Las prácticas eutanásicas ya se aplican en España

Las prácticas eutanásicas ya se aplican en España

Con el caso hace de Carmen López en Leganés, ya son dos los casos de eutanasia en una semana, con la decisión de la Consejería de Sanidad andaluza, sin precedentes en España, que obligó a los médicos onubenses a retirar la alimentación a Ramona Estevez; disfrazando la práctica eutanásica de sentimentalismo, se provoca una muerte nada compasiva.

REDACCIÓN HO.-  Sobre las 12:00 horas de hoy, martes, 6 de septiembre de 2011, ha fallecido Ramona Estévez,  según han informado fuentes cercanas del caso a Europa Press. La anciana llevaba 14 días muriendo de hambre y de sed, desde que el pasado 23 de agosto se le retirara la sonda nasogástrica. Las fuentes cercanas al caso señalaban a los medios que la paciente se mantenía en un coma profundo “sin signos aparentes de sufrimiento ni dolor”.   Derecho a Vivir acaba de recurrante la Audiencia Provincial de Huelva el auto que el Juzgado de Instrucción número 4 de Huelva ha notificado el ía 5 a las partes, que denegaba la admisión a trámite de la querella y, además, de las medidas cautelares solicitadas, consistentes en realimentar a Ramona Estévez, a quien se le retiró el pasado día 23 la sonda nasogástrica que la mantenía hidratada y nutrida.

La mujer, de 90 años, seguía hasta ahora inconsciente, en estado de coma, desde que el pasado 26 de julio sufriera un infarto cerebral. Primero fue ingresada en el hospital público Juan Ramón Jiménez de Huelva, donde se le realizó un TAC, tras el cual los médicos declinaron sondarla, considerando que su proceso  era “irreversible” y fue trasladada al Hospital Blanca Paloma.

Tras llegar a este centro hospitalario concertado, los médicos comunicaron a la familia de Ramona, el pasado 4 de agosto, la necesidad de colocarle una sonda nasogástrica porque 'el suero no alimentaba, sólo hidrataba', algo a lo que se negó el hijo de la paciente, José Ramón Páez, que está siendo asesorado por la asociación proeutanasia Derecho a Morir Dignamente. El hijo, aseguraba que la anciana había quedado reducida a una “máquina de bombear sangre” y que siempre les había pedido verbalmente a sus hijos no verse sometida a este tipo de cuidados. Pero no existe testamento vital.

 Los profesionales se negaban a retirarle la sonda nasogástrica necesaria para su alimentación, por entender que era un cuidado básico y que sin ella le conduciría a una cruel muerte por inanición. Recordaron también a la familia que lo contrario estaba castigado con el Código Penal; el hijo de Ramona, siguiendo los consejos de Morir dignamente, dejó ante esta última advertencia legal que le sondaran, pero interpuso una queja ante la Consejería de Salud andaluza y en el centro hospitalario.

Con inusitada eficacia a la hora de atender una petición particular, en menos de 24 horas, la Consejería se puso en contacto con el hospital para ‘informarle’ de que debía acatar el deseo del paciente y cumplir de este modo con la Ley andaluza de Muerte Digna, que contempla que "toda persona tiene derecho a rechazar la intervención propuesta por los profesionales sanitarios, tras un proceso de información y decisión, aunque ello pueda poner en peligro su vida".

Tras esta rauda intervención política, sin mediar la decisión de un juez, se le retiró a Ramona la sonda nasogástrica el pasado 24 de agosto. Aunque la Consejería de sanidad niega que haya mediado orden verbal o escrita alguna por su parte para que se le retirara la sonda a la paciente, los medios, entre ellos ABC que cita fuentes de este departamento, sí hablan de que ha sido por orden del departamento que dirige María Jesús Montero.

El viernes, 26 de agosto,DAV presenta una denuncia pidiendo la tutela judicial para Ramona, solicitando el restablecimiento de la sonda nasogástrica a Ramona Estévez.

