Fiesta Nacional por la regeneración democrática

Fiesta Nacional por la regeneración democrática

En el día de la Fiesta Nacional, une tu voz al manifiesto por la regeneración institucional.

REDACCIÓN HO.- La situación de España es, a todas luces, grave. La nueva subida de impuestos y los nuevos recortes de servicios públicos, por importe de 65.000 millones de euros, han elevado a un grado preocupante el malestar y la contestación populares.

España es un país intervenido, desde fuera, y deprimido, desde dentro. 

El rescate de bancos y cajas de ahorros obliga a "ceder toneladas de soberanía” a la Unión Europea, como ha apuntado con elocuencia el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo.

Hay casi cinco millones de personas sin empleo. Más de la mitad de los jóvenes no tiene trabajo ni oportunidades. La emigración a Europa y América vuelve a drenar nuestro país de inteligencia e ilusión. Organismos internacionales como el FMI observan a España con asombro y preocupación y señalan que, mientras Europa crece, España volverá a ser en 2013 el punto negro de las economías del mundo. El presidente del Consejo Económico y Social, Marcos Peña, sostiene que el nivel económico que España tenía en 2007 no se recuperará hasta el año 2025. Hablar de una generación perdida ya es un lugar común en la Prensa. 

Al malestar con las medidas económicas, se une una creciente desafección con los representantes políticos y una crítica al modelo y el tamaño del Estado; crítica que va desde la Academia a las conversaciones populares.

Muchos ciudadanos empiezan a percibir que los políticos son parte del problema, según se constata en los más recientes sondeos del CIS.

Se abre paso, en foros académicos como en capas populares, la convicción de que, para superar la situación de emergencia económica y financiera, no basta con reformas económicas y son precisas, además, reformas institucionales para reducir el número de políticos y limitar su poder.

Conoce, enriquece con tus comentarios, firma y difunde la Declaración por la Regeneración Institucional, que HazteOir.org presentará en el Congreso de los Diputados, por el procedimiento de peticiones, este otoño:

Nosotros, ciudadanos preocupados por la situación de emergencia económica y financiera de España, constatamos que esta se origina y agrava:

1. En un ineficiente modelo territorial del Estado y en el colapso del sistema autonómico trazado por  el Título VIII de la Constitución de 1978.

2. En la proliferación y el desproporcionado tamaño y poder de los gobiernos con respecto a la libertad de las personas.

3. En la exacción de riqueza a la sociedad productiva y su desvío forzoso, en forma de subvenciones y privilegios, a partidos políticos, sindicatos, organizaciones patronales y otros grupos de interés improductivos.

4. En la colusión de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, en lugar de la separación efectiva que es requisito de un Estado democrático de Derecho.

 

Nosotros, demócratas españoles comprometidos con la libertad y la prosperidad de nuestros hijos, declaramos que el programa político para salir de la crisis debe incluir, entre otras, la siguientes reformas institucionales:

1. Reforma del Título VIII de la Constitución, "De la Organización Territorial del Estado", para reducir el número de Comunidades Autónomas, parlamentos y gobiernos locales, así como el número de políticos, funcionarios y asesores a su servicio.

2. Reforma del Título III, "De las Cortes Generales", para suprimir el Senado.

3. Reforma del Código Penal para que políticos y administradores de fondos públicos y de cajas de ahorros respondan con su patrimonio y con penas de cárcel e inhabilitación cuando causen un quebranto a los contribuyentes en forma de déficit o malversación de los recursos que les han sido confiados.

4. Reforma de las leyes necesarias para suprimir las subvenciones a partidos políticos, sindicatos, organizaciones patronales y a cualquier gremio o grupo de interés.

4.Reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, para que el Gobierno de los Jueces sea elegido, en una proporción mayoritaria, por los propios jueces, tal y como prevé la Constitución, y no por los partidos políticos.

5. Reforma del Título I de la Constitución, "De los Derechos y Deberes Fundamentales", para establecer los límites del poder político sobre la vida y la hacienda de las personas: el derecho a la vida, a la educación de los hijos conforme a sus valores, a la intimidad, a no ser denigrado por creer o no creer en Dios, a la libertad de conciencia, a un tope en el pago de impuestos,... límites sagrados de la libertad personal que el Estado y los políticos que lo representan no podrán traspasar.

6. Supresión del Tribunal Constitucional y resolución de casos de rectitud constitucional en una sala específica del Tribunal Supremo, integrada por magistrados de la carrera judicial.

 

Nosotros, patriotas dispuestos a hacer sacrificios para salir de la crisis, pero también a exigir a nuestros representantes que supriman todo lo que sobra del Estado y lo que es privilegio arbitrario de la política, invitamos a los ciudadanos a compartir, a promover y a hacer realidad este manifiesto con la fuerza de la razón y una actitud vigilante y constructiva hacia la calidad de las instituciones democráticas.

Viernes, 12 de octubre de 2012

¿Una nueva mayoría?

Hay un sector de la población que no comparte las soluciones de los sindicatos y la izquierda para salir de la crisis: más impuestos, más intervención pública en todos los servicios, más dinero de los contribuyentes para estimular artificialmente el crecimiento, más regulaciones, más asambleas,…

Más Estado y más políticos, en resumen.

Hay una clase de españoles que repudian las algaradas callejeras y saben que, de la crisis, se saldrá con sacrificio y esfuerzo.

