Educación diferenciada: calidad e igualdad en libertad

Educación diferenciada: calidad e igualdad en libertad

La Ley Orgánica de Educación del PSOE discrimina a las familias que quieren elegir educación diferenciada para sus hijos. Pide al ministro Wert que acabe con la inseguridad jurídica y apueste por el cheque escolar.

REDACCIÓN HO.- El Tribunal Supremo se apoya en un artículo de la Ley Orgánica de Educación, el 84.3, para concluir que los colegios de educación diferenciada, de chichos o de chicas, no pueden obtener conciertos con la Administración educativa. 

En una sentencia conocida este miércoles por una información del diario El País, el alto tribunal da la razón a la Comunidad Autónoma de Cantabria y a la de Andalucía, en su decisión de revocar los conciertos con tres colegios (dos de Cantabria y uno de Sevilla) de educación diferenciada. 

La resolución podría vulnerar la Convención de la UNESCO contra la discriminación en la enseñanza, de 1960, firmada por España, que deja claro que la educación diferenciada no es una forma de discriminación, sino una opción pedagógica del todo legítima y con resultados de calidad educativa plenamente contrastados.

De hecho, una doctrina de estudios sobre la Educación, ampliamente compartida por la comunidad científica, ha demostrado que la educación diferenciada favorece la igualdad de oportunidades de chicos y chicas. 

En países como Estados Unidos y Reino Unido, la educación diferenciada goza de prestigio y de apoyo, entre los sectores más progresistas de la Opinión Pública.

Abrir el debate sobre el cheque escolar

Antes de esta sentencia del Tribunal Supremo, los tribunales superiores de Andalucía y Cantabria habían dado la razón a los padres, que piden el mantenimiento de los conciertos, con base en el derecho constitucional a elegir la educación de los hijos.

Aunque el asunto llegará al Tribunal Constitucional, pues las familias han comunicado que no están de acuerdo con la sentencia y la recurrirán, el debate sobre la educación diferenciada y su régimen jurídico en España ha vuelto a abrirse. 

El sistema de conciertos educativos reserva al Estado la facultad de fijar las condiciones de acceso a los centros y restringe la libertad de los padres para elegir el centro al que asisten sus hijos. Si se retiran los conciertos a los colegios de educación diferenciada, solo las familias que puedan permitírselo por su patrimonio o ingresos podrán acceder a este tipo de colegios. 

Para muchos expertos y cada vez para más familias, es el momento de reflexionar sobre la implantación del cheque escolar en España.

La ideología de género toma la escuela

La LOE aprobada durante el primer mandato del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero incluyó un artículo, el 84.3, en el que se prohíbe discriminar la admisión de alumnos por razón de sexo. 

El Tribunal Supremo establece que este artículo de la LOE es incompatible con los conciertos de la Administración con los colegios de educación diferenciada, unos 70 centros que reciben actualmente fondos públicos en régimen de concierto. 

En España, el concierto educativo es el sistema por el que se realiza la libertad de elección del centro; una libertad deficiente y cuestionada, como se comprueba con la LOE y con la reciente sentencia del Supremo que la interpreta.

La previsión del legislador socialista al redactar la Ley era, en efecto, acabar con los conciertos en los centros de educación diferenciada. 

De hecho, el anterior Gobierno del PSOE dejó en la gaveta un proyecto de Ley de Igualdad de Género, en el que, lo que en la LOE era formulación más o menos ambigua, iba a quedar totalmente claro en la nueva ley, que el sistema de conciertos excluiría a los colegios de educación diferenciada.

La LOE sí impone la segregación arbitraria

La LOE sí impone, en cambio, un tipo de segregación arbitraria, en contra del principio de igualdad de oportunidades. Se trata de la segregación por edad. Según el legislador socialista, los niños tienen que permanecer agrupados por edad. Los que no han aprendido los conocimientos necesarios, no pueden repetir. Y los que van adelantados, no pueden pasar a un curso superior en el que rindan más. Se trata, además, de una segregación antinatural, pues, fuera del aula, los niños se relacionan habitualmente con otros de distintas edades.

La LOE y la sentencia del Tribunal Supremo vulneran una Convención de la UNESCO contra la discriminación en la enseñanza, de 1960, que vincula a España, al haberla firmado. Esa Convención señala que la educación diferenciada no es una forma de discriminación sino una legítima opción pedagógica y, por lo tanto, debe estar al alcance de todas las familias que la prefieran para educar a sus hijos.

La reacción del Gobierno

Así lo ha recordado el ministro de Educación, José Ignacio Wert, al comentar las resoluciones del Tribunal Supremo. El Gobierno las acata y respeta, dice, pero, al mismo tiempo, se pregunta "hasta qué punto el argumento de que la educación diferenciada supone una discriminación entre los sexos es un argumento compatible con la Convención de la Unesco que firmó España contra la discriminación en la enseñanza".

Si no hay discriminación por razón de sexo en la educación diferenciada (y así lo reconozco  la UNESCO, integrando la práctica legislativa y la doctrina educativa de las sociedades abiertas más prósperas y equitativas del mundo), entonces "no puede haber tampoco diferenciación en la aportación de fondos públicos", tal y como subraya el ministro de Educación.

El Gobierno prepara una reforma educativa, la "enésima" desde la Constitución de 1978. Es el momento de abrir el debate sobre el cheque escolar como el sistema que procura, de manera efectiva, la libertad de educación y la mejora de la calidad de la enseñanza. 

HazteOir.org apuesta desde su fundación, en 2001, por este sistema de financiación que ofrece a todas las familias la posibilidad de elegir el mejor centro para sus hijos. 

Está claro, y así lo dice la UNESCO, que la educación diferenciada es una opción pedagógica más. Los padres tienen derecho a elegirla para sus hijos.

El Gobierno debe dejarlo claro en la reforma educativa que está redactando.

Pídele que apueste por la plena libertad de elección del centro. Pídele que apruebe el cheque escolar.