La denuncia entró el pasado viernes en el Juzgado de Instrucción número 4 que fue el que la archivó en primer lugar, sin embargo al día siguiente pasó al número 5, que estaba de guardia, y fue el citado juzgado el que decidió archivarla de nuevo tras tomar declaración a los hijos de Ramona Estévez y éstos ratificarles que “estaban cumpliendo la voluntad de su madre”. Desde la Fiscalía aseguraron que en este caso concreto “nada hace pensar que se haya incumplido algún requisito de la Ley de Muerte Digna”.

El juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Provincial de Huelva decide archivarla.  Según filtran a Europa Press y a El País fuentes de la Fiscalía, que lo publican el domingo  28 de agosto antes de que fuera notificado el fallo a DAV que se enteró por los medios,  la denuncia fue archivada porque DAV “no tiene legitimación” para realizar esta petición, ya que “no es parte interesada en el procedimiento y no se aportan indicios de que haya habido delito”.

En cualquier caso, Derecho a Vivir (DAV) no ceja en su interés por este caso e insiste en que acudirá a los juzgados de Huelva para interponeruna denuncia contra la consejera de Salud de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, por una presunta vulneración del derecho fundamental a la objeción de conciencia y un posible delito de omisión de auxilio en el caso de Ramona Estévez.

La portavoz de DAV, la doctora Gádor Joya, afirmó que la sonda retirada a la anciana es un cuidado para satisfacer una necesidad básica, como es la alimentación en toda persona. “Si dejan de alimentarla, morirá, y no de una forma precisamente digna”, apuntó. “Muchos médicos y ciudadanos están preocupados por el empecinamiento del Gobierno en legalizar subrepticiamente la eutanasia. Ya advertimos de que con la Ley de Muerte Digna andaluza y con el proyecto del Gobierno a nivel nacional empezaríamos a ver muy pronto en España casos como éste”, agregó.

Preguntado sobre el caso, el Defensor del Pueblo andaluz, José Chamizo, señala que aprueba que se cumpla la ley, aunque se declara “entre la espada y la pared” al ser cura. En una rueda de prensa celebrada el 26 de agosto en Sevilla tras mantener una reunión con el alcalde hispalense, Juan Ignacio Zoido, José Chamizo se ha mostrado partidario de que, "si hay una Ley y la familia quiere que se cumpla, cúmplase". No obstante, precisaba que en ese asunto está "entre la espada y la pared" por su doble condición de "cura y Defensor del Pueblo". Con todo, ha remarcado que, en cualquier caso, estas actuaciones tienen que "respetar siempre la voluntad del paciente".

El activismo de DAV ha desatado los nervios en el PSOE. Tratando de despreciar a quienes denunciamos las prácticas eutanásicas, ilegales en nuestro ordenamiento, el portavoz del grupo socialista en el Parlamento andaluz y secretario general del PSOE en Huelva, Mario Jiménez, acaba declarando el 26 de agosto a la prensa que si defendemos el derecho a vivir es por “razones dogmáticas de carácter religioso" y con ánimo de “reinventar el Estado de Derecho”.

El miércoles, 31 de agosto, a las 12.00 en los juzgados de Huelva, DAV presenta su querella contra la consejera de Salud andaluza, María Jesús Montero, por un presunto delito de omisión del deber de socorro, al dejar morir de hambre y de sed a la anciana.  La querella insiste en pedir medidas cautelares de tutela judicial de los derechos de la señora Ramona Estévez,  y, en concreto, que vuelva a recibir nutrientes y agua, por tratarse de un cuidado básico indispensable para toda persona. Una petición que reitera nuestra plataforma, una vez observados los requisitos formales que no se cumplían en el escrito de urgencia presentado el pasado viernes 26 de agosto y que llevaron al juez de guardia a desestimarlo

Junto a una omisión del deber de socorro, y dado que se ha apuntado a la "voluntad de la paciente" o de "suicidio asistido" el este caso, DAV incluye también la comisión de un posible delito de "inducción" -muy distinto a  la "asistencia"- al suicidio, insistiendo en su argumentación en que, en todo caso, no hay constancia probatoria que exprese por parte de la paciente una voluntad "seria, expresa e inequívoca", como exige la ley, para que se  efectúe esta retirada de cuidados básicos.