Pero también saben que el sacrificio debe empezar por todo lo que sobra del Estado: su tamaño, su peso, los fondos públicos que reparte a partidos políticos, sindicatos y patronales, las diecisiete Administraciones autonómicas que sostiene, los canales públicos de televisión y de radio, las empresas públicas, los diecisiete parlamentos autonómicos, miles de alcaldes, concejales, asesores,….

Hay una clase de españoles que saben que España tiene un problema con el tamaño de su deuda: la deuda del Estado y la deuda de las familias y las empresas.

Pero también saben que España tiene un problema anterior y radical con el tamaño y la proliferación de los gobiernos.

Saben que la economía solo volverá a crecer si vuelve a haber crédito.   

Pero también saben que sin tocar el Estado de las Autonomías, la confianza en España no se restaurará. Lo demuestra el hecho de que, pese a las subidas de impuestos, pese a los recortes, han seguido creciendo la prima de riesgo y el interés que pagamos por el dinero que nos prestan.

¿Y quiénes nos prestan ese dinero que necesitamos? No son pérfidos especuladores sin alma, sino ahorradores, pensionistas, gente de todo el mundo que se juega su dinero y que, si lo presta, quiere unas mínimas garantías de que se lo devolverán. 

¿Y para qué necesitamos que nos presten dinero? No solo para “pagar las nóminas” de los funcionarios, como dijo el ministro Cristóbal Montoro en el Parlamento, sino, sobre todo, para que un emprendedor pueda abrir una panadería en un barrio donde ve una oportunidad de abrirse camino y prosperar? El crédito es lo que hace funcionar a la economía moderna. Con él, la economía crece y la gente tiene oportunidades de ser independiente y vivir de su propio esfuerzo. Sin él, un país puede empobrecerse velozmente.

 

Recortes: primero todo lo que sobra

La percepción de que sobran Comunidades Autónomas, ayuntamientos, diputaciones, parlamentos regionales, asesores, subvenciones a partidos, sindicatos y organizaciones patronales ha dejado de ser voz clamando en el desierto.

La certeza de que el modelo del Estado, con diecisiete Administraciones regionales, miles de ayuntamientos, competencias duplicadas, televisiones autonómicas, empresas públicas por doquier, necesita revisarse porque es una de las causas más radicales de la crisis, empieza a razonarse desde las esferas académicas al resto de la sociedad.

El pasado 19 de julio, en una entrevista concedida a Diario Médico, el nuevo magistrado del Tribunal Constitucional, el profesor Andrés Ollero,  apuntó que “el Estado de las autonomías se ha ido forjando partiendo de una Constitución que no tenía previsto cómo iba a ser”, y propuso abiertamente la reforma del título VIII de la Constitución.

No es la única voz autorizada que cree que debe reformarse el Estado de las autonomías.

Hace un año, la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), presidida por José María Aznar, publicó un informe titulado Por un Estado autonómico racional y viable, elaborado por Julio Gómez-Pomar, Mario Garcés y Gabriel Elorriaga.

Su enfoque es económico y su diagnóstico de partida es que la financiación del sistema autonómico es el problema básico, y no resuelto, del modelo creado por la Constitución de 1978. El vigente reparto de competencias entre la Administración Central del Estado y las Comunidades Autónomas es insostenible.

 

¿Crisis económica o crisis institucional?

La crisis económica es, antes de todo, una crisis institucional.

Muchos españoles aceptan que hay que hacer sacrificios, pero no comprenden que no se toque la raíz del problema: el tamaño del Estado y del sector público en España, su agobiante peso sobre la vida del contribuyente, las subvenciones y los privilegios de los que gozan los partidos y los representantes políticos, los sindicatos y las organizaciones patronales.

El Gobierno sube impuestos y recorta servicios públicos, pero no toca el Estado de las Autonomías ni suprime las subvenciones.

 

¿Necesitamos diecisiete parlamentos regionales?

La Asamblea de Madrid tiene 130 diputados; la Asamblea legislativa de California, con 38 millones de habitantes y un PIB como la renta de Francia, tiene 80 miembros.

¿Es razonable el tamaño de la política en nuestro país? ¿Es sostenible?

El pasado lunes 16 de julio, el día en que el BOE publicó la subida del IVA, el mismo BOE publicó subvenciones a los partidos políticos por 16,5 millones de euros.  

 

Sacrificios, sí: Autonomías, políticos y subvenciones

HazteOir.org quiere encauzar una expectativa de regeneración institucional  que no se ve representada por las medidas del Gobierno, ni por la demagogia del PSOE, ni mucho menos, por las algaradas callejeras. 

Te proponemos una sencilla declaración por la reforma del Estado y el protagonismo de la iniciativa privada en la economía y en la sociedad.

Léela y, si estás de acuerdo, fírmala y difúndela.

Queremos reunir miles de firmas y presentarla en el Congreso y a la Opinión Pública, a través de la Prensa. ¿Te sumas?

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¿Del cobro de un euro por receta en las Comunidades de Madrid y Cataluña no vais a hablar? Aunque no sea porque es discriminar a una cuarta parte de los ciudadnos españoles respecto a los demás, y singularmente a los enfermos crónicos, discapacitados, ancianos y más graves (los que vamos a correr con el grueso del gasto), hacedlo porque, paradógicamente, dichos enfermos vamos a contribuir a financiar más los abortos, PDDs, FIVEs y tratamientos de transexualidad en estas CCAA que los demás. Podíais haber publicado algo. No me parece bien.

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