni de ganar elecciones, sino de facilitar la germinación de una revolución de envergadura : la cosa va de convencer, de hacer un trabajo formativo , que no es moco de pavo, y liderar un cambio social de calado proyectado a partir del cambio del corazón humano ( núcleo del pensamiento y del amor ) . HO está para ofrecer alimento intelectual / ético de calidad, muy bien cocinado para que la gente pueda percibirlo atractivo y digerible . Yo no estaría contento si HO apostara de forma prevalente por éxitos cortoplacistas - siempre fungibles y de poco fuste- . Eso equivaldría a malgastar recursos : si, mucho marquetin "in" pero bocadillos de aire para comer ( pan para hoy, hambre para mañana ) . HO surgió - me parece - para proporcionar proteina de calidad , no salsa tabasco.