 Más de 25.000 ciudadanos habían solicitado a fecha del 2 de septiembre a la Fiscalía General del Estado que actúe para impedir que se obligue a doña Ramona Estévez a morir de hambre y sed en contra de la dignidad humana y la Lex Artis médica, a través de una alerta habilitada en HO.

El lunes, 5 de septiembre, DAV hace público que recurrirá ante la Audiencia Provincial de Huelva el auto que el Juzgado de Instrucción número 4 de Huelva ha notificado hoy a las partes y que deniega la admisión a trámite de la querella y, además, de las medidas cautelares solicitadas, consistentes en realimentar a Ramona Estévez, a quien se le retiró el pasado día 23 de agosto la sonda nasogástrica que la mantenía hidratada y nutrida.

Derecho a Vivir apunta a la politización de la justicia e insiste en que sigue sin acreditarse de modo alguno que sea esta la voluntad de la paciente, como señala el auto que rechaza la querella de DAV y las medidas cautelares solicitadas por nuestra plataforma.

 

Dos casos en una semana: fallece la anciana de Leganés

Es el segundo caso de práctica eutanásica esta semana: los medios han informado del fallecimiento en la localidad madrileña de Leganés de la anciana de 91 años Carmen López Domínguez, después de que se le decidiera retirar la sonda nasogástrica que la alimentaba y las medidas de contención, decisión que se ha apresurado a celebrar  la asociación Derecho a Morir Dignamente. 

Ello pese a que el comité ético de la residencia de Leganés donde estaba ingresada desde hacía ocho años había determinado en un primer momento que la petición de su sobrina y tutora, Dolores Martón, para que le retiren la sonda no estaba argumentada,  pues la paciente "no sufría", la sonda no había perjudicado su estado y no dejó escrito un documento de voluntades anticipadas (testamento vital).

DAV demandará a la CAM una investigación; la Dra. Joya ha alertado sobre la gravedad de este hecho, y se ha preguntado "cómo es posible que ocurran casos como este, en el que se deja morir de hambre a una anciana en una residencia, sin que la Consejería de Asuntos Sociales haga nada por evitarlo". "Nos parece muy peligroso que, a partir de ahora, empiecen a retirarse la hidratación y la alimentación a los ancianos sin que nada diga ni haga nada por evitarlo. Es inaceptable que la Consejería mire para otro lado, y simplemente se limite a aconsejar cambiar a los ancianos de residencia para que les puedan aplicar la eutanasia"
Es el segundo caso en una semana, ya estamos viendo cuáles son los resultados de aprobar leyes como la andaluza, o como la que el Sr. Rubalcaba ha prometido: dejar morir a los enfermos privándoles de un cuidado básico, como es la alimentación y la hidratación. Es decir, eutanasia pura y dura"
"La semana que viene pediremos que se abra una investigación desde la Consejería de Asuntos Sociales de la CAM para que se aclare en qué circunstancias ha fallecido esta anciana".

Otras voces denunciando la práctica eutanásica

 

Apostar por los cuidados paliativos, no por acortar la vida

“Dentro de un proceso de salud irreversible, hay que preservar la dignidad de las personas”, incide la Asociación Nacional para la Defensa del derecho a la Objeción de Conciencia (ANDOC). Su responsable de Comunicación, Juan Manuel Molina, "hoy día existen tecnologías perfectamente desarrolladas que evitan el sufrimiento sin necesidad de acortar la vida de una persona". En este sentido, Molina ha asegurado que serían partidarios de esta ley andaluza"si se le dotara de presupuesto económico para que se le ofreciera al enfermo cuidados paliativos y no un acortamiento directo".

