Orgullo Gay 2008 en Toledo: a por los menores de edad

Orgullo Gay 2008 en Toledo: a por los menores de edad

El Ayuntamiento de Toledo promueve este año la "Semana del Orgullo Gay" bajo el lema "Toledo entiende" con un programa de actividades en el que se incluyen iniciativas orientadas a los niños y adolescentes y con propuestas de actuación en el ámbito escolar. Envía al Alcalde de Toledo tu más firme rechazo a esta iniciativa que atenta contra la infancia.

El programa de actividades - que puede encontrarse completo en la web http://www.toledoentiende.es/ - incluye actividades orientadas a la infancia el sábado por la mañana en la céntrica Plaza de Zocodover. De igual forma, ese mismo día tendrá lugar un acto institucional en el Ayuntamiento toledano en el que se hará entrega de la bandera Arco Iris a algunos alumnos representantes del Consejo Escolar local, lo que supone que el consitorio toledano asume como propias las propuestas de intervención en el ámbito escolar y entre la población menor de edad, niños y adolescentes, presentadas por los colectivos organizadores.

Entre dichos colectivos se encuentran la Asociación Bolobolo, las Juventudes Socialistas de Toledo, la Fundación Triángulo de Castilla-La Mancha y la Federación Local de Asociaciones de Vecinos "El Ciudadano". El manifiesto suscrito por estas entidades, al que se dará lectura pública el mismo sábado por la tarde, contiene afirmaciones como las siguientes:

"El estudio ... realizado en 2007 por la FELGTB presenta las aulas y centros de educación secundaria como lugares no seguros para lesbianas, gays, bisexuales y transexuales..."

"...consideramos de la máxima urgencia incorporar en la enseñanza contenidos que valgan para mostrar la realidad y diversidad social, sexual, religiosa, política, familiar o personal..."

"...tenemos que seguir trabajando contra la homofobia y por la normalización en la educación, pero también con las familias, con el tejido asociativo, con la prensa, con las instituciones o con la cultura..."

Como puede verse, se trata de un intento declarado de intervenir en el ámbito de la infancia y la adolescencia, así como en el sistema educativo, ampliando ese campo de actuación a toda la sociedad, incluyendo el entorno familiar. Se trata sin duda de una invasión de la privacidad que no puede ser tolerada ni mucho menos amparada por ninguna institución pública.