Tras la intervención de la Junta en el proceso, el responsable de comunicación de ANDOC ha hecho hincapié en que "ninguna administración ni ningún familiar debe interpretar las leyes, porque para eso están los jueces", por lo que ha puesto en duda "la honestidad de la decisión tomada por la Junta y que no sea por motivos más allá de los económicos".

Del mismo modo, ha aseverado que "con la excusa de la dignidad de las personas se busca la rentabilidad de la cama en el centro hospitalario", a lo que ha añadido que "se hace una interpretación muy interesada de la ley para aprovecharse de las plazas hospitalarias pero con total desprecio a la vida de las personas".

"Me parece preocupante que al médico se le haga caso en el diagnóstico de una lesión cerebral irreversible, pero que no le dejen tomar decisiones a la hora de aplicar unos cuidados, afirma al diario La Razón Jacinto Bátiz, secretario de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC) [ver su artículo en El país Eutanasia: una estrategia emocional].

Para Bátiz, la confusión que genera este caso parte de si la alimentación por sonda nasogástrica se considera un tratamiento médico o un cuidado para el enfermo.  "Ahora podría darse el caso de que se considere que se les está prolongando la vida de manera inútil a todos aquellos que estén alimentados por este tipo de sonda. Es preocupante que se pueda generalizar", añade Bátiz, jefe del área de cuidados paliativos del hospital San Juan de Dios de Santurtzi (Vizcaya). Y es que considera que este proceso "no produce ningún sufrimiento al paciente". Además, "si la situación de la paciente es irreversible, por mucho que se la alimente, no se va a prolongar su situación: el cerebro dejará de funcionar".

Sobre este caso, también queda en entredicho el derecho a la objeción a la conciencia de los profesionales. "La familia puede exigir la retirada de un tratamiento, pero el médico podrá discrepar. Y si la ley le obliga, el médico debe tener derecho a la objeción de conciencia", añade Bátiz.

De la misma opinión es la doctora María Alonso, del Área de Medicina de Profesionales por la Ética. "La sonda no está llena de cables y no es una medida desproporcionada", afirma. Así, en el caso de la sonda nasogástrica sea una medida de mantenimiento del paciente, "no sería ético retirarla, porque el enfermo moriría por deshidratación o desnutrición". Si se trata de una medida terapéutica, "sí podría ser ético retirar la sonda, pues se puede alimentar al paciente por vía oral". La sonda, recuerda, facilita el acceso de alimentos y que "los nutrientes sean más ricos".

La doctora Alonso recuerda que en el proyecto estatal de ley de muerte digna, en su artículo 4, se despenaliza la "mala praxis" médica, pues es el paciente quien "decide libremente sobre las intervenciones y el tratamiento a seguir". Con el caso de Huelva, la ley andaluza es un reflejo de lo que podría suponer una ley estatal.

La Iglesia Católica también lo considera eutanasia. El obispo de Huelva, José Vilaplana, ha recordado ante el caso de Ramona que “toda acción dirigida a interrumpir la alimentación o la hidratación constituye un acto de eutanasia, en el que la muerte se produce no por la enfermedad, sino por la sed y el hambre provocada”. El obispo a instado a la sociedad a que ayude a vivir a la anciana. En una carta fechada el 26 de agosto, recuerda: "No es deber de un médico suspender a alimentación y la hidratación a una persona que se encuentra en un coma vegetativo, enfermedad crónica que no será la causa de la muerte. Ante esto, es necesario reconocer el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios". Su escrito concluye recordando a Benedicto XVI que, como "tantas veces ha repetido", la muerte buscada o inducida "no es la respuesta al drama del sufrimiento